Human Rights Watch lamenta que los países de la OEA «hagan la vista gorda» a la crisis hondureña

Tomado de EFE

Este miercoles la organización Human Rights Watch (HRW) consideró hoy «gravísimo» e «impresentable» que los países de la OEA «hagan la vista gorda» ante la crisis poselectoral hondureña y alertó de que así «erosionan fuertemente» la credibilidad del organismo para tratar estos temas en el resto de la región.

«Es absolutamente impresentable que los Estados miembros de la OEA, especialmente aquellos que dicen adherir en su política exterior a la defensa de los valores democráticos y las libertades públicas, le saquen el cuerpo a la jeringa, es decir, hagan la vista gorda, a un tema que es clave», dijo a Efe en Washington el director de HRW para América, José Miguel Vivanco.

La OEA no abordará la crisis poselectoral hondureña antes de la toma de posesión de Juan Orlando Hernández el 27 de enero, desoyendo así el pedido del secretario general, Luis Almagro, de aprobar el informe del organismo que denuncia graves irregularidades y no reconoce ningún vencedor.

Al solicitar a los países que aprueben el documento de la misión de observación electoral y no solo «tomen nota», como hacen siempre, ha puesto en un compromiso a las numerosas cancillerías que sí han reconocido a Hernández como presidente electo legítimo, como las de Estados Unidos, México o Colombia.

«Justamente la credibilidad de las organizaciones como la OEA se mide frente a casos complejos, difíciles, cuando están enfrentados a un test como el de Honduras», indicó Vivanco.

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«Lo más grave es que hubo una misión de la OEA en el terreno y a pesar de todo ello el Gobierno de Honduras se sale con la suya al hacer el resto de países la vista gorda. Eso erosiona fuertemente la credibilidad del organismo, no del secretario general, pero sí de los Estados miembros, para tratar estos temas en el resto de la región», agregó.

En opinión del experto, «hay un doble rasero de la Administración Trump en el caso de Honduras: se trata de un aliado y por eso tiene carta blanca para ir adelante hasta con un virtual fraude electoral».

«De la Administración Trump no esperaba más cosas, pero es gravísimo que los países de la OEA, con una Presidencia como la de Chile (que encabeza el Consejo Permanente hasta marzo), no estén dispuestos a abordar este tema», sostuvo Vivanco, que es chileno.

Los embajadores, incluso los de naciones que consideran que hubo «fraude» y no reconocen a Hernández, como Bolivia y Venezuela, no han mostrado interés por atender el pedido de Almagro y prefieren «hacerlo como siempre», es decir, limitarse a «tomar nota del informe» sin posicionarse, según explicaron a Efe varias fuentes presentes en las negociaciones.

Diócesis de Colón lamenta militarización del departamento y pide perdón por no haber levantado su voz antes

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn 

Tegucigalpa.- La diócesis del departamento de Colón rechazan la militarización de que es objeto el Departamento y la represión con que se trata a la población y consecuente violación de sus derechos humanos, y exigimos una investigación de todos los hechos violentos, entre ellos el asesinato de más de 14 personas y el sabotaje y derribamiento de la torre-antena de Radio Progreso, en el cerro Canta Gallo, Tegucigalpa.

Pidieron perdón por no haber levantado con más fuerza nuestra voz a su debido tiempo para rechazar la violación de la Constitución por parte de la Corte Suprema de Justicia cuando dio por válida la reelección presidencial que prohíbe nuestra Carta Magna. 

Agregaron que lamentan no haber tomado medidas en contra de la aceptación como candidato a la presidencia de la República del actual Presidente por parte del Tribunal Supremos Electoral.  Consecuencia de aquella violación de la Constitución y de la Ley electoral, hoy vivimos una etapa que está dejando serias heridas y rupturas en nuestra sociedad.

DIOCESIS DE TRUJILLO

Los caminos de nuestra conversión

Sacerdotes y laicos miembros del Consejo Diocesano de Pastoral de la Diócesis de Trujillo, en compañía de nuestro Obispo, hemos reflexionado sobre la situación que vivimos en Honduras en estos días previos a la fiesta de la Navidad. 

Reconocemos la afluencia, entusiasmo y esperanza con que el pueblo acudió a las urnas el 26 de noviembre; sin embargo habiendo transcurrido 17 días de las elecciones generales, y sin haber resuelto el conflicto generado por el fraude que avaló el desacreditado Tribunal Supremo Electoral, sentimos la necesidad de compartir nuestro posicionamiento como cristianos católicos en momentos tan difíciles.

