Oficialismo aprovecha tragedia de capitalinos para imponer candidaturas municipales

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa. –La tragedia de los que perdieron su casa, ropa y menaje logrados en años de lucha por los derrumbes e inundaciones que dejaron los huracanes Eta e Iota, además de la crisis económica por la pandemia de Covid-19 y la corrupción sistémica, es la vitrina de la campaña proselitista que desarrollan algunos políticos de cara a las elecciones primarias y generales del próximo año.

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La actividad proselitista, que es maquillada como una proyección social, es rechazada al menos en las redes sociales, espacio en el que se reprocha la inoperancia gubernamental en la protección del medio ambiente y en la adopción de medidas de control y mitigación de desastres naturales.

Lejos de esos cuestionamientos, el diputado por el Partido Nacional y precandidato a alcalde municipal del Distrito Central por el movimiento “Juntos Podemos”, Juan Diego Zelaya, aprovecha la ocasión para buscar los votos de las zonas más pobres de la capital hondureña.

En las últimas horas Zelaya envío plásticos a los propietarios de viviendas de la colonia Suyapa, una de las zonas de mayor vulnerabilidad de deslizamiento de tierra en la capital. Según él, su aporte es una medida de prevención temporal, “ya que no podemos construir obras de mitigación en tiempo de lluvia” y se hace necesario “poder usar medidas temporales, como la protección con plásticos y de esta manera evitar la saturación de suelos que puedan provocar deslizamientos y por ende daños mayores”.

La apreciación del político del partido de gobierno resulta incoherente porque en el pasado reciente se desempeñó como gerente general de la alcaldía capitalina (2006-2010) y como vicealcalde (2010-2014), además de haber sido electo dos veces diputado 2014-2018 y 2018-2022, cargos desde los cuales pudo haber tomado decisiones para que los sitios de alto riesgo a desastres naturales en el municipio del Distrito Central contaran con obras de mitigación.

La vulnerabilidad de la capital hondureña ha sido notoria en los últimos 46 años con el paso de los huracanes Fifi en 1974, Mitch en 1998 y recientemente con Eta y Iota, sin embargo, los gobiernos municipales no han implementado políticas de protección al medio ambiente ni medidas de control y prevención de desastres naturales, pese a que Honduras se encuentra entre los tres países del mundo con la mayor afectación ante el cambio climático.

“Gracias a nuestro próximo alcalde Juan Diego Zelaya por proyectarse en nuestra colonia Nueva Suyapa y ayudarnos a prevenir deslizamientos. #juntospodemosayudar”, afirmaba en un posteo de Facebook una supuesta seguidora de Zelaya y afectada por las lluvias de la colonia Suyapa.

En respuesta, el también exdirector del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infop) responde agradeciendo “por siempre estar pendiente de las familias de la comunidad especialmente en estos momentos difíciles #JuntosPodemosAyudar #IOTA.

Mientras tanto, el diputado, David Chávez, que también dirigió al Infop, y actualmente es precandidato a la alcaldía capitalina por el movimiento “Unidad y Esperanza” que encabeza el alcalde capitalino, Juan Nasry Asfura, se ha dedicado en las últimas semanas a repartir víveres en los albergues de las víctimas de los huracanes Eta y Iota.

“Hoy visitamos los albergues: Villa Olímpica, Col. Las Brisas, Col. Buenos Aires y el Central entregando víveres, pañales y algo de comer para hacer de esta noche más llevadera. Mañana seguimos con Más 💪 🇭🇳#TodoPorHonduras”, escribió Chávez en su cuenta de Facebook.

Albergados en una de las instalaciones de la Villa Olímpica, vecinos de la colonia Villanueva, denunciaban la tarde de este miércoles el abandono de las autoridades municipales como de la Comisión Permanente de Contingencias, (Copeco), que mantienen el lugar sin comida, medicinas, colchonetas y ropa.

En marzo de 2016 el Consejo Nacional Anticorrupción, (CNA), acusó a Chávez ante el Ministerio Público de integrar una red de corrupción que se apropió de 21.9 millones de lempiras al sobrevalorar un contrato para obtener servicios y equipo para la sede del Infop en Catacamas, Olancho, en enero de 2013.

