Iglesia católica de Honduras condena colusión de los políticos con el narcotráfico

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa. –La iglesia católica de Honduras emitió este lunes un comunicado mediante el cual señala que sin la colusión de los órganos del Estado, el narcotráfico no hubiera permeado las instituciones.

“Nada de lo que el narcotráfico ha logrado en nuestro país, podría haberse alcanzado sin la colusión de los órganos que, por razón de su ser, estaban llamados a defender la vida y proporcionar seguridad a todos”, dicen los obispos de la Conferencia Episcopal de Honduras (C.E.H.), que además refieren que los culpables son “los políticos que han pactado con el crimen organizado”.

En el escrito, la iglesia católica apunta que la política vernácula hondureña se ha caracterizado por la costumbre de ignorar directamente al pueblo, hablar en su nombre y terminar haciendo pactos que en nada benefician al mismo pueblo. Ejemplo de ello es cuando, históricamente, las instituciones han estado al servicio de un caudillo y no de una democracia participativa fundada en la ley, reza el texto.

Los religiosos se han referido al narcotráfico en el marco del juicio contra Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano del gobernante hondureño, Juan Hernández. En el juicio, que inició el 2 de octubre pasado en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, varios narcotraficantes han confesado que el actual presidente y expresidente de Honduras, Porfirio “Pepe” Lobo y Juan Hernández, respectivamente, recibieron sobornos para financiar sus campañas políticas.

En el juicio de Tony Hernández, se ha develado además la construcción de una plataforma al interior del Estado para poner en marcha las actividades del narcotráfico y crimen organizado en general.

Migración

La Conferencia Episcopal hace referencia a la masiva migración de hondureños, que, motivados por alcanzar una mejor vida, han salido huyendo del país. En ese sentido contextualiza que en lo que va del año 87,337 hondureños han sido deportados en su intento migratorio.

Código Penal

También lamentan la entrada en vigor del nuevo Código Penal y que se haya hecho caso omiso a los reclamos de muchas instituciones, “a las que también nos sumamos nosotros, para que la entrada en vigencia del mismo no se lleve a cabo”, apunta el comunicado.

El nuevo Código Penal, que entrará en vigencia el 10 de noviembre próximo, vulnera el derecho a la libre expresión, a la protesta y otros derechos fundamentales y beneficia los delitos relacionados al narcotráfico y a la corrupción.

Finalmente, los obispos hacen un llamado a la ciudadanía, clase política, empresarial, academia, colegios profesionales, campesinos y obreros, a llevar a cabo un proceso de transformación del país que tenga como norte el bien común y la paz.

“Por eso, hacemos un fuerte llamado a la conciencia de todos los actores involucrados, directa e indirectamente en la presente crisis, para que revisen el valor del sano patriotismo que debe estar por encima de cualquier interés personal, apego al cargo o intereses de partido”.

Durante el golpe de Estado de 2009 la iglesia católica se unió a los sectores más conservadores de Honduras y se mostró a favor de la ruptura del orden constitucional, que en aquel entonces derrocó del poder al presidente Manuel Zelaya Rosales.

En los últimos meses, la Conferencia Episcopal ha hecho algunos señalamientos contra el gobierno, lo que a juicio de algunos líderes de opinión, es un pequeño giro contra el poder.

Descargue aquí el comunicado de la Conferencia Episcopal de Honduras

Conferencia Episcopal ve la crisis en Honduras como una encrucijada sin salida

Además, señalan que, si cada conflicto es manejado con la misma ineficiencia con que se manejan todos, las consecuencias pueden hundir a Honduras en una crisis muy difícil de superar.

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.- Los Obispos miembros de la Conferencia Episcopal de Honduras (C.E.H.), se ha pronunciado hoy señalando que los hondureños enfrentan problemas como el alto costo de la vida, el crimen, la violencia, el desempleo, las deficiencias graves en los sistemas de salud y educación, la corrupción, el narcotráfico y muchos más.

Además, señalan que, si cada conflicto es manejado con la misma ineficiencia con que se manejan todos, las consecuencias pueden hundir a Honduras en una crisis muy difícil de superar.

Por esa razón, se hace aún más dolorosa y comprensible la indignación de la mayoría de la población, el sufrimiento de los más pobres, la decepción de los jóvenes, el miedo de los migrantes, la angustia de los enfermos, la impotencia frente a la corrupción y la impunidad, el cansancio de quienes luchan por una Honduras mejor sin ver resultados.

Su pronunciamiento de este jueves,  señala que otro ingrediente que agrava los conflictos es la politización que los complica aún más, introduciendo dobles agendas y empañando la claridad de los objetivos por los que se lucha.

Los sacerdotes manifiestan que no dudan que las manifestaciones de protesta tienen la intención de ser pacíficas, pero permitir la infiltración de elementos violentos demerita la finalidad que persiguen y conculcan otros derechos de la población que también deben ser garantizados.

Apuntan que, una Constitución violada cuantas veces convenga, unos poderes que no son para nada independientes, un Congreso que se ha convertido en un teatro de pésimos actores, dándole la espalda al pueblo.

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Señalan que, hay una falsa reforma del Código Penal, que simplemente lo convierte en un instrumento de protección a los corruptos y narcopolíticos, con apariencia de ser mejor por el hecho de endurecer las penas a los supuestamente más “peligrosos”, que acostumbran a ser los jóvenes marginados y los pobres desesperados por subsistir.

“Esto, y mucho más, hace brotar de nuestros corazones un ¡Basta ya!”, dicen los obispos de Honduras quienes además señalan 5 pilares donde se puede buscar el rescate de la patria:

EL RESPETO A LA LEY. Obligación de la autoridad es emitir leyes justas, conformes a la dignidad de la persona humana y en orden al bien común. Cuando no actúa así, la autoridad se vuelve ilegítima y pierde el derecho a ser obedecida. Educar en el conocimiento y respeto a las leyes es una tarea pendiente y urgente a todos los niveles, incluyendo a los mismos legisladores para que dejen de aprobar lo que ni siquiera han leído o comprendido.

