“No queremos ser esclavos de EEH, ni del gobierno, ni de los térmicos”: Roberto Contreras

El empresario calcula que los altos cobros por la energía eléctrica representan la pérdida de 500 mil empleos solo en la zona norte de Honduras.

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Tegucigalpa. –Acordonado por cintas amarillas simulando peligro y precaución, el empresario de San Pedro Sula, Roberto Contreras, inició la mañana de este lunes una huelga de hambre exigiendo la absorción del 100 % de la factura de la energía eléctrica por parte del gobierno, Empresa Energía Honduras (EEH) y los generadores térmicos.

La cinta representa el distanciamiento físico, pues el distanciamiento social quien lo aplica es el gobierno cuando establece privilegio de clases, para beneficiar a los grandes empresarios y afectar a la clase emprendedora y pobre, dijo Contreras quien renegó del “voraz apetito del capitalismo neoliberal creado en este gobierno, que tiene más hambre y se va a hartar nuestros emprendimientos”.

Contreras ha montado su acto de protesta en la acera que ocupa su restaurante en la Avenida Circunvalación de la norteña ciudad, la de mayor afectación por la pandemia del coronavirus (Covid-19), según las estadísticas del gobierno.

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El viernes, día en que Contreras anunció la huelga de hambre, la Empresa Energía Honduras (EEH) admitió que,  en medio de la inactivación económica por la emergencia sanitaria, ha estado promediando el recibo de la energía eléctrica, violentando así la ley que establece la medición por el consumo.

Contreras, propietario de Power Chicken, ha denunciado que, pese a que su negocio ha estado cerrado desde hace 42 días, cuando el gobierno ordenó el cierre de las actividades económicas como medida para evitar la propagación de la pandemia, ha seguido pagando la factura por 200 mil lempiras.

El empresario aseguró que en las próximas horas será acompañado por representantes de las centrales obreras y de las Mypimes, no así por la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC) a quien calificó como un apéndice del Club Hondureño Árabe que no representa la lucha de las micro y pequeñas empresas

El empresario manifestó su deseo de ser acompañado por el pueblo hondureño, quien dijo languidece por el hambre y por falta de medicinas. “Yo quiero que el pueblo hondureño tome esta lucha como de ellos, yo solo estoy representando aquí a más de un millón y medio de abonados del servicio eléctrico en una estafa masiva que nos está haciendo el gobierno, los térmicos y EEH”, manifestó.

Roberto Contreras propone que la EEH, las empresas térmicas y el gobierno absorban el costo de la energía desde el 16 de marzo cuando comenzó el confinamiento hasta que se reactive la economía y que el gobierno prescinda de los contratos leoninos de energía que establecen un precio de 21 centavos por kilovatio hora, mientras en Guatemala y El Salvador es de ocho centavos.

“Estamos de acuerdo que podemos pagar 10 centavos, si quieren reactivar la economía. Nosotros queremos ser clientes de los térmicos, clientes del gobierno, clientes de EEH, pero no queremos ser sus esclavos porque los recibos que han mandado son, prácticamente, la hipoteca sobre nuestras casas, la hipoteca sobre las empresas y la hipoteca sobre todos los emprendimientos de Honduras”.

Calculó que los altos cobros por la energía representan la pérdida de 500 mil empleos solo en la zona norte de Honduras.

Las facturas promediadas emitidas por la EEH han sido denunciadas por empresarios y consumidores residenciales, quienes además de la práctica ilegal, han cuestionado que el precio de la energía sigue siendo caro en Honduras pese a que el barril del petróleo ha caído a tres dólares.

En respuesta a las quejas contra los altos cobros por el servicio de energía eléctrica, la EEH ofreció a los hondureños pagos en abonos de 30 y 50 % del costo de la factura hasta cubrir el 100 %. Esto ha molestado a Contreras quien insiste con la absorción del 100 % de la factura y no que se negocie formas de pago.

Pese al cierre de su negocio, el empresario asegura que ha seguido pagando la planilla de sus empleados de más de siete millones de lempiras mensuales, pero ha advertido que comenzará a reducir la planilla y que para no dejar desamparados a sus trabajadores venderá algunas de sus propiedades, para contribuir con parte de los salarios.

Contreras comenzó la huelga de hambre frente a su restaurante en la Avenida Circunvalación de San Pedro Sula ante la mirada de los transeúntes que se siