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Políticos de Honduras ya no sigan defraudando al pueblo: Caritas

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“No nos está permitido jugar con la vida política del país. Eso sería un suicidio. El Consejo Nacional Electoral (CNE), el Tribunal de Justicia Electoral (TJE), el Registro Nacional de las Personas (RNP), tienen la palabra para iniciar una nueva etapa en la vida política colocando los peldaños de un proceso electoral, con instituciones creíbles. ¡Por favor no nos sigan defraudando!”

Por: Redacción CRITERIO.HN

rewdaccion@criterio.hn

Tegucigalpa.- Caritas de Honduras, el brazo social de la iglesia católica en un editorial fechado este jueves 4 de marzo ha hecho un llamado a los políticos y al pueblo a recuperar la democracia y a no seguir defraudando la pueblo.

Caritas señala que la democracia hondureña es como un enfermo con agonía prolongada, todos los síntomas indican que su salud se va deteriorando de día en día, es como el otoño del patriarca que nos decía García Márquez, de no remozarla caminamos hacia su entierro, aunque para una gran parte de la población la democracia murió hace años, señala.

Agrega que el desencanto por su accionar y la desesperanza ante su tardía recuperación hicieron que desapareciera de la mente de muchos hondureños y latinoamericanos.

Lo peor de todo es que su agonía tiene nombres de personas que la producen: una clase política que se olvidó de la democracia para subirse al carro de la plutocracia del país, ganándose esa posición con el sudor de la frente del otro; unos partidos políticos que dejaron de ser los intermediarios entre el Estado y la sociedad para transformase en sus esquilmadores, chupándose durante toda la historia de vida republicana, la vida, la riqueza, las aspiraciones y esperanzas del pueblo hondureño.

Apunta que tenemos una clase política ciega y sorda, que no ve la miseria del pueblo, que no escucha el clamor de un pueblo y que hace años a gritos reclama cambios en la conducción del Estado, en cambio tenemos unos partidos políticos preocupados hasta el extremo por mantenerse en el poder, maniobrando de diversos modos, utilizando todos los medios habidos y por haber para conservar y seguirse apropiando de privilegios que los sigan manteniendo en el lugar de los intocables y seguir viviendo de los recursos económicos del país, siendo parte de una burocracia inoperante e incapaz.

“Encima de todo esto, tenemos el desprestigio de nuestra clase política que ha descompuesto las instituciones del Estado con el cáncer de la corrupción, no existe sector del gobierno que no tenga como apellido la corrupción, narcotráfico y cuando han logrado saltar este escollo adquieren otro apellido: la lentitud, la inoperancia, la incapacidad, la abulia, el desamor al país”.

Apunta que Honduras es una nación que en vez de avanzar retrocede cada día en todos sus aspectos, y encontramos islitas de modernidad y un mar de pobrezas, atraso, y de carencias.

Subraya que el pueblo quisiera levantar las esperanza, pero siempre se topa con la torpeza o la maldad de los gobernantes o de los partidos que aspiran a gobernar, hace ocho años el gobierno en el poder se comprometió a realizar las reformas electorales correspondientes para establecer una ruta que llevara a a Honduras a consolidar una democracia con un fuerte Estado de derecho, que solidificara las instituciones, fomentara y respetara la participación de la ciudadanía y se trabajase guiados por un plan de país que paso a paso  sacara al país  del atraso en que nos encuentra.

“Pero ¡Ah desilusión!, seguimos dando vueltas como el alacrán para picarnos la cola, es más retrocediendo como el cangrejo. A nuestra clase política no le interesa, nunca le ha interesado, la nación, no tienen pasión por el pueblo solo tiene intereses”.

Los diputados se olvidaron de los sucesos del 2017 y pusieron a dormir las esperadas reformas electorales, Honduras está a pocos días de las elecciones internas y todavía no tiene las reglas claras para este proceso, se hizo un remiendo para salir del paso que puede tener más consecuencias nefastas que soluciones, los partidos en vez de unificarse en torno a un candidato pueden salir más divididos por las acusaciones de fraude y falta de transparencia en los comicios.

Los candidatos impuestos no serán la solución, si el pueblo no ha tenido la oportunidad de escoger y elegir a sus representantes. No son pocos problemas sin resolver de manera clara y conforme a la ley en este proceso, las normas emitidas son producto de un acuerdos políticos que de racionalidad jurídica y nacional, por la premura del tiempo quedarán muchos puntos oscuros: la integración de las mesas electorales y como se realiza el conteo de votos y quien trasmite los resultados, como se entregarían las credenciales en blanco o con nombre y apellido y movimiento político al que se pertenece y por si fuera poco ante la no terminación del registro de las personas con que tarjeta de identidad se votará con la  vieja tarjeta de identidad.. parece que la intención es mantener la situación enredada y seguir con el eterno debate que sirve como propaganda para ciertos políticos que tienen el don de la palabra y de la mentira.

Este debe el turno de la ciudadanía para asumir la dirección de la vida política del país, los partidos son organizaciones de ciudadanos y no organizaciones de cúpulas, se debe de empezar por recuperar la conducción de los partidos, recuperar la democracia al interior de estos, recobrar sus ideales y su razón de ser: la conquista del poder para organizar el país en búsqueda del bien de toda la sociedad.

Se debe asumir el control de la administración pública mediante la veeduría social, la implementación eficiente de las comisiones de transparencia, y en esta etapa de la historia no permitir que sigan burlando las aspiraciones de un país que sueña y espera algo diferente para el mañana.

Hay demasiados problemas, ya no le cabe uno más al país: pobreza, sistema de salud deficiente, educación de baja calidad, el desempleo, la violencia exacerbada, las migraciones signo de la fuga del país buscando diferentes horizontes, la delincuencia, y de nuevo la presencia del narcotráfico, y sin ninguna garantía para la población para superar o controlar la pandemia.

No se puede actuar con irresponsabilidad ante tantas necesidades del pueblo. Es el tiempo de parar, ante el actual panorama del país se debe volver a la racionalidad del bien común como virtud por excelencia de toda vida política, de devolverle a al país su confianza, de adecentar las instituciones, de actuar con responsabilidad, sentido jurídico y patriótico.

Un comentario en “Políticos de Honduras ya no sigan defraudando al pueblo: Caritas

  1. El peor de los males es el cinismo y la prepotencia de quienes idolatran al jefe de gobierno, como lo refleja el rostro de la profe alba consuelo flores, quien por más que escucha tanto comentario adverso hacia su pobre gestión (y más que ridiculizarla por su inoperancia), insiste en sostener esa peña, el ser ‘secretaria’ en los despachos de Salud, a sabiendas del porqué y para qué fue nombrada. Tontita, caradura…, algún día dará cuenta de su infamia y complicidad.

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