LA CONFIANZA. La que se ha ido perdiendo y que consiste en la esperanza firma en lo bueno que hay en las personas y en las instituciones. La decepción que pueden provocar muchas situaciones conflictivas no ha de llevarnos a creer que no nos podemos fiar de nadie, a desconfiar de todo. El salmo 37,3 nos hace esta invitación: “Confía en el Señor y haz el bien, establécete en la tierra y mantente fiel”.

LA ÉTICA POLÍTICA. “Una democracia sin valores se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto, como demuestra la historia” (Juan Pablo II “Centesimus annus”, 46). La honorabilidad de la autoridad política y el derecho a hacerse respetar por el pueblo, depende de que sean moralmente rectos los fines que persigue y los medios que utiliza para ello. Con frecuencia, las manifestaciones de protesta de la sociedad no son para atacar a los políticos sino para defenderse de ellos y de sus abusos.

LA VERDAD. No es un producto decidido por la mayoría y condicionado por los intereses y acuerdos políticos. La convivencia social es ordenada y respetuosa del ser humano cuando se fundamenta en la verdad. Por eso, la búsqueda de la verdad fundamenta el verdadero diálogo.

EL DIÁLOGO. La solidaridad, como fruto de la preocupación de unos por otros, nos acerca al diálogo como camino e instrumento de la búsqueda de una comprensión mutua que facilite rebajar tensiones y encontrar, en medio de conflictos, posibilidades de acercar posiciones y de ver con mayor claridad dónde está el bien común. Dialogar no es obtener a toda costa lo que yo pienso; es buscar juntos qué es lo mejor para el Bien Común. El diálogo fracasa cuando alguien no quiere escuchar por creerse poseedor de la verdad.

Finalmente, hacen un llamado a toda la sociedad para que, desde la realidad en que vive cada persona y cada grupo, considere la necesidad de sumarse a la búsqueda de caminos de solución para Honduras. Sea por medio de pactos, acuerdos, reformas, plataformas, el plebiscito o el referéndum o leyes de iniciativas ciudadana.

Vea el texto completo…

 

Corrupción es “vergüenza de la vida pública y peligro para la paz social”: Conferencia Episcopal

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.- La Conferencia Episcopal de Honduras señaló como mayor preocupación la profunda y extensa corrupción en el país, la que señala como: “vergüenza de la vida pública y peligro para la paz social”.  Y además hace un llamado a los  ciudadanos a recuperar la democracia y la dignidad como nación.

Entre otros temas también señalan el aumento de los femicidios y argumentan que  no solo revela un problema de inseguridad, sino una cultura enferma de machismo y de una falta de educación sobre el respeto con, debernos relacionamos los géneros que garantizar el futuro de la humanidad. Nuestras comunidades eclesiales han de ser escuela de ese respeto, no solo desde los principios teóricos sino desde la práctica en el ejercicio de la igualdad y de los derechos.

Y apuntan: Nos duelen los crímenes que cada día siguen dándose y que no son debidamente investigados, y en especial los que se cometen con saña en contra de las menores.

Señalan que es también preocupación de la pastoral de la Iglesia Católica, la situación política del país. Se ha iniciado en el Congreso Nacional el periodo de reformas que tanto ha reclamado la ciudadanía. La reforma al Tribunal Supremo Electoral y la reforma al Registro Nacional de las Personas son el comienzo de una larga ruta que se debe recorrer sin detenerse para hacer realidad la ansiada estabilidad social y legitimidad política que le de fortaleza a instituciones de la democracia. El plebiscito y el referéndum son recursos del sistema democrático participativo, que permiten asegurar la legitimidad de las decisiones de quienes rectoran nuestra sociedad.

A continuación el comunicado: 

No es leyendo la Biblia como acabaremos con la corrupción: Conferencia Episcopal de Honduras

Después de trascurridos seis meses de las elecciones generales del pasado mes de noviembre, no debemos caer en el error de pensar que el país ha entrado en una etapa de normalidad o tranquilidad y que la crisis ha sido superada.

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa. – La Conferencia Episcopal de Honduras ha sido clara en su último comunicado, manifestando que no es con leer la Biblia como se van a solucionar la crisis en Honduras, sino cambiando de actitud política, combatiendo la corrupción y escuchando al pueblo a través de mecanismos como  el plebiscito, el referéndum y las consultas ciudadanas.

El país vive una crisis marcada por la ambición desmedida de unos cuantos y además marcada por la incapacidad de los políticos para dialogar, por lo que se hace necesario impulsar otros espacios donde el principal actor sea la sociedad basada en el derecho del pueblo a ser escuchado y a participar en los asuntos fundamentales para la vida del País, a través de los instrumentos y mecanismos que nuestro ordenamiento jurídico y la democracia nos permiten: el plebiscito, el referéndum y las consultas ciudadanas.

Apuntan,  con contundencia, que la aplicación de estos instrumentos de forma adecuada hubiera evitado que el tema de la reelección alimentara la crisis política institucional y terminara siendo cuestionada y rechazada por un amplio sector de la población, por sus visibles muestras de inconstitucionalidad.

La curia hondureña, señala que después de trascurridos seis meses de las elecciones generales del pasado mes de noviembre, no debemos caer en el error de pensar que el país ha entrado en una etapa de normalidad o tranquilidad y que la crisis ha sido superada.

Manifiestan que, por el contrario, la insatisfacción sobre las condiciones de vida de los ciudadanos aumenta día a día y la credibilidad y confianza en las instituciones y en los principales actores de la vida política disminuye cada día más, sin que, aparentemente, a los líderes políticos les preocupe en lo más mínimo.

