Primer triunfo de A.C.A. y derrota de los amigos en Washington

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Por: Rodolfo Pastor Fasquelle

                                                        A Berta y Margarita

Permítaseme sospechar que alguna ayuda le dieron para lograr tan rápidamente su fin, los aliados –allá- del régimen local, quizás ¿Lanny Davis? En todo caso, Artúrico -que tiene buen diente- debe estar celebrando su meritorio triunfo, con un suculento banquete en un restaurante de mezzanine de una torre del Distrito Central. Ya se ganó el sueldo de los primeros dos meses. ¡Salud!

A manos suyas acaban de sufrir un grave revés nuestros amigos en EUA, activistas religiosos y del movimiento social, académicos e intelectuales, partidarios de la democracia más genuina, abogados de los derechos humanos y constitucionalistas, que mucho habían luchado para generar, en Washington, una conciencia de su responsabilidad con el desastre que es Honduras. Revés que pudiera solo ser el primero luego de que H. Clinton llegue al solio presidencial, con lo que ¿inevitablemente? se refrendará el apoyo para el régimen de JOH contra el pueblo.

Se tardó dos semanas, que fueron estratégicas, pero el Departamento de Estado acaba de anunciar públicamente que desde el 29 de Septiembre recién pasado ha Certificado el esfuerzo continuado del gobierno de Honduras para proteger los derechos humanos, exigencia que el Senado  había opuesto a la entrega de 55.5 millones de dólares (1200 millones de lempiras) en asistencia financiera a Juan Orlando Hernández y su Corte. De mas de 750 millones que le están reservados para el año entrante.

Había yo desestimado a Arturo Corrales. No que desconociera sus destrezas.  (Hace mucho tiempo sé que el hijo del fundador de la DC heredó el partido y la inteligencia del padre medico, si bien no la bondad ni la ciencia, ni la entereza moral. Sabía de su suavidad y de su seriedad.) Pero no pensé que pudiera contrarrestar ¿que? pues la fuerza de la verdad, de los hechos de sangre crudos.  Imaginé mas bien que su labor se agotaría en una publicidad gobiernista barata, aunque fuera en el Times, cum Pulitzer. Pero que no iba a poder suplantar la triste realidad del régimen tiránico, el asesinato de los chavos…

Debí saber mejor. Hombres y mujeres inteligentes elogian su gran astucia. Corrales es un gran gestor, que hay que ponderar. No por nada ha sido presidente candidato vitalicio y diputado de la D.C., consejero íntimo y Comisionado de Carlos Flores que le dio su concesión cuatro meses después del Mitch. ACA también fue el amigo que -contra mejor consejo- indujo a Mel a promover la Cuarta Urna, para convocar a una constituyente. E incontinenti después fue nombrado por el golpista Micheletti como jefe  de delegación en las negociaciones ante Oscar Arias y ante el Embajador Shannon, de quien logró la solución de continuidad de la dictadura. ¡Elecciones a como de lugar! Después, fue ministro de Seguridad de Lobo, su Canciller y el de JOH hasta Abril. Las malas lenguas dicen que un Fouche, parangonándolo con aquel genial francés que fuera ministro de la Revolución y de la monarquía restaurada, de Bonaparte y de sus enemigos.

Tampoco creo que Corrales  sea un político corrupto en el sentido convencional más ampliamente aceptado del término. Es demasiado listo para robar a la luz del día y a campo travieso como hacen los líderes de las bandas y partidos en las honduras profundas. Es un hecho que en 1999 consiguió junto con tres bancos grandes un contrato para usufructuar la privatización del servicio de medición de electricidad, con el cual Arturito hizo una sólida fortuna y los banqueros incrementaron la suya.  

Y también es cierto que, mientras fue principal directivo y gerente de SEMEH, que refrendó su contrato una y otra vez por 14 años –según la ley—A.C.A. no debió ser contratado por el Estado como fue, para tantos y tan diversos fines. Cuando, en Abril renunció como Canciller, se rumoró que lo hacía por haberse fastidiado o haber sido finalmente su empresa despojada de ese contrato que se otorgó a otra, empresa, con los mismos socios banqueros.

Pronto después sin embargo se anunció que Corrales sería (y fue) nombrado Consejero del Presidente, ¡como M. Ponce! y se le dio cargo especifico como enlace del gobierno de Honduras con la Misión de la OEA que vendría a combatir la corrupción y la impunidad, con un mandato y un contrato que Corrales había negociado allá. En Washington.

Una vez resueltas las pocas contradicciones entre el gobierno y los Comisionados de la OEA (que llegaron con todo tipo de exigencias y poco a poco parecen acomodarse, como todos decían que iba a suceder)  se rumoró que Álvarez pasaría  a una posición más útil. Y hace menos de dos meses trascendió su nombramiento como Embajador especial en Washington. Para el lobby, para contrarrestar la mala imagen del gobierno actual. Y convencer a los constituents que Honduras todo esta mejor. Al menos convenció a los funcionarios del Departamento, de que compilaran la propaganda y una promesa de JOH. Se rumora que -a cambio de esta certificación- el gobierno se ha comprometido desde ya, a entregar en extradición a políticos, militares, policías y empresarios, incluso aquellos responsables de las peores violaciones de derechos. Pudiera ser. No lo favorece la coyuntura.

Creo en las condicionalidades positivas. Era imperativo llevar a cabo una limpieza. La vieja corrupción estaba enraizada y para que, sin una revolución, se limpiara a las FFAA, a la policía, a la clase política, al empresariado coludido y los múltiples ámbitos sociales contaminados, del periodismo, por ejemplo o el clero, era necesaria la presión de EUA, de donde había venido originalmente el contagio y que servia de refugio como hoy han caído en cuenta. Pero la ayuda financiera masiva para el actual gobierno en un año político y la  forma y la dinámica de esta nueva intervención en los asuntos soberanos del país serán negativas. Es mentira que en Honduras ha mejorado el respeto a los derechos humanos bajo el gobierno de Hernández.

Y es mentira que este gobernante conseguirá una depuración, porque su régimen es la quintaesencia de la corrupción. Al Tío Sam, ¿Corrales se lo durmió? No estoy seguro. Pero llegado el momento de cumplir, alguien se tendrá que desengañar. Y si JOH no cumple Corrales va a regresar a pedirle perdón a Cruz Asencio, líder indiscutible de SOMOS, partido novel que, sin un solo voto popular, tiene siete diputados, a diferencia de la DC que nunca tuvo mas que dos. Para que le den un cargo en el Tribunal Electoral y un puesto en la planilla. Y así restaurar la inmunidad.

 

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