El dengue, terrible amenaza reeditada en 2020

Honduras reporta al menos 11 muertes y 10 mil casos positivos de dengue en lo que va del 2020

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa. –En 2019 el dengue golpeó con fuerza a Honduras con más de 107 mil casos y 180 muertes, más del triple del período anterior, pero el mal reedita su presencia con más de 10 víctimas mortales en lo que va de este año.

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Esta enfermedad febril la produce el virus del mismo nombre que transmite el mosquito Aedes Aegipty y constituye un problema de salud a escala mundial que sólo puede ser eliminada con la participación de toda la sociedad y de los diferentes gobiernos.

La Organización Mundial de la Salud afirma que la misma absorbe gastos por el orden de mil 800 millones de dólares y que el esfuerzo del control evita que adquiera dimensiones de enfermedad endémica global.

El 3 de julio de 2019 el gobierno de Honduras declaró estado de emergencia nacional en 298 municipios en 18 departamentos para atacar supuestamente con todos los medios posibles a su alcance, el desarrollo del dengue hemorrágico y el clásico. Desde esa fecha a la llegada del Covid-19 en marzo anterior, la enfermedad que más preocupaba a Honduras y al continente era la fiebre del dengue expresado en su máximo histórico y de mayor avance exponencial de las últimas décadas en la región.

La muerte de dos menores de edad en abril de 2020 elevó a 11 las víctimas y más de 10 mil casos positivos en el período, confirmando la persistencia y el grado de letalidad de un mal que se agazapa en miles de casas carentes del servicio de agua potable en barrios, colonias, aldeas y municipios, multiplicando en cada reservorio, balde, tina o pila, espacios de cultivo del vector.

Pese a las alarmas y medidas para evitar su propagación, este año Honduras puede enfrentar una epidemia mayor a la del año pasado, advirtió el doctor Luis Cosenza, viceministro de Salud. Hemos redoblado esfuerzos y estamos implementado otras estrategias como gobierno, pero se requiere la participación de la comunidad, subrayó el funcionario.

A finales de julio de 2019 la enfermedad transmitida por el zancudo Aedes mostraba alta incidencia en los departamentos del norte de Honduras. Solo en el municipio de Choloma, Cortés, se reportan más de cinco mil casos, destacó el doctor Carlos Umaña, presidente de los médicos del Hospital del Seguro Social de San Pedro Sula.

 La epidemia de dengue en la región norte del país está fuera de control, en Choloma, para el caso, se reportan más de 5 mil casos, destacó Umaña. El principal foco de contaminación se encuentra en las propias casas de las víctimas, añadió.

El estudio “Caracterización Epidemiológica y Clínica del Dengue en Pacientes Pediátricos del Hospital Mario Catarino Rivas”, de la doctora Alejandra María Valladares Ramos, destaca que los principales problemas en el tratamiento del dengue es la dificultad de distinguir tempranamente otras causas de síndrome febril agudo. El médico se enfrenta a la necesidad de hacer un diagnóstico y abordaje terapéutico oportuno, sin dejar de analizar otras posibilidades diagnósticas, ya que la confirmación serológica es posible hasta el quinto día del inicio de la fiebre.

Pesquisas bibliográficas de Max Ramiro Ochoa Ortega, María de la Caridad Casanova Moreno y de María de Los Ángeles Díaz Domínguez, médicos especialistas del Policlínico de Pinar del Río, del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología y del Hospital Universitario Provincial de Pinar del Río, Cuba, respectivamente, confirman la evolución del mal previo al conflicto mundial de mitad del siglo pasado.

Previo a la Segunda Guerra Mundial el dengue estuvo presente en todos los continentes cada 1 a 30 años con expresiones de benigno con fiebre elevada y dolores en huesos y articulaciones. Después de 1945, severas formas de dengue se desarrollaron alrededor del mundo y casos complicados por hemorragia y shock fueron documentados en el sureste de Asia.

La enfermedad se refleja en una proporción 2 % de viajeros en la década del 90 a 16 % en 2012 y un subregistro, pues esta condición no se notificaba en muchos países. En Honduras, en el 2010, se produjeron 66, 814 casos de dengue, de ellos 3,268 fueron hemorrágicos con saldo de 83 muertes. De 2003 a 2008 el 88 % de los casos se concentró en Brasil, Colombia, Venezuela, Costa Rica, Honduras y México, donde en Chiapas comenzó en 1978 con los primeros casos de la enfermedad. En Asia, para el caso, es endémica la fiebre de dengue hemorrágico y el síndrome de shock por dengue.  En Alemania, en el 2013 hubo 870 casos importados, no obstante, es difícil que la enfermedad se transmita de forma autóctona en condiciones climáticas propias de Europa.