COMUNICADO

Al culminar la Asamblea Plenaria correspondiente al mes de junio de 2018, los Obispos de la Conferencia Episcopal de Honduras queremos compartir con los fieles y personas de buena voluntad nuestra preocupación por la situación de nuestra Patria.

Después de trascurridos seis meses de las elecciones generales del pasado mes de noviembre, no debemos caer en el error de pensar que el país ha entrado en una etapa de normalidad o tranquilidad y que la crisis ha sido superada. Por el contrario, la insatisfacción sobre las condiciones de vida de los ciudadanos aumenta día a día y la credibilidad y confianza en las instituciones y en los principales actores de la vida política disminuye cada día más, sin que, aparentemente, a los líderes políticos les preocupe en lo más mínimo.

En esta crisis marcada por la desmedida ambición de unos cuantos, el arte de dialogar parece estar ausente y en el mejor de los casos poco desarrollado, aun cuando él mismo es absolutamente necesario a la hora de aprender a convivir y establecer relaciones positivas. Frente a esta incapacidad de la clase política para dialogar entre sí, se vuelve urgente impulsar otros espacios donde el principal actor sea la sociedad, basada en el derecho del pueblo a ser escuchado y a participar en los asuntos fundamentales para la vida del País, a través de los instrumentos y mecanismos que nuestro ordenamiento jurídico y la democracia nos permiten: el plebiscito, el referéndum y las consultas ciudadanas.

La aplicación de estos instrumentos de forma adecuada hubiera evitado que el tema de la reelección alimentara la crisis política institucional y terminara siendo cuestionada y rechazada por un amplio sector de la población, por sus visibles muestras de inconstitucionalidad. Es urgente que la clase política aprenda la lección y acuda al diálogo y a estos recursos con que cuenta la democracia para resolver otros temas urgentes que profundizan la crisis institucional; como lo es, por ejemplo, la reforma político -electoral.

Recordamos y exigimos a la clase política, rehabilite la política, respetando la Constitución en lugar de violarla y acomodarla a sus intereses particulares; que respete el marco legal y la institucionalidad vigente, fortaleciéndola y no debilitándola con leyes, decretos y sentencias hechas a la medida para proteger y garantizar impunidad a personas señaladas por corrupción.

Acompañamos y asumimos toda iniciativa ciudadana de lucha contra la corrupción, porque significa defender la dignidad y derechos de nuestro pueblo, empobrecido y víctima del poder político y económico; esos poderes que han convertido al País en su hacienda particular, en un Estado al que pueden saquear cuantas veces quieran.

 Luchar contra la corrupción significa defender las acciones de la MACCIH, del Ministerio Público, de la UFECIC. Significa apoyar, contribuir y sentirnos parte de la lucha que, contra los corruptos, lleva a cabo el Consejo Nacional Anticorrupción (CNA). Una lucha que no está motivada por el odio contra los corruptos, sino por la necesidad de que ya no siga habiendo corrupción en Honduras.

Escuchamos la voz de un pueblo que quiere vivir con dignidad y trabajar con honradez, que quiere vivir sin corrupción, en condiciones dignas. con acceso a la alimentación. a la salud, a la educación, con mejores condiciones de vida con gobernantes responsables y honestos, donde la justicia prevalezca donde el estado de derecho impere y donde no existan abusos del poder.

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A ustedes, hermanos y hermanas, les dejamos unas palabras del Salmo 50. que son denuncia profética de las actitudes que venimos señalando, y que tanto daño hacen a nuestro pueblo:

 «Al pecador le dice Dios: ¿Por qué recitas mis mandamientos y tienes en la boca mi alianza, tú que detestas la corrección y te echas a la espalda mis mandatos?» (Salmo 50, 16-17).

Las tareas para rehabilitar la democracia y restablecer la confianza son urgentes, y no debemos permitir que se nos quiera distraer con temas que necesitan otra solución. No creemos en soluciones superficiales como es aprobar la lectura de la Biblia en las escuelas. La Sagrada Escritura es don de Dios para fortalecer la fe; no pretendamos utilizarla como un recurso por el que se aprendan automáticamente unos valores, que sólo se interiorizan de verdad por medio de recursos pedagógicos. como son la imitación y la motivación. Cuando los adultos no les ofrecemos a niños y jóvenes un ejemplo a imitar y una motivación positiva por medio de nuestro propio ejemplo y testimonio. de nada sirve leerles la Biblia.

Sin embargo, consideramos como deseable que se pudiese instaurar en la escuela una asignatura optativa de religión, para aquellos alumnos cuyos padres la elijan. Este modelo de escuela, religiosamente pluralista, respeta la laicidad o no confesionalidad del Estado. la libertad religiosa y el derecho de los padres a educar a sus hijos en los principios religiosos y morales que ellos consideren como parte de la formación integral de la persona en todas sus dimensiones.

Pedimos a la Madre del Señor. Nuestra Señora de la Paz, sea consoladora de los hermanos de Guatemala que sufren la violencia de un volcán en erupción. Le confiamos a Ella que interceda por Honduras y también por la hermana República de Nicaragua, en donde el abuso y la explotación de sus gobernantes han provocado una crisis y unas víctimas, que podrían reproducirse también en nuestra Patria si no se da una verdadera conversión a los valores de la democracia. Nos acogemos bajo el amor misericordioso del Sagrado Corazón de Jesús, cuya tiesta hoy celebramos.

Ciudad de Tegucigalpa, 08 de junio de 2018.