Pese a que ya pasaron más de cuatro años de que el CNA presentó la denuncia, hasta la fecha la Fiscalía no ha actuado, dando así a Chávez la oportunidad de acusar a la directora del CNA, Gabriela Castellanos, de buscar protagonismo y notoriedad porque, según él, la funcionaria quería ser Fiscal General de la República.

Eta desnudó incapacidad del gobierno de Honduras en manejo de desastres naturales

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa. –El paso de la tormenta tropical Eta desnudó la vulnerabilidad de Honduras ante los desastres naturales y la falta de competencias del Gobierno para gestionar los riesgos.

Eta llegó al país, cuando las autoridades apostaban todas sus fuerzas al desarrollo de un feriado que tenía como fin beneficiar a empresarios del turismo.

El 29 de octubre el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos advirtió sobre la formación de una onda tropical que se convertiría en Huracán y afectaría a Nicaragua y Honduras, dejando lluvias catastróficas que producirían inundaciones repentinas y mortales.

El Gobierno omitió los llamados y siguió su plan vacacional, el cual tuvo que suspender obligado por las condiciones climatológicas el 2 de noviembre (4 días después) del primer llamado del Centro de Huracanes.

Cuando Eta empezó a dejar inundaciones, el ministro de la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), Max González, fue consultado por Radio Progreso sobre la razón de la emisión de alertas tardías para el manejo de la emergencia y respondió: 

“En ningún momento las alertas se decretaron tarde, simplemente se decretaron en los tiempos que se debía”.

La afirmación de González es falsa, ya que la emisión de alertas ante el paso de Eta fue tardía en todos los sentidos. A manera de ejemplo el departamento de Yoro, al momento de empezar a registrar inundaciones, seguía en alerta amarilla y hasta que hubo daños en carreteras y pérdidas materiales por inundaciones las

Debido a la emisión tardía de alertas, la población de Yoro y Cortés no pudieron evacuar en tiempo y forma, y los daños generados por el río Ulúa y Chamelecón fueron significativos.

ACCIÓN TARDÍA ANTE LA AMENAZA

Especialistas en gestión de riesgos consideran que Honduras no gestiona los riesgos de forma adecuada y que el paso de Eta dejó en evidencia la incompetencia gubernamental para manejar una crisis de tal envergadura.

El arquitecto Dino Rieti afirma que en Honduras los riesgos no se gestionan desde el punto de vista preventivo y reflexiona en que se han tenido muchos años para prepararse y minimizar los riesgos de fenómenos naturales de este tipo, sin embargo, la realidad que se vive en el país es preocupante.

Por su parte Carlos Leiva, quien laboró en el área de Gestión de Riesgos de Copeco, concluye que, ante la amenaza de Eta, el Gobierno estaba enfocado en atender un feriado que no tenía sentido, por lo que descuidó por completo la gestión preventiva y correctiva de la emergencia.

La primera alerta del Centro Nacional de Huracanes fue el 29 de octubre, pero el Gobierno estaba enfocado en el feriado morazánico, en ese sentido, el 30 de octubre, Copeco anunció a nivel de medios de comunicación los preparativos de los operativos a implementar durante la semana de vacaciones.

El 31 de octubre, Copeco emitió un boletín advirtiendo de la formación de una onda tropical sobre el Caribe Central, en el que hizo un llamado a vigilar la trayectoria del fenómeno.

 Las autoridades bajaron la guardia argumentando que los modelos de predicción meteorológica aún no tenían certeza de la ruta que este fenómeno llevaría, por lo que, en otro boletín publicado el 31 de octubre, enfatizaron en la incertidumbre que rodeaba al ciclón.

Esta publicación fue borrada de las redes sociales de Copeco. En ella se pedía a la población no caer en especulaciones sobre el fenómeno natural, en virtud que el gobierno se resistía en aplazar el feriado de la Semana Morazánica.

