Colón concentra agresiones mientras se recrudece la violencia contra defensoras en Honduras

Un informe de la Red Nacional de Defensoras revela que, aunque las agresiones disminuyeron en 2025, la violencia contra defensoras en Honduras se ha recrudecido, con ataques más focalizados y dirigidos también a sus familias.

Foto portada: Jorge Burgos/Criterio.hn

Tegucigalpa, Honduras. – Aunque a primera vista se podría pensar que en 2025 se registraron menos agresiones contra defensoras de derechos humanos en Honduras que el año anterior, la violencia lejos de disminuir se ha recrudecido.

Así lo señala el informe titulado Caminando nuestra justicia, presentado este lunes por la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras. Según la Red de Defensoras, los ataques son ahora más focalizados, alcanzan a familiares y se articulan con campañas de desprestigio que, preceden agresiones más graves.

Si bien las agresiones colectivas disminuyeron, Ana Leverón, integrante de la Red de Defensoras, explicó que, el comportamiento de las agresiones es distinto y se ha concentrado en las defensoras y su entorno cercano, así como a nivel organizacional. Lo que apuntaría a una adaptación de las estrategias y modalidades de agresión de las defensoras o las organizaciones.

Ana Leverón, integrante de la Red de Defensoras de Derechos Humanos, explicó que, aunque las agresiones parecen haber disminuido, el comportamiento de la violencia ha cambiado y se ha vuelto más focalizado. Foto: Jorge Burgos/Criterio.hn

De 2,484 agresiones reportadas en 2025, el 45% (1,122) se concentraron en el departamento de Colón, zona en la que se registraron numerosas incursiones y ataques armados en contra de cooperativas campesinas, comunidades garífunas. Asimismo, 680 de las agresiones registradas ocurrieron en el municipio de Tocoa, en el marco de la exigencia de justicia tras el asesinato del líder y defensor ambiental Juan López.

La Red estableció que el 45% de los ataques fueron atribuidos a actores estatales –entre policías, autoridades y fuerzas armadas–, lo que evidencia la persistencia de un patrón de violencia estructural contra quienes defienden el territorio y los derechos humanos.

DESPRESTIGIO Y CONTROL TERRITORIAL

El informe también identifica un patrón creciente de agresiones que trascienden a las defensoras y alcanzan a sus entornos cercanos. En al menos el 32% de los casos, los ataques se extendieron a familiares, incluyendo hijos e hijas, y se manifestaron en formas como hostigamiento, restricciones de movilidad y afectaciones a la vida cotidiana.

A esto se suman campañas de desprestigio –particularmente en redes sociales y medios– que, según defensoras, suelen preceder amenazas y otras agresiones en los territorios.

Se identificaron un total de 21 campañas de desprestigio, de las cuales la gran mayoría fueron dirigidas contra el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), la Organización Fraternal Negra Hondureña (Ofraneh) y el Comité Municipal en Defensa de los Bienes Comunes y Públicos de Tocoa (CMDCPT).

La lideresa garífuna Miriam Miranda cuestionó el papel de medios y redes sociales en la deslegitimación de las luchas, así como la banalización de los conflictos en los territorios. Foto: Jorge Burgos/Criterio.hn

Miriam Miranda, coordinadora general de la Ofraneh, cuestionó el papel que juegan los medios de comunicación corporativos y las redes sociales en la deslegitimación de las luchas, además de ejercer una influencia de banalización de las problemáticas que se enfrentan en los territorios.

Krishna Godoy, integrante de la Red de Defensoras y de la organización comunitaria De Pueblo y Barrio, advirtió que las campañas de desprestigio no solo desinforman, sino que pueden derivar en agresiones contra defensoras. Foto: Jorge Burgos/Criterio.hn

El informe sitúa que estas agresiones se desarrollan en un contexto de imperialismo e intervencionismo desde Estados Unidos, la criminalización y ataques hacia la población migrante, conflictividad electoral y disputas por el control de los territorios que, según explicó la defensora Krishna Godoy, han incrementado el miedo y la polarización en las comunidades.

Durante el espacio de reflexión, la defensora Adalinda Gutiérrez advirtió que la violencia actual responde a una continuidad histórica de control en los territorios, alertó sobre los riesgos que enfrentan quienes defienden derechos y llamó a replantear las estrategias colectivas frente a este contexto. Foto: Jorge Burgos/Criterio.hn

  • Amante de la historia y la lectura, en permanente búsqueda del ritmo en las narrativas. Soy una periodista incisiva, las contradicciones son una invitación a investigar y la normalidad está sobrevalorada. Me rehúso a sobrevivir dentro de los pensamientos erróneos de una sociedad asfixiante.

    Investigo y construyo reportajes sobre el modelo extractivista y su impacto en los derechos humanos de los pueblos ancestrales, grupos vulnerabilizados y sociedad en general.

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