CONFERENCIA EPISCOPAL DE HONDURAS

Hacen llamado a Conferencia Episcopal hondureña a comprometerse en favor de la justicia

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.- Los Superiores Provinciales de la Congregación de Misioneros Claretianos en América (MICLA) hacen un llamado a la Conferencia Episcopal de Honduras para que en este momento histórico se comprometa en favor de la justicia y a ejemplo del beato, Monseñor Oscar Arnulfo Romero, se convierta en voz de aquellos cuya voz está siendo silenciada y apagada.

Además hacen un llamado a las autoridades del poder ejecutivo, judicial y legislativo para que su accionar sea justo y transparente, respetuosos de la Constitución política de Honduras y que solo así podrán devolver a la población la tan anhelada paz. No se puede pretender paz en la población sin una real justicia social y sin el respeto a la voluntad popular, expresada en las urnas.

COMUNICADO DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO HONDUREÑO Y LLAMAMIENTO AL ESTADO Y A LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE HONDURAS

 “El Señor será el árbitro entre las naciones, el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados; de las lanzas, podaderas” Isaías 2, 1ss

Los Superiores Provinciales de la Congregación de Misioneros Claretianos en América (MICLA) y nuestro equipo ante la ONU, nos solidarizamos con el pueblo de Honduras que está sufriendo la violación de sus garantías constitucionales y está siendo víctima de graves agresiones a sus derechos, empezando por el respeto al voto que el pueblo ejerció, el derecho a manifestarse, el derecho a ser informado objetivamente y el derecho a la vida, entre otros.

Nos unimos al llamado de paz que han hecho los obispos hondureños, llamamiento que queremos dirigir de manera especial a las autoridades del poder ejecutivo, judicial y legislativo, ya que en su accionar justo y transparente, respetuosos de la Constitución política de Honduras, podrán devolver a la población la tan anhelada paz. No se puede pretender paz en la población sin una real justicia social y sin el respeto a la voluntad popular, expresada en las urnas.

Lamentamos profundamente el sabotaje que ha sufrido Radio Progreso, empresa de la Compañía de Jesús, que tenazmente ha denunciado el intento de fraude electoral y que históricamente ha estado comprometida con la sociedad hondureña en el fortalecimiento de la institucionalidad y en la formación cristiana y política del pueblo. Urgimos a las autoridades del Ministerio Público a hacer uso de sus buenos oficios en la identificación de los responsables de tan abominable hecho, que agudiza la crisis política en la que está sumergida la población. La libertad de expresión es esencial en cualquier Estado de Derecho para fortalecer una verdadera Democracia Participativa.

Hacemos un llamado a la Conferencia Episcopal de Honduras para que en este momento histórico se comprometa en favor de la justicia y, a ejemplo del beato Monseñor Oscar Arnulfo Romero, se convierta en voz de aquellos cuya voz está siendo silenciada y apagada.

Instamos a que promueva, en las diferentes oficinas de Pastoral Social, presentes en todas las diócesis del país, observatorios de derechos humanos que documenten y recojan las sistemáticas agresiones que está sufriendo la población en este contexto postelectoral, para poder acompañar a las víctimas, fieles al mandato del Señor. Información que sustente las denuncias que, como Iglesia profética, debemos hacer nacional e internacionalmente, para aportar a este mundo en paz que soñamos y anunciamos día a día. Felicitamos y respaldamos a la Pastoral Social de la diócesis de San Pedro Sula que ha iniciado ya,  esta valiente tarea.

Instamos a la comunidad cristiana en general (vida religiosa, clero diocesano y fieles laicos) a acompañar de manera activa y propositiva el proceso que está viviendo el pueblo hondureño. Si nos mantenemos al margen de la situación, corremos el riesgo de que la población se sienta traicionada y abandonada a su suerte. La lucidez de los criterios evangélicos nos debe animar a todos para colaborar en la consolidación de una sociedad en paz basada en la justicia.

Deploramos con profundo dolor las víctimas mortales -ya más de 15- y los heridos que esta crisis está dejando. Nuestra oración por las familias que tendrán que vivir este Adviento y esta Navidad en la experiencia de la cruz.

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Queremos comprometernos con el pueblo hondureño con nuestra oración y nuestro efectivo seguimiento del desarrollo de los hechos a través de nuestra oficina en la ONU y el Equipo de Solidaridad y Misión de los Misioneros Claretianos presentes en el continente; y con la oportuna denuncia de todo aquello que siga lesionando y violentando la vida de nuestras hermanas y hermanos en ese querido país.

En la esperanza del adviento y en compañía del corazón de María,

  1. Mario Gutiérrez Medina, cmf Presidente de la Conferencia de Misioneros Claretianos en América – MICLA
  2. Rohan Dominic, cmf Representante de la ONG Claretiana en la ONU
  3. César Augusto Espinoza Muñoz, cmf Coordinador del Equipo de Solidaridad y Misión de MICLA

“TSE genera suspicacia”: Conferencia Episcopal de Honduras

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.- Ante la incertidumbre que vive el pueblo hondureño por la falta de resultados del proceso electoral celebrado el pasado domingo 26 de noviembre, la Conferencia Episcopal de Honduras se ha pronunciado manifestando que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) está generando suspicacia.

En un comunicado de la jerarquía de la Iglesia Católica, señalan que “cualquier atraso en dicha información sólo genera una suspicacia que no es conveniente y que puede detonar los sentimientos de inseguridad y división a los que algunos políticos nos han llevado en los últimos años.

Advierten que cambiar los resultados podría desembocar en una confrontación que ahondaría la brecha que las heridas del reciente pasado han abierto en la sociedad hondureña, sólo demostraría que su liderazgo está sustentado sobre esa misma inestabilidad que han provocado.