Mientras Copeco interpretaba incertidumbre sobre el nivel de daños que podría generar Eta para el país, el Centro Nacional de Huracanes seguía advirtiendo sobre la magnitud del fenómeno y de los daños que podría ocasionar en Nicaragua y Honduras.

El 1 de noviembre, el Centro de Huracanes enfatizó en que los Gobiernos de Nicaragua y Honduras tomaran medidas preventivas urgentes.

El mismo domingo 1 de noviembre, Copeco inauguró los operativos de la semana morazánica, el evento se desarrolló en San Pedro Sula, con la presencia de González y organismos de atención temprana.

“Las autoridades de Copeco en ese momento estaban atendiendo las directrices para el feriado Morazánico, hay que entender que Copeco tiene pleno conocimiento de las tormentas que pueden afectar el país, los modelos de pronóstico permiten esto, pero como estaban enfocados en el feriado descuidaron la emergencia y no se activaron los comités locales y regionales, tampoco la atención primaria ante el impacto del fenómeno”, recalcó Leiva.

Ante la insistencia del Centro de Huracanes, por la tarde del 1 de noviembre, Copeco decidió emitir las primeras alertas: verde y amarilla para departamentos donde se registrarían lluvias, a pesar de eso el feriado seguía en pie.

El 2 de noviembre en horas de la mañana, Copeco y el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) sostuvieron una reunión para tomar decisiones con respecto al feriado de la Semana Morazánica y se concluyó no suspender el asueto, procediendo a llamar a la ciudadanía a salir con responsabilidad, tomando las medidas de bioseguridad y de precaución ante las lluvias.

 Para Leiva una gestión adecuada del riesgo pudo evitar pérdidas de vidas y daños y esto pasaba por alertar y evacuar a la ciudadanía en riesgo con suficiente tiempo. 

“Le advertimos con tiempo a la población para que se saliera de sus casas”, recalcó a medios de comunicación, el comisionado de Copeco González, cuando fue consultado sobre los daños generados por las inundaciones.

Otra mentira del comisionado de Copeco, Max González, fue afirmar que el Gobierno advirtió con tiempo a la ciudadanía para que evacuaran las zonas de riesgo.

“Dar dos horas para evacuar fue terrible, no se le puede dar un tiempo así a cantidades enormes de personas, y además sin brindarles logística, entonces esa alerta además de tardía fue irreal”, siguió interpretando Carlos Leiva.

A raíz de los primeros daños en la zona atlántica de Honduras, en horas de la noche del 2 de noviembre Copeco y Sinager determinaron la suspensión del feriado morazánico.

“Por otra parte el Gobierno pudo poner a militares a sacar a la gente y poner a disposición de la ciudadanía toda la logística para evacuar pero no lo hicieron, por eso consideramos que hubo un pésimo manejo de la situación”, expresó Leiva.

Fue hasta el 4 de noviembre que Copeco formalizó la alerta roja para todo el país y el 5 de noviembre, llamó de urgencia a la población del Valle de Sula a evacuar en el término de 2 horas.

El 5 de noviembre en horas de la noche, el municipio de Villanueva en el departamento de Cortés registró inundaciones históricas, al quedar bajo el agua por el desbordamiento del río Ulúa.

La tarde y noche del 6 de noviembre, La Lima se vio afectada por el desbordamiento del río Chamelecón, quedando decenas de familias atrapadas en los techos de las casas y a la espera del rescate de los organismos de emergencia.

“La emisión de alertas tardías nos da como conclusión que el manejo de la emergencia fue incompetente, porque seguían una idea que no tenía ni pies ni cabeza, como un feriado turístico en medio de un huracán que al final nos dejó muchas cosas que lamentar”, concluyó Leiva.

GOBIERNO INCAPAZ DE RESCATAR A FAMILIAS AFECTADAS POR INUNDACIONES

A la fecha en que se publica esta nota, hay varias familias atrapadas en las zonas bajas de La Lima y El Progreso, específicamente en los excampos bananeros y otras pernoctando en las calles ante la falta de albergues que les permita un lugar seguro para permanecer mientras resuelven su futuro. Algunas familias perdieron sus viviendas porque cedieron a derrumbes e inundaciones y otras, en su mayoría, perdieron todos los enseres domésticos.