La voz del pueblo convertida en grito reclamando respeto a su derecho, resuena fuertemente en el oído de la iglesia Diocesana. Sentimos que es el grito desafiante de un pueblo que camina bajo el dominio de quienes históricamente atropellan, manipulan y juegan con la dignidad del pobre. Ante este drama no tenemos soluciones que ofrecer, pero si tenemos la certeza que el Dios de los pobres camina con nosotros y su reino de amor, verdad, justicia e inclusión, es la propuesta alternativa al reino de la violencia, la injusticia, la exclusión y la muerte.

Ante todo, queremos pedir perdón por no haber levantado con más fuerza nuestra voz a su debido tiempo para rechazar la violación de la Constitución por parte de la Corte Suprema de Justicia cuando dio por válida la reelección presidencial que prohíbe nuestra Carta Magna.  Lamentamos no haber tomado medidas en contra de la aceptación como candidato a la presidencia de la República del actual Presidente por parte del Tribunal Supremos Electoral.  Consecuencia de aquella violación de la Constitución y de la Ley electoral, hoy vivimos una etapa que está dejando serias heridas y rupturas en nuestra sociedad.

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Queremos solidarizarnos con todo el pueblo que vive con mucho sufrimiento e indignación el tener que constatar, una vez más, la interminable corrupción que desde las esferas del poder político y económico le roba al pueblo la garantía de que sean respetados sus Derechos ciudadanos.  Ofrecemos, de manera particular, nuestra solidaridad con las familias que han perdido sus seres queridos producto de la represión de instituciones que deberían ser las que garanticen la seguridad de los ciudadanos; como iglesia, igual que a todo el pueblo nos interesa la paz, pero el evangelio nos enseña que no puede haber paz donde no hay justicia. 

Queremos estar al lado de quienes, desde su pobreza, esperan tiempos mejores y que, sin embargo, ante el juego de ambiciones que acapara a los responsables de administrar el Estado, ven desvanecerse la posibilidad de un futuro que les permita salir de su situación injusta, desigual y de exclusión.

Desde nuestros valores cristianos nos unimos a quienes luchan por una resolución del actual conflicto en base a la VERDAD, sin importar la opción política desde la que han emprendido esta lucha.

Rechazamos del Gobierno la militarización de que es objeto el Departamento de Colón, la represión con que se trata a la población y consecuente violación de sus derechos humanos, y exigimos una investigación de todos los hechos violentos, entre ellos el asesinato de más de 14 personas y el sabotaje y derribamiento de la torre-antena de Radio Progreso, en el cerro Canta Gallo, Tegucigalpa.

Como iglesia, expresamos nuestra preocupación y temor ante una posible persecución a personas que adversan su gobierno, defensoras y defensores de Derechos Humanos, luchadores sociales, comunicadores, etc.  Igualmente contra organizaciones e instituciones con una postura crítica y de denuncia a los abusos. 

Nos preocupa igualmente el resquebrajamiento de la institucionalidad en el país, especialmente de aquellas que han sido creadas para sostener una débil democracia y que se han ido acomodando para favorecer un régimen dictatorial en el país. 

En este proceso reconocemos la fuerza, creatividad y espontaneidad de la juventud que está asumiendo los retos que la realidad pone en sus manos, así como el papel que está jugando la mujer en los diferentes frentes de lucha.

Animamos especialmente a los jóvenes a incorporar a sus vidas la lucha por la defensa de los derechos ciudadanos, como muchos de ellos lo hacen en estos momentos, pero guiados siempre por los valores de nuestra cultura democrática y nuestra fe en Dios que excluye la violencia.

En el municipio de Tocoa, departamento de Colón siempre se toman  la carretera principal

Creemos que nuestra lucha no ha de ser sólo en favor de un candidato o de un partido político sino en defensa de la transparencia del resultado de las recientes elecciones y de todas las acciones y procesos propios del sistema democrático por el que Honduras ha optado. 

Reclamamos el derecho a ser informados debidamente, y sin que se tergiverse la verdad, por parte de todos los medios de comunicación social, de quienes esperamos una verdadera independencia y un apego a la verdad que les permita cumplir con ética su función social.

Sugerimos a todos los miembros de la Iglesia Católica divulgar este mensaje y reflexionarlo en las reuniones de todos los grupos y organismos eclesiales.  Pedimos que este posicionamiento sea correctamente interpretado como expresión de la comunión con que los católicos queremos vivir, en medio de este mundo, nuestro compromiso con Jesucristo y los valores del Reino que él ha inaugurado.  

Que la Navidad que vamos a celebrar sea una oportunidad de rescatar lo que esta fiesta significa, liberados del consumismo y fortalecidos por el amor de Dios y de nuestras familias.