COMUNICADO

La Conferencia Episcopal de Honduras, preocupada por la situación imperante en el país y amparada en la certeza de que, nuestra Patria merece en este momento una palabra de esperanza, hace saber a la sociedad hondureña y a la opinión internacional lo siguiente:

  1. Con profunda satisfacción hemos visto la participación masiva y cívica de los ciudadanos que, con responsabilidad y en un clima de paz, han acudido al proceso electoral del domingo recién pasado, con la esperanza de que su voluntad sería respetada y su voz escuchada.
  2. En base a esa participación tan significativa y el deseo demostrado de fortalecer el sistema democrático por todos los que nos acercamos a ejercer el sufragio, instamos a las autoridades del Tribunal Supremo Electoral a mantener informada a la opinión pública nacional e internacional con la celeridad que el respeto a la población a la que se deben, merece. Cualquier atraso en dicha información sólo genera una suspicacia que no es conveniente y que puede detonar los sentimientos de inseguridad y división a los que algunos políticos nos han llevado en los últimos años.
  3. Instamos a los líderes de los partidos políticos a pensar en Honduras por encima de sus intereses personales o de grupo. Su actitud de liderazgo se demuestra en su capacidad de aceptar con hidalguía sus derrotas y sus triunfos con humildad. Cualquier intento de desestabilizar el devenir del resultado de las elecciones e incitar a sus seguidores a un comportamiento que pudiese desembocar en una confrontación que ahondaría la brecha que las heridas del reciente pasado han abierto en la sociedad hondureña, sólo demostraría que su liderazgo está sustentado sobre esa misma inestabilidad que han provocado.
  4. Es claro que necesitamos revisar, como sociedad y con respeto al sistema republicano, tanto la Ley como las instituciones que rigen estos procesos de consulta ciudadana para evitar en el futuro, situaciones similares. Desde hace años la sociedad hondureña y la Conferencia Episcopal en particular vienen exigiendo reformas electorales que se prometen pero que no se cumplen.
  5. A la población en general le suplicamos mantener la calma, sin por ello dejar de estar atentos, con respeto por aquellos que opinan de manera distinta a la propia manera de pensar y sin perder de vista que por encima de cualquier interés personal, todos somos hondureños, y que una vez resuelta la crisis presente debemos, contribuir para que el presidente electo y su equipo de gobierno, dediquen el mejor de sus esfuerzos a lograr espacios de consenso y diálogo que posibiliten el desarrollo sostenible de nuestro país.
  6. Invitamos a todos a unirnos en una oración intensa por nuestra Patria para que aquellos que invocan a Dios en sus intervenciones, no se olviden que no basta con decir—Señor, Señor», sino con hacer aquello que a Dios agrada y que comienza por el respeto a la dignidad de todos y, para que no perdamos de vista que somos todos hijos de un mismo Padre y por lo tanto somos hermanos. Orar para que no nos veamos nunca como enemigos, sino que, aunque existan diferencias entre nosotros prevalezca el sentido de corresponsabilidad y solidaridad.                                               Nota relacionada

    Conferencia Episcopal de Honduras se pronuncia sobre elecciones sin denunciar abiertamente la ilegal reelección

Que el Dios de la Paz aumente en nosotros el espíritu de fraternidad y sostenga los esfuerzos de todos por garantizar una solución estable a la situación actual.

Que, bajo el manto maternal de Santa María de Suyapa, Patrona de Honduras y que no distingue colores políticos, todos nos unamos con la firme resolución de hacer grande nuestra Patria.

Mensaje de la conferencia episcopal es diplomático, pero es antireeleccionista: Edmundo Orellana

Eso habla que la Iglesia Católica ya asumió una posición muy clara y le está advirtiendo a este gobierno que no debe reelegirse el que ha sido violador de la Constitución

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.-Mensaje de la Conferencia Episcopal es muy diplomático debido al contexto que estamos viviendo que es el pleno proceso electoral y para que no se vea como una posición sesgada no lo mencionan, pero está claro que están en contra de la relección de Juan Hernández, dijo Edmundo Orellana Mercado, analista político y columnista de Criterio.hn.

Por un lado dicen que hay que votar por aquellos que cuando den un juramento lo cumplan con él y que no sean de los que violan las leyes y la constitución. Hablan de rescatar la democracia y es una forma de decir que la hemos perdido al igual que hemos perdido el derecho porque la forma de gobernar de este caballero (Juan Hernández) es tan salvaje que ha atropellado la ley y ha atropellado las instituciones.  

Y finalmente hablan de la esperanza y advierten que la esperanza no es estar esperando a que venga un individuo mesiánico a resolvernos los problemas y que los simples indicadores macroeconómicos ya hemos resuelto los problemas sociales y advierte que aun cuando esos indicadores señalan un crecimiento económico, la pobreza ha crecido se ha intensificado.

Esas, dijo Orellana, son formas muy claras de hablar en términos diplomáticos diciendo que la situación está realmente muy mal, tan mal que se ven en la necesidad de expresar esa opinión ante quienes dicen ellos quieran conocerla, eso habla que la Iglesia Católica ya asumió una posición muy clara y le está advirtiendo a este gobierno que no debe reelegirse el que ha sido violador de la Constitución y la ley y que si continúa la esperanzas del pueblo se verán frustradas.

De acuerdo a Orellana Mercado es muy difícil que la Iglesia Católica hable de frente y esas citas bíblicas  y las citas de los mensajes del Papa, tienen un mensaje muy claro y se pone frente al poder en este momento con este comunicado.

Este mensaje es además un claro llamado de alerta para las demás iglesias  porque hasta ahora solo la conferencia episcopal se ha pronunciado y el mensaje está muy claro y hay que leerlo en la forma en que indica la diplomacia que impone el Vaticano.

La iglesia Católica muy difícil hablará en términos duros, salvo el caso de Guatemala donde la situación es extrema donde el comunicado fue muy claro y contundente.

