Nación.

Colegios capitalinos a merced de la zozobra

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Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.-Los estudiantes de varios colegios de la capital hondureña están siendo víctimas de amenazas  por parte de supuestos miembros de maras o pandillas, que les advierten de posibles atentados sino abandonan las instalaciones educativas.

La irregular situación comenzó ayer miércoles en el Instituto Superación San Francisco, ubicado en la conflictiva colonia San Francisco y hoy se replicó en el legendario Instituto “Central Vicente Cáceres” de la colonia Tiloarque donde se advirtió de la activación de una bomba. Ambas instituciones educativas se encuentran en la Comayagüela,  ciudad gemela de Tegucigalpa.

El “Central” ha sido custodiado este jueves por elementos de la Policía Cobras, quienes se mantienen en el interior reguardando la seguridad de los estudiantes y maestros.

En similar situación se encuentran otros centros educativos, como el Instituto Héctor Pineda Ugarte y el Instituto Mixto Hibueras, que también han recibido advertencias y son merodeados por pandilleros.

La ola violenta mantiene también en vilo a los padres de familia y alumnos del Instituto Saúl Zelaya Jiménez, ubicado en la colonia La Rosa de Comayagüela, donde las amenazas han sido más directas, ya que en este centro educativo varios estudiantes han aparecido muertos, supuestamente a manos de pandilleros que libran un pleito por territorio.

A raíz de esta situación los padres de familia han optado por pedir el traslado de sus hijos para otros centros educativos, pero se han encontrado la barrera de la estigmatización ya que se les niega el ingreso por venir de un colegio, que se supone ha sido penetrado por las maras.

En las últimas horas se ha informado que son más de 500 los alumnos que ya se fueron del colegio por miedo, unos con traslado y otros sin realizar dicho trámite.

La inseguridad en el Saúl Zelaya Jiménez persiste pese a que desde abril se instaló en sus instalaciones un contingente de la Policía Militar.

Consultado sobre la situación, el secretario de Educación, Marlon Escoto, ha respondido escuetamente que los padres de familia deben abocarse a la Dirección Departamental de Educación para que en esa oficina se les solvente el problema.

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