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A nivel de redes sociales, los pobladores de las zonas afectadas han denunciado que han sido abandonados por el Gobierno, y enfatizan su agradecimiento a la solidaridad del pueblo.

Por su parte las autoridades de la Copeco, a través de sus redes sociales y medios de comunicación, ha dejado claro que han actuado con las demás entidades del Estado en labores de rescate, entrega de ayudas e instalación de albergues para las víctimas de las inundaciones.

Tanto Rieti como Leiva, concluyeron que se necesita fortalecer los planes de atención inmediata a la población que resulte afectada por estos fenómenos, y eso pasa por una eficiente identificación del riesgo.

En declaraciones a medios de comunicación, el excomisionado de Copeco, Juan Carlos Elvir, manifestó que en la actualidad esa institución, que fue fundada hace 30 años, ha perdido su norte, pues se ha convertido en una instancia que quiere estar en todo pero que de forma operativa tiene muchas falencias.

Para Elvir, se ha contratado demasiado personal que no tiene las competencias para atender situaciones tan delicadas, como los ciclones.

En este momento Honduras es amenazada por el huracán Iota, el segundo en menos de una semana y ante tal situación la ciudadanía pone en duda y desconfianza la labor preventiva y de atención de las autoridades a favor de los afectados.

Gobierno de Honduras obstaculiza donaciones y ayudas a damnificados de Eta

Los bloqueos y la burocratización de la ayuda se deben a que el Gobierno ha impuesto a los donantes internacionales canalizar los envíos a nombre de Copeco

 

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa. –Las denuncias de bloqueos, politización y burocratización de ayudas internacionales y donaciones de personas y organizaciones de varias partes de Honduras, Estados Unidos y España, continúan colmando las redes sociales, como único canal de denuncia masiva ante la indignación provocada por las acciones arbitrarias del gobierno como parte de las políticas de atención a los damnificados del huracán Eta.

Líderes religiosos, movimientos sociales, defensores de derechos humanos, familias, gremios profesionales, artistas nacionales e “influencers”, lamentan las trabas que las autoridades hondureñas les han impuesto para canalizar las donaciones y que estas lleguen a los más necesitados, especialmente los que viven en la zona norte, donde el fenómeno natural arrasó con viviendas y cultivos agrícolas, producto del desbordamiento de los ríos.

Esta situación se viene dando desde el jueves, cuando los llamados de auxilio fueron escuchados por los mismos hondureños, quienes en todo momento han mostrado solidaridad y hermandad, por lo que se ha generado la frase tendencia, “el pueblo salva al pueblo”, ante la deficiente e irresponsable acción tardía del Gobierno en prevención e innegable publicidad de turismo en momentos en que estaba entrando al territorio hondureño el fenómeno natural Eta.

Las recolectas de víveres enlatados, ropa para adultos y niños, pañales, colchonetas, cobijas, zapatos, sandalias, carpas, toallas, suéteres, medicamentos, productos de limpieza e higiene personal, dinero en efectivo entre otros, han sido retenidos en varias fronteras y zonas del país ante la orden gubernamental de que deben cumplir requisitos.

Debido a la trascendencia de las quejas y denuncias, los requisitos fueron notificados de manera oficial por el gobierno a través de la Agencia de Regulación Sanitaria (ARSA) quien obliga a llenar formularios, solicita documentos que acrediten en qué condición los donantes están actuando, facturas de los productos, carta de aceptación de la institución beneficiaria, carta que indique en donde serán distribuidos los productos. Para este propósito se ha puesto a disposición la plataforma virtual www.arsa.gob.hn Donaciones ETA.

Lo anterior podría considerarse un trámite legal y compresible, no así un aviso publicado el sábado por el gobierno mediante el cual se  informa que “Aduanas de Honduras ha habilitado el “Procedimiento Envíos de Socorro y Emergencias Nacionales mediante la ventanilla especial ubicada en los diferentes puntos aduaneros, por lo que todas las ayudas o donaciones deberán venir consignadas a nombre de la Secretaría de Estado en los Despachos de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco)”.