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Consultado que esperanza tiene el pueblo con la iglesia evangélica si las jerarquías de esta andan a “piquito que querés” con el actual mandatario. Orellana respondió que esta es una buena invitación que acaba de lanzar la Iglesia Católica a todas las demás iglesias, sobre todo a la confraternidad evangélica.

Señaló además que dentro de las iglesias protestantes hay muchas que se han mantenido con posiciones muy claras y verticales dentro de la religiosidad y de lo que ordena la Biblia y que Cristo postuló. Hay otros en cambio que se han aproximado mucho al poder y se han quemado tanto que ya parecen muy tiznados, pero es de la creencia que si la confraternidad no se pronuncia,  algunos pastores no van a dejar de hacerlo.

La iglesia hace un énfasis en que hay que rescatar la participación activa del pueblo para poder renovar sus autoridades cuando llegue el momento de renovarlas y ese es un claro mensaje que el pueblo debe ir a las calles a protestar y debe ir a votar por la no reelección.  

Conferencia Episcopal de Honduras se pronuncia sobre elecciones sin denunciar abiertamente la ilegal reelección

“La esperanza no es un cruzarnos de brazos pensando que otros harán lo que haga falta para salvarnos. No es cerrar los ojos a la realidad. No es ilusionarnos con estadísticas de avances macroeconómicos, cuando sigue creciendo la pobreza. No es alimentarse con mentiras políticas”.

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.- La conferencia Episcopal de Honduras se ha pronunciado en torno al proceso electoral del presente año manifestando la rehabilitación de la política,  haciendo un llamado al pueblo a integrarse y a volverse parte del proceso actuando con conciencia crítica.

Para esta tarea no bastan los políticos. Se necesita a toda la ciudadanía que, dejando de lado el miedo y la desconfianza, tome conciencia de las ventajas que tiene exigir una política ejercida al servicio del bien común, en respeto a los valores morales y libre de corrupción.

Aunque no señala directamente la ilegal reelección de Juan Hernández, el numeral 3 de su mensaje habla de la inexistencia del Estado de derecho y la separación de poderes, señalando que: “El irrespeto a este principio es causa de desorden jurídico y, en consecuencia, social. Prueba de ello han sido las violaciones a la actual Constitución y las actuaciones de falsa legalidad que se han dado en los últimos años”.

En el numeral 4 hace un llamado al pueblo a rehabilitar la esperanza, señalando que: “La esperanza no es un cruzarnos de brazos pensando que otros harán lo que haga falta para salvarnos. No es cerrar los ojos a la realidad. No es ilusionarnos con estadísticas de avances macroeconómicos, cuando sigue creciendo la pobreza. No es alimentarse con mentiras políticas”.

Mensaje de la Conferencia Episcopal de Honduras con motivo de las elecciones generales del 26 de noviembre de 2017

«ELECCIONES 2017: LA OPORTUNIDAD DE PREPARAR UN MEJOR FUTURO PARA HONDURAS»

En nuestra Asamblea Ordinaria, celebrada entre los días 09 a 13 del presente mes de octubre, hemos reflexionado acerca del derecho que tenemos en Honduras de un futuro mejor y digno de respeto. Porque existe el peligro de que se nos escape este futuro si la política sigue siendo lo que ha sido en las últimas décadas y la postura de la mayoría de la población sigue siendo la falta de participación y de compromiso. Compartimos nuestras consideraciones con quienes deseen conocerlas.

1° REHABILITAR LA POLÍTICA Significa «volver a tener» una vida política de la que toda la población, y no solo partidos políticos, pueda ser parte activa y desde la cual podamos trabajar el presente para asegurar un mejor futuro. El Papa Francisco lo expresa así: «El futuro exige la tarea de rehabilitar la política que es una de las formas más altas de la caridad, y una visión humanista de la economía. Una política que evite el elitismo y erradique la pobreza, que asegure dignidad y solidaridad», (Papa Francisco a los jóvenes en Brasil).

Para esta tarea no bastan los políticos. Se necesita a toda la ciudadanía que, dejando de lado el miedo y la desconfianza, tome conciencia de las ventajas que tiene exigir una política ejercida al servicio del bien común, en respeto a los valores morales y libre de corrupción.

2° REHABILITAR LA DEMOCRACIA Es imprescindible volver a citar el número 46 de la Carta Encíclica «Centesimus Annus» de San Juan Pablo II: «La Iglesia aprecia el sistema de la democracia, en la medida en que asegura la participación de los ciudadanos en las opciones políticas y garantiza a los gobernados la posibilidad de elegir y controlar a sus gobernantes, o bien la de sustituirlos oportunamente de manera pacífica’: Los escenarios actuales en Honduras ponen en entredicho las condiciones de autenticidad y de claridad que debe garantizar, en los mecanismos de participación política, todo sistema democrático.

De cara al ejercicio del sufragio, la primera condición es la libertad; esto supone no sufrir coacciones ni presiones o chantajes y tener suficientes elementos e información para discernir las condiciones de honradez, legalidad y legitimidad, o de la falta de ellas, en cada uno de los candidatos. De ello depende la condición de autenticidad que debe caracterizar a todo proceso electoral. En consecuencia, considerarnos necesario un esfuerzo de toda la ciudadanía para informarse ampliamente de las posibilidades que tanto los candidatos como los partidos o grupos políticos que representan pueden ofrecer a la hora de rehabilitar la tan quebrantada democracia en la que vivimos. Y aunque sea repetir lo que tantas veces hemos expresado, pedimos que se elija, en conciencia, a quienes puedan devolvernos la dignidad y la solidaridad propias de un país que ama la vida, que ama la paz y reclama justicia cada día.

3.- REHABILITAR EL DERECHO Un principio fundamental del Estado de Derecho es la separación e independencia de los poderes: legislativo, judicial y ejecutivo. El irrespeto a este principio es causa de desorden jurídico y, en consecuencia, social. Prueba de ello han sido las violaciones a la actual Constitución y las actuaciones de falsa legalidad que se han dado en los últimos años.

