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Padre Fausto Milla celebra 88 años de servicio a sus semejantes

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Por: Patricia Murillo Gutiérrez

redacción@criterio.hn

 

Los 88 años de vida de cualquier hondureño se celebran en plenitud de gozo y agradecimiento al Señor por esta vida- Pero  el cumpleaños del sacerdote Fausto Milla  que llego esta semana a tan respetable edad, fue motivo de gozo para que la comunidad de base católica Misioneros de la Vida que lo tienen como guía, echaran la casa por la ventana acá en San Pedro Sula, dando gracias al Dios de la vida por este hermano que sigue pastoreando  un pueblo lleno de necesidades.

Con la humildad de corazón que lo caracteriza se dirigió a sus hermanos y hermanas
Con la humildad de corazón que lo caracteriza se dirigió a sus hermanos y hermanas

El padre Fausto erguido como una palma y vigoroso en medio de la ardua vida de trabajo que efectúa por la salud integral de nuestro pueblo, compartió con  numerosos sampedranos que visitan su Botica, donde encuentran alivio  sus enfermedades del cuerpo y mucha paz espiritual y agradeció a Dios por permitirle servir por décadas y donde le ha tocado no solo a los hondureños, sino a otros pueblos donde por formación religiosa o por el exilio le ha tocado vivir.

A través del instituto Hondureño  Ecuménico   de Salud Comunitaria, IHNESCO, ha educado a millares de compatriotas, tratando de descolonizar sus mentes tan alienadas por el consumismo, por la ingesta de gaseosas, veneno puro como le llama y la comido chatarra, así como un ritmo de vida, alejado de dar salud y gozo.

Igual trabajo ha desarrollado y mantiene en muchos puntos del país, donde el padre Fausto explica a Criterio.HN los dramáticos casos de malnutrición especialmente entre los niños que le toca ver y asistir.

Nacido del matrimonio formado por José María Milla y Trinidad Núñez, en la comunidad  de origen Lenca Guarita. Lempira el padre Fusto milla recuerda como si fuera hoy, la masacre del Rio Sumpul que el denuncio al mundo, a inicios de los años ochentas cuando los ejércitos hondureño y salvadoreño masacraron no menos de 600 personas que huían del pavor que imponía la desigual guerra civil en El Salvador.

Igual, fue testigo de la realidad de los invasores militares salvadoreños allá en 1969, cuando tuvieron comportamientos “bestiales” con la población hondureña que inerme cayo en sus garras. En tanto las oligarquías salvadoreña salía ganando en tan desgarradora y traidora guerra.

Fausto Milla fue perseguido por las temibles hordas de la Dirección Nacional de Investigación, DIN en los 60 y 70s, y por el Batallón 316 los ochentas,  por señalar parte de los peligros extremos que ha enfrentado en su vida sacerdotal, por estar siempre del lado de la justica y denudar al mundo la barbarie cometido contra los derechos humanos.

Incluso fue perseguido por ciertas cúpulas religiosas de su Iglesia Católica, que en su conservadurismo negaban la existencia de las base contras en el país y bendecían las vergonzosas acciones de los gobiernos de los ochentas, en contra del pueblo hondureño.

Hoy siendo un exponente  rotundo contra el Golpe deEstado como pocos religiosos que se pusieron al lado del pueblo que  rechazaba el vil acto de traición a la Patria, Fausto Milla sigue enfrentando represión abierta o solapada de ciertos grupos de poder.

Sin embargo, no ha perdido ni un ápice de su devoción por la vida de servicio al prójimo y cantando “No no basta con rezar” alternando con las mañanitas y el feliz cumpleaños paso horas inolvidables en San pedro Sula, rodeado del amor fraterno que le dispensan y a la vez da, a la comunidad  ecuménica Misioneros de la Vida.

Para este hijo de Dios y amigo de la humanidad, el cuerpo es el templo a cuidar y llama  a cada hondureño y hondureña a que se alejen de los químicos, de la comidas que son un atentado contra su salud, que se acerquen a una alimentación  más sana y natural y que enriquezca su formación espiritual, para fortalecerse en cuerpo y alma aun en este aciago tiempo que vive el país.

En resumen que busquen el Buen Vivir, el buen convivir con todo su entorno y consigo mismo. Que no caiga en las trampas de la mercadotecnia moderna que han vuelto al hondureño en un maquina de consumir atentando contra su propia estabilidad.

Y nos recuerda lo expresado por el Papa Francisco en su encíclica Laudato, Alabado, 2la felicidad requiere saber limitar algunas necesidades que no atontan, quedando así disponibles para las múltiples posibilidades que tiene la vida”. “Se puede necesitar poco y vivir mucho y con  satisfacción en los encuentros fraternos, en el servicio, en la música, en el arte, en el contacto con la nautraluazaa, y en la oración”.

Desde Criterio.hn gracias a Dios por la vida del padre Fausto Milla.