En conclusión, el gobierno hondureño ha determinado que toda ayuda que venga del extranjero será manejada directamente por Copeco, e incluso señala que esta institución será la responsable de tramitar el despacho de importación de la mercancía donada.

Durante la crisis sanitaria generada por la pandemia de la Covid-19 el gobierno hondureño ha sido salpicado por actos de corrupción relacionados a compras de medicamentos, equipo médico y de bioseguridad y Copeco es una de las instituciones señaladas, de hecho, el Ministerio Público anunció una investigación desde abril pasado.

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TRABAS EN LAS ADUANAS

Algunos hondureños en el exterior, que han programado envíos de ayudas, han denunciado que les están exigiendo pagos aduaneros en varios miles de dólares, dependiendo la cantidad de los productos. La Asociación de Hondureños Solidarios de Barcelona denunció el sábado que les estaban cobrando más de 5 mil euros, para poder enviar las ayudas, aun cuando se había solicitado el apoyo de Copeco.

Julio Cesar Tróchez, es el fundador de la Asociación de Hondureños Solidarios de Barcelona, fue uno de los primeros hondureños en el extranjero que denunció por medio de redes sociales lo que estaba pasando respecto a las donaciones de emergencia hacia Honduras. En entrevista para Criterio.hn Tróchez reafirmó su indignación.

“Se está buscando una vía sensata, sin tanto protocolo burocrático”, manifestó el inmigrante radicado en Barcelona, quien además contó que la intensión y los deseos de ayudar sigue fluyendo desde España, por lo que espera que el cargamento pronto llegue al país, pues lleva ya tres días esperando que las autoridades de aduanas emitan el respectivo permiso.

Debido a que esta clase de denuncias se popularizó en las redes sociales, el gobierno comenzó a emitir comunicados oficiales sobre los trámites burocráticos para gestionar los envíos de las donaciones y exhortó a los donantes a abocarse a las embajadas y consulados hondureños más cercanos para instruirles sobre los pasos a seguir.

“Las organizaciones sin fines de lucro, iglesias debidamente registradas, deben tramitar ante la Secretaria de Finanzas a través de la Dirección General de Control de Franquicias Aduaneras, la correspondiente dispensa a fin de que las donaciones gocen de los beneficios fiscales o exoneraciones de impuestos al momento de la importación”, dice uno de los comunicados.

Este domingo un grupo de voluntarios de las organizaciones Patechucho y Cepudo, que se dirigían a la zona norte con dos contenedores cargados con alimentos y ropa, fue retenido por varios minutos en la carretera CA-5, a la altura del peaje de la ciudad de Siguatepeque, Comayagua. La retención fue propiciada por un contingente militar que después les permitió el paso, aclarando que había ocurrido un malentendido y que los contenedores habían sido confundidos con otro cargamento de ayuda. Todo esto ocurrió pese a que los voluntarios explicaron sobre las razones de su desplazamiento y su destino.

Cabe señalar que los comunicados del gobierno comenzaron a difundirse en momentos en que varias ayudas ya se encontraban en puntos fronterizos, según trascendieron denuncias de párrocos de iglesias católicas a quienes se les retuvo por varias horas en los peajes y otros con las trabas desde Estados Unidos y España.

Otro de los tropiezos propiciado por el gobierno fue la retención por varias horas de 21 rescatistas de la Cruz Verde Salvadoreña, en la aduna El Poy, Ocotepeque. Los rescatistas, que ingresaron finalmente al país, fueron retenidos por migración con el argumento de que la Cancillería no había sido notificada sobre su ingreso.

La acción del gobierno fue condenada por la sociedad hondureña, especialmente por los amigos y familiares de los afectados de la tormenta tropical ETA que todavía no han sido rescatados de las zonas afectadas. Mientras en los albergues los damnificados siguen esperando las ayudas que todavía no llegan por los bloqueos del gobierno.