En tiroteo matan a niño en escuela de Tegucigalpa, Honduras

Los Centros educativos están a merced del crimen en Honduras. Hoy asesinaron también a un maestro mientras impartía clases en una escuela en el departamento de Olancho.

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.-Un niño de 12 años, alumno de séptimo año del Centro Básico Monseñor Jacobo Cáceres Ávila, de la aldea Suyapa de Tegucigalpa, murió este mediodía tras ser víctima de un tiroteo.

La víctima, Rodis Eduardo Peralta Ramírez, recibió un impacto de bala en la cabeza mientras salía del centro educativo, donde un grupo de hombres se enfrentaban con armas de fuego.

Tras el incidente el menor fue trasladado en estado crítico al Hospital Escuela Universitario, donde minutos más tarde expiró.

Testigos relataron que  Peralta Ramírez fue alcanzado por las balas afuera del centro educativo, luego de haber pedido permiso porque se sentía mal de salud y que mientras esperaba a sus padres una bala impactó en su cabeza.

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Este lunes en el departamento de Olancho, un profesor fue asesinado mientras impartía clases en la escuela Ángel G. Hernández del municipio Esquipulas del Norte.

La víctima, Erick Walberto Banegas Ortíz (31), fue aniquilada con arma de fuego por desconocidos que se dieron a la fuga tras cometer el crimen. En el violento suceso resultó herido el niño Erick Steven Banegas (11), hijo de la víctima.

Edwin Hernández, presidente del Colegio de Pedagogos de Honduras (Colpedagogosh), dijo  a Criterio que a raíz de la eliminación de la matrícula gratis se ha incrementado el nivel de violencia en los centros educativos, ya que al no tener recursos económicos no se puede contratar guardias o vigilantes que custodien.

Denunció que actualmente varios centros de enseñanza de Tegucigalpa y de la zona norte de Honduras, están siendo objeto de intimidaciones por parte de las maras y pandillas.

En finca de Miguel Facussé en el Bajo Aguán matan a niño campesino

El menor fue acribillado junto a su caballo. Los pobladores acusan del repudiable hecho a militares y guardias de seguridad privada

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.-Un nuevo crimen se produjo en el Bajo Aguán. En esta oportunidad la víctima es un niño de 13 años, que fue acribillado junto a su caballo en una finca del extinto empresario de la palma africana, Miguel Facussé.

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Leodan Mancía fue asesinado en el lote doce de la Corporación Dinant, propiedad de la familia Facussé a eso de las 6:00 de la tarde de ayer martes, pero su cuerpo fue encontrado hasta hoy a las 8:00 de la mañana.

CRITERIO se comunicó esta mañana con el abuelo de la víctima, Fabian Mancia, quien relató que ayer a las 2:30 de la tarde mandó a su nieto con una carreta tirada por un caballo a recoger una carga de maíz a la finca Panamá, perteneciente a un grupo organizado de campesinos al que él pertenece.

Agregó que el pequeño no regresó a la casa localizada en Rigores y que a eso de las  6:00 de la tarde de ayer se escucharon varios disparos, por lo que inmediatamente procedió a su búsqueda con la mala suerte de no encontrarlo, hasta hoy a las 8:00 de la mañana, pero lamentablemente ya sin vida.

Contó que los campesinos encontraron en primera instancia al caballo con varios disparos junto a  la carreta con las llantas ponchadas y por último el cuerpo de su nieto que fue hallado, más adelante, en las cercanías de la carretera principal de la zona.

El labriego relató que en su camino a recoger la leña, su nieto fue interceptado por un grupo de hombres que lo convencieron que les hiciera un viaje de palma africana que habían sacado de la finca de Corporación Dinat, por lo que sospecha que ese fue el argumento de los militares o los guardias de seguridad de la referida empresa, para  proceder al crimen.

Relató que el niño cursaba el segundo curso  de ciclo común (octavo año de educación básica) en el colegio de la comunidad de Rigores y que se encontraba bajo su tutela porque sus padres, ante la pobreza y falta de tierras y empleo, se han traslado a vivir a Roatán, donde actualmente trabajan para el sustento de sus hijos.

Bajo Aguán

 

Fabian Mancia esperaba esta mañana a una comisión del Observatorio de la Violencia localizado en el Bajo Aguán para que procediera a hacer el levantamiento cadavérico. Sin embargo eran las 10:00 de la mañana y no habían llegado argumentando que no había paso por la crecida del río Aguán. Los pobladores de la comunidad de Rigores no descartaron ante este medio de comunicación proceder a levantar el cuerpo de la víctima.

Tras el golpe de Estado de 2009, los crimines de campesinos en el Bajo Aguán se han vuelto una constante en Honduras. El más reciente ocurrió el 20 de septiembre pasado contra la humanidad de Alfredo Rodríguez.

Hasta el momento el gobierno guardia silencio y muestra su apoyo incondicional a los empresarios de la palma africana al militarizar la zona con elementos de las Fuerzas Armadas de Honduras.