Y no sólo es necesario rehabilitar el Derecho que garantiza el orden jurídico y social en la convivencia de la ciudadanía en el seno de nuestra patria, sino que es urgente hacerlo porque de ello también depende que Honduras contribuya al orden intencional y sea respetada por las demás naciones. Sin ese respeto a los principios que inspiran la ordenación jurídica del Estado, no se garantiza la estabilidad de las relaciones internacionales.

Por eso es necesario saber elegir a aquellos candidatos y candidatas que garanticen un ejercicio del poder político desde la capacidad profesional y la honradez personal que les permita estar al servicio y en la defensa del Estado de Derecho.

4.- REHABILITAR LA ESPERANZA La esperanza no es un cruzarnos de brazos pensando que otros harán lo que haga falta para salvarnos. No es cerrar los ojos a la realidad. No es ilusionarnos con estadísticas de avances macroeconómicos, cuando sigue creciendo la pobreza. No es alimentarse con mentiras políticas.

La esperanza están en el pueblo vienen señalando varios organismos internacionales al igual que grupos nacionales y ahora la Conferencia Episcopal hace el mismo llamado

La esperanza es fe en el futuro mejor que, con la ayuda de Dios, podernos ir construyendo. Es acciónala que nos lleva el deseo de una Honduras gobernada por quienes aman de verdad esta patria nuestra y están dispuestos a servirla y no a servirse de ella para su propio provecho. La esperanza nos vuelve exigentes para con los que están llamados a trabajar por la justicia social y la jurídica; para con los que han hecho juramento de servir la Constitución sin violarla cuando les conviene.

Yes desde nuestra esperanza cristiana y hondureña que hacemos nuestras las palabras de la Primera Carta a Timoteo: «Ante todo recomiendo que se ofrezcan súplicas, peticiones, intercesiones y acciones de gracias por todas las personas, especialmente por los soberanos y autoridades, para que podamos vivir tranquilos y serenos con toda piedad y dignidad», (1 Tim 2, 1-2).

Hoy sigue teniendo validez para nosotros, como creyentes, el sentido de esta Palabra inspirada. Pidamos al Señor, que quienes vayan a gobernar por los siguientes cuatro años en Honduras sean capaces de amar de verdad al pueblo que los ha elegido. Y que fruto de esta rehabilitación urgente de nuestra vida política y de nuestra democracia, el futuro que preparemos entre todos sea, como afirma el Papa Francisco, el de una sociedad digna y solidaria.

Esperamos un futuro mejor para Honduras, con un gobierno que tenga programas eficaces para construir un país en donde, con palabras del Papa Francisco, no exista «ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ningún pueblo sin soberanía, ninguna persona sin dignidad, ningún niño sin infancia, ningún joven sin posibilidades, ningún anciano sin una venerable vejez», (Encuentro del Papa con los Movimientos populares. Vaticano, 28 de octubre de 2014).

Se lo pedirnos también a Nuestra Madre invocada como Virgen de Suyapa, Patrona de Honduras. Tegucigalpa. 12 de octubre de 2017. CONFERENCIA EPISCOPAL DE HONDURAS.

Iglesias católica y evangélica se cruzan en el camino en contra de la distribución de guías sexuales en las escuelas

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn

La Confraternidad Evangélica considera que las guías pueden pervertir a la niñez, mientras que la Conferencia Episcopal dice que van en contra de la dignidad de la persona humana y en franca oposición a la doctrina de la iglesia católica.

Tegucigalpa.-Las cúpulas de las iglesias católicas y evangélicas de Honduras se encuentran opuestas a la distribución de guías sexuales que el gobierno ha anunciado en las escuelas y colegios de ocho departamentos.

La secretaria de Educación confirmó recientemente la distribución de las guías de educación sexual “Cuidando mi salud y mi vida”, que serán parte del Currículo Nacional Básico.

Pese a que la Constitución hondureña establece que el Estado es laico, la interferencia de las iglesias sigue vigente, a tal grado que siempre integran comisiones donde se toman las decisiones más importantes del país, porque así lo han pactado históricamente con las autoridades de gobierno.

Tanto la iglesia católica, como la evangélica, emitieron en los últimos días comunicados en los que dejan plasmadas sus posiciones.

CONFRATERNIDAD EVANGÉLICA

La Confraternidad Evangélica expresa mediante el comunicado emitido el pasado 17 de enero que  las guías pueden pervertir a la niñez y que tampoco han sido consensuadas con esa organización religiosa, con lo que evidencian que las decisiones de Estado se toman con su consentimiento.

“Reconocemos la importancia de la educación sexual para los niños y niñas, siempre y cuando la misma se fundamente en valores morales y espirituales, y que su orientación sea hacia la promoción de conductas basadas en valores éticos, como respeto, responsabilidad, autocontrol sexual, integridad y fidelidad”, dice el texto.

La iglesia evangélica dice además que le preocupa la evidente insistencia en desarrollar materiales sin el consenso previo que corresponde, por la trascendencia y complejidad del tema; “y por ello nos hemos opuesto reiteradamente a cualquier intento de editar guías –bajo cualquier denominación que se le quiera dar- que en lugar de formar, más bien desorienten, afecten o perviertan a nuestra niñez”.

CONFERENCIA EPISCOPAL

Casi en los mismos términos se expresa en otro comunicado la Conferencia Episcopal de la iglesia católica, que establece que está en desacuerdo “a tales propuestas, por ir en contra de la dignidad de la persona humana y en franca oposición a la doctrina de la iglesia católica”,

 Según los  católicos, “para muchos grupos y organizaciones, enseñar educación sexual significa darle a la juventud, o en nuestro caso a los adolescentes, una información sexual explícita y desprovista de valores morales, con un lenguaje y una metodología que no respetan la modestia natural de los niños ni la autoridad de sus padres”.

