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Por: Rafael del Cid

…Y seguirá sin mí este mundo mago/ ¿este mundo podrido? Idea Vilariño (poema “Y seguirás sin mí”)

Para obtener éxito en su oficio, todo político debe poder construir para sí un cierto ángel o atractivo. Para esto, la mayoría acude al ilusionismo, convirtiéndose en magos con poderes que sorprenden, encantan, hipnotizan al público. El actual mandatario, y con él su partido, encontró en los trucos retóricos su camino a la magia. Durante la campaña electoral de 2017, de la boca del mago se volvieron a escuchar promesas destinadas a hechizar al electorado (si alguien las olvidó, le sugiero consultar la prensa escrita de 2017 y el Plan de Gobierno 2018-2022). El párrafo siguiente recoge buena parte de la idílica imagen de Honduras al 2021 que el mago, auxiliado por su varita mágica (su lengua), le presentó al público:

En los próximos cuatro años, Honduras llegará a ser el líder de Centroamérica en capacidad productiva. Eso va a atraer a las grandes empresas del mundo cuya inversión generará 600.000 nuevos empleos. Se construirán autopistas, carreteras y aeropuertos, y seremos el país de la región más visitado por los turistas. Se dotará a las escuelas con el acceso a la Internet y a otras tecnologías de punta. También se construirán más cárceles, y habrá tanta seguridad en Honduras que la inversión extranjera se multiplicará. La MACCIH recibirá todo el apoyo del gobierno al desarrollar un sistema electrónico con el que se transparentará el accionar de la administración pública.

Mientras tanto, la realidad -esa insurrecta que escapa a la ilusión y que se manifiesta con cifras frías o con los retortijones del hambre, la frustración del desempleo o la desesperanza del emigrante- se ha ido colando entre los espectadores, con tanta más fuerza cuanto se acerca el final del año al que el mago predijo el cumplimiento de su promesa.

¿Líder en producción? En 2017 el liderazgo productivo de Centroamérica lo ostentaba Costa Rica, país que casi triplicaba la capacidad productiva de Honduras. ¿Se lograría el gane en cuatro años? Ilusión. Poder alcanzar al país hermano requeriría una Honduras con un PIB creciendo sostenidamente a más de 10%. En 2017 crecíamos a cerca de 5%, en 2019 a menos de 3%. Luego, la pandemia y los huracanes terminarían de esfumar la ilusión.

¿Inversión extranjera y 600.000 nuevos empleos? Según el Banco Central, el monto de la inversión extranjera directa ha estado en descenso desde 2017 hasta reducirse a 418.4 millones de dólares para 2020 ¡Una caída en el período de casi 60%! Por otra parte, con todo y su maquillaje, las cuentas oficiales quedaron bien por debajo de la cifra prometida de empleos. Según la Organización Internacional del Trabajo, entre 2018 y 2019, lejos de crearse nuevos empleos para los ingresantes, el mercado laboral “más bien expulsó trabajadores”. La cifra fue de “110.890 empleos menos”. Y esta cifra seguramente empeoró después con las tragedias de 2020 y 2021.

¿Autopistas, carreteras y aeropuertos? La longitud de las carreteras pavimentadas de Honduras apenas aumentó en 300 km en los últimos años. En Guatemala el incremento fue cinco veces mayor. El aeropuerto Palmerola, la joya de la corona de promesas, debía -según el ilusionista y sus planes- estar terminada para 2018. Con toda esa nueva infraestructura prometida, el mago hizo aparecer la imagen de una Honduras convertida en el centro logístico de Centroamérica. Otra ilusión.

¿El país más visitado por los turistas? Según “Honduras en Cifras” (BCH), los turistas extranjeros registrados en 2018 fueron de 847.000, luego reducidos a 724.000 en 2019 y a 204.000 para 2020. Contraste estos números con los de Costa Rica, que logró atraer a más de 3 millones de turistas en 2018, igual en 2019, para reducirse a un millón y algo en 2020.

¿Escuelas con tecnología de punta? Los fondos del programa “Internet para el pueblo” se esfumaron. La Internet llegó a algunas poquísimas escuelas. Mientras tanto, siete de cada diez escuelas requieren de arreglos o reconstrucción. Escasea el agua, insuficientes son las instalaciones sanitarias y está ausente la electricidad.

¿Cárceles modelo? Construcciones favoritas del gobierno de las que no es posible esperar egresados productiva y socialmente útiles, dadas sus condiciones primitivas de hacinamiento y maltrato. Los asesinatos en los presidios y las periódicas denuncias de circulación de armas y drogas desmienten los artificios retóricos del mago y sus servidores.

¿Apoyo a la MACCIH, transparencia? La varita del mago hizo esfumar la MACCIH. Al levantar su sombrero se leyó: “RIP”. Los índices de percepción de la corrupción hoy nos ubican entre los peores del continente. Para los sirvientes del mago esos índices son mera percepción, pero ¿lo serán también los tres mil millones de dólares (12% del PIB) que la administración Biden estimó como el monto alcanzado por la corrupción durante 2020?

En la Biblia está escrito que Dios aborrece la mentira y, por ello, el “no mentirás” es uno de los diez mandamientos del creyente. El Salmo 34:12-13 dice “Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño”. Es que la mentira tiene un alto precio, no tanto porque confunde sino porque de tanto escucharla, al final, nos convierte en incapaces para reconocer la verdad. Pero a los mentirosos se les descubre confrontándolos con los hechos, porque “por sus acciones los conoceréis” (Mateo 7:20).

La última ilusión del mago ha sido la de crear un candidato “diferente”. Yo espero que el votante, atento a las distracciones del mago, no solo despida al actual y al “diferente, sino también desarrolle su espíritu crítico. Esto contribuirá a evitar que nuevos imitadores utilicen la magia con los mismos fines para los que se usa el aguardiente, el opio y la coca. En la verdad, en la transparencia y la honestidad se halla el camino hacia una Honduras digna y generosa para todos.

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