Vía Campesina advierte que los daños en la agricultura aún son incalculables

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa. – La destrucción salta a simple vista y aún sin un recuento oficial del gobierno de Honduras, a casi un mes del daño que dejaron el huracán Eta y la tormenta tropical Iota en el sector agrícola, el impacto todavía es incalculable y solo confirma el hambre y más pobreza descrito por los organismos internacionales debido a la pandemia de Covid-19 en América Latina.

El dirigente de Vía Campesina, Rafael Alegría, reconoció que sorprendentemente ni la dirigencia de los labriegos ni las fuentes oficiales de la agricultura saben a la fecha han logrado cuantificar en su totalidad y de forma contundente las pérdidas porque todavía quedan lugares inaccesibles, especialmente en La región norte y el Atlántico, como nos informan los jóvenes y las mujeres.

Rafael Alegría coordinador e Vía Campesina en Honduras

Organizaciones campesinas han venido demandando un plan agrícola real, que destine los recursos a entes relacionados con el campo, no con entidades como la milicia ni a los bancos, que son los que se benefician, subrayó.

En octubre un decreto presidencial en Concejo de Ministros, o PCM, cedió a las Fuerzas Armadas el manejo de cuatro mil millones de lempiras del Programa Agrícola Nacional; en 2019 obligó al cierre del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola, (BANADESA), por una mora que no recae necesariamente en la generación en el agro.

Asimismo, el gobierno utiliza al Banco Hondureño de Producción y Vivienda, (BANHPROVI), como banco de segundo piso, recibiendo recursos para el agro que la banca privada presta a un mayor interés, asfixiando las fuentes financieras para el pequeño productor nacional.

Se debe dar prioridad y seguimiento al sector agrícola que es muy difícil que tengamos cálculos certeros, pero solo es ver las imágenes de la pandemia, de Eta e Iota para darnos cuenta de que hay pérdidas incalculables y severas, el país requiere de un observatorio agrícola para medir estas situaciones de forma certera.

“Increíblemente a este día ni el mismo gobierno las tiene, pero son incalculables y el impacto en la alimentación el próximo año será severo, sostuvo el Coordinador de Vía Campesina.

Ya antes de estos eventos el país mostraba niveles de hambruna que ahora están anunciando con mayor gravedad la Comisión Económica para América Latina, (CEPAL),  y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación, (FAO), ahora con estos huracanes vamos a tener una situación muy delicada en cuanto a los 6 a 7 millones de pobres que vamos a tener junto a la soberanía alimentaria completamente en riesgo.

El gobierno debe abandonar el modelo económico y reactivar el sector agrícola, la gente no tiene dinero y necesita cultivar, en especial los pequeños productores, el Instituto Nacional Agrícola, (INA) y el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (BANADESA), están totalmente desarticuladas.

“La situación también es mala para los consumidores porque lo que va ha pasar es que abran aumentos de precios, especulación y la calidad, no vamos a estar seguros a quién se va a comprar, ni quiénes los cultivaron”, subrayó Alegría.

En el pasado vinieron aquí productos cultivados con altos índices de agroquímicos y transgénicos que hacen mucho daño a la salud; la gente está acostumbrada al arroz y a los frijolitos, pero ahora será difícil que los podamos consumir

El campo hondureño necesita de un plan real, no los que benefician a los bancos; la expectativa es de aumentos de precios, especulación y sin la seguridad de que los alimentos básicos no se sepan cómo y quienes los cultivaron. En el pasado se importaron productos transgénicos y será difícil que se dejen de consumir, sostuvo el líder agrario.

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