También lamenta que el gobierno haya  puesto en las portadas de las guías el logotipo de la Conferencia Episcopal y que en la parte introductoria afirme que logró el consenso con las iglesias porque eso no es cierto, ya que esta organización solo fue a las primeras reuniones  y se retiró por estar en desacuerdo por el abordaje de la temática.

Lo antes expuesto por la iglesia católica, confirma el poder y la preponderancia que los mismos gobiernos han otorgado a los religiosos.

EL PAPEL DE LAS IGLESIAS

Para Jessica Sánchez, integrante del Grupo Sociedad Civil, en otras naciones las iglesias han sido el motor de los cambios, “pero en este país las iglesias han sido una de las principales trabas que ha tenido el movimiento social”.

En Honduras, dijo que la iglesia está a favor de intereses económicos y políticos de las clases poderosas, como ocurrió en el 2009, que el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga bendijo el golpe de Estado contra el entonces presidente, Manuel Zelaya.

Sánchez consideró que las guías son un elemento indispensable en el sistema educativo, sobre todo en Honduras donde hay altos índices de embarazos en adolescentes debido a los abusos sexuales y porque los principios básicos sobre la educación sexual son desconocidos.

La integrante de la sociedad civil pidió a la sociedad que no le tenga miedo al contenido de los textos porque contienen educación sexual básica que debe ser conocido por todos como un derecho humano de la niñez y la juventud.

Finalmente consideró que entre más educado sea un pueblo, mayor será su capacidad para decidir sobre su cuerpo y sobre sus capacidades reproductivas, lo que a su juicio, no es libertinaje

Iglesias católica y evangélica se cruzan en el camino en contra de la distribución de guías sexuales en las escuelas

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.-Las cúpulas de las iglesias católicas y evangélicas de Honduras se encuentran opuestas a la distribución de guías sexuales que el gobierno ha anunciado en las escuelas y colegios de ocho departamentos.

La secretaria de Educación confirmó recientemente la distribución de las guías de educación sexual “Cuidando mi salud y mi vida”, que serán parte del Currículo Nacional Básico.

Pese a que la Constitución hondureña establece que el Estado es laico, la interferencia de las iglesias sigue vigente, a tal grado que siempre integran comisiones donde se toman las decisiones más importantes del país, porque así lo han pactado históricamente con las autoridades de gobierno.

Tanto la iglesia católica, como la evangélica, emitieron en los últimos días comunicados en los que dejan plasmadas sus posiciones.

La Confraternidad Evangélica expresa mediante el comunicado emitido el pasado 17 de enero que  las guías pueden pervertir a la niñez y que tampoco han sido consensuadas con esa organización religiosa, con lo que evidencian que las decisiones de Estado se toman con su consentimiento.

“Reconocemos la importancia de la educación sexual para los niños y niñas, siempre y cuando la misma se fundamente en valores morales y espirituales, y que su orientación sea hacia la promoción de conductas basadas en valores éticos, como respeto, responsabilidad, autocontrol sexual, integridad y fidelidad”, dice el texto.

La iglesia evangélica dice además que le preocupa la evidente insistencia en desarrollar materiales sin el consenso previo que corresponde, por la trascendencia y complejidad del tema; “y por ello nos hemos opuesto reiteradamente a cualquier intento de editar guías –bajo cualquier denominación que se le quiera dar- que en lugar de formar, más bien desorienten, afecten o perviertan a nuestra niñez”.

CONFERENCIA EPISCOPAL

Casi en los mismos términos se expresa en otro comunicado la Conferencia Episcopal de la iglesia católica, que establece que está en desacuerdo “a tales propuestas, por ir en contra de la dignidad de la persona humana y en franca oposición a la doctrina de la iglesia católica”,

 Según los  católicos, “para muchos grupos y organizaciones, enseñar educación sexual significa darle a la juventud, o en nuestro caso a los adolescentes, una información sexual explícita y desprovista de valores morales, con un lenguaje y una metodología que no respetan la modestia natural de los niños ni la autoridad de sus padres”.

También lamenta que el gobierno haya  puesto en las portadas de las guías el logotipo de la Conferencia Episcopal y que en la parte introductoria afirme que logró el consenso con las iglesias porque eso no es cierto, ya que esta organización solo fue a las primeras reuniones  y se retiró por estar en desacuerdo por el abordaje de la temática.

Lo antes expuesto por la iglesia católica, confirma el poder y la preponderancia que los mismos gobiernos han otorgado a los religiosos.

EL PAPEL DE LAS IGLESIAS

Para Jessica Sánchez, integrante del Grupo Sociedad Civil, en otras naciones las iglesias han sido el motor de los cambios, “pero en este país las iglesias han sido una de las principales trabas que ha tenido el movimiento social”.

En Honduras, dijo que la iglesia está a favor de intereses económicos y políticos de las clases poderosas, como ocurrió en el 2009, que el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga bendijo el golpe de Estado contra el entonces presidente, Manuel Zelaya.

Sánchez consideró que las guías son un elemento indispensable en el sistema educativo, sobre todo en Honduras donde hay altos índices de embarazos en adolescentes debido a los abusos sexuales y porque los principios básicos sobre la educación sexual son desconocidos.

La integrante de la sociedad civil pidió a la sociedad que no le tenga miedo al contenido de los textos porque contienen educación sexual básica que debe ser conocido por todos como un derecho humano de la niñez y la juventud.

Finalmente consideró que entre más educado sea un pueblo, mayor será su capacidad para decidir sobre su cuerpo y sobre sus capacidades reproductivas, lo que a su juicio, no es libertinaje