Entre el 2001 y 2005 se notificaron casi 3 millones de casos en Norte, Centro, Sur y América insular, de los que 65 mil fueron hemorrágicos con 789 muertes.

Las primeras referencias del dengue en Cuba datan de 1782 en Remedios; después hubo brotes en 1827, 1848, 1849 y 1897, aunque los reportes oficiales datan de 1977 con una epidemia de dengue clásico que afectó al 50 % de la población cubana. En 1981 fue introducida por la guerra biológica contra la isla caribeña con el serotipo 2 del virus, que provocó 24 mil casos de fiebre hemorrágica y 10 mil de síndrome de shock por dengue y 158 defunciones.

PREVENCIÓN

Dos técnicas destacan para prevenir y acabar con el mal de forma definitiva, el control epidemiológico mediante la eliminación de los criaderos y el descubrimiento de una vacuna que inmunice a la población en general. La vacuna ideal contra el virus del dengue se dirige contra la proteína E de cada uno de los 4 serotipos del dengue, en particular la vacuna CYD TDV, producida por la firma Sanofi Pasteur, como la más avanzada en ensayos clínicos después de completar recientes pruebas clínicas.

Asimismo, el control sanitario estatal debe ser estricto para impedir brotes; evitar el silencio epidemiológico que disminuye la percepción de riesgo en la población. Educar a la gente en eliminar criaderos y de ser necesario, fumigar áreas donde haya mosquito adulto. Dos de las estrategias para eliminar al Aedes Aegipty es fumigar y el uso de larvicidas, ambas de un costo económico asequible.

En Formosa, Argentina, durante el año 2007 se aplicó dicha estrategia y se ahorraron 303,602 dólares con respecto a la no aplicación de ninguna medida, debido al costo por ausencia laboral que representa una epidemia de dengue y al gasto en recursos hospitalarios que provoca. En cuanto a la vacuna se han encontrado limitantes como la replicación insuficiente del virus como para producir una vacuna inactivada económica; la falta de un modelo animal que reproduzca los síntomas de la enfermedad; la demanda de una vacuna tetravalente y el surgimiento de nuevas variantes que burlen la inmunidad inducida por la vacuna.

Un estudio entomológico del doctor Lorenzo Diéguez Fernández, en Camagüey, Cuba, cita dos estrategias para eliminar el vector. La primera busca identificar las manzanas, localidades y áreas con mayor riesgo, lo que dependerá de componentes entomológicos, epidemiológicos y medioambientales junto al nivel de conocimiento, modo de vida y percepción de riesgo que tenga la población. Su investigación no descarta la concentración de esfuerzos en dichos lugares y trata de reducir el índice de infestación a niveles en los que se puedan evitar casos confirmados, brotes epidémicos y muertes por dengue.

La segunda estrategia implica cubrir de manera universal, todos los criaderos posibles y disponibles para la especie en el 100 % de las viviendas, manzanas, localidades, áreas de salud, municipios y provincias. Esto tiene en la actualidad un costo muy elevado debido a factores objetivos como calidad del personal de la salud asignado a la labor de control anti vectorial, el trabajo operativo ejecutado, lo que junto a una población con una baja incorporación al proceso hacen que esta meta sea totalmente inalcanzable a corto o mediano plazo.

La actualización epidemiológica de la Organización Panamericana de la Salud, OPS, al 7 de febrero confirma el número de casos reportados hasta la semana 52 de 2019, es el mayor registrado en la historia de dengue en las Américas, superando en 30 % al número de casos reportados en relación con el año epidémico 2015 con respecto a la proporción de casos de dengue grave, superando lo visto en cuatro años previos. Sin embargo, se mantiene por debajo de lo observado entre 2010 y 2014. De igual forma entre la semana epidemiológica 1 con la semana epidemiológica 5 de 2020, se reportaron 155,343 casos de dengue, incluidas 28 defunciones. Del total de casos notificados 15,392 fueron confirmados por laboratorio y 715 se clasificaron como dengue grave, mostrando la constante del mal arboviral en el presente período anual.

Finalmente, en las primeras 4 semanas del 2020 en la región de las Américas se notificaron 125,514 casos de dengue, con una tasa de incidencia de 12,86 casos por cada 100 mil habitantes, con 27 defunciones, 12, 891 casos confirmados por laboratorio y 498 casos clasificados como dengue grave. Países como Bolivia, Honduras, México y Paraguay reportan un alza de dos a tres veces más casos de dengue en comparación al mismo periodo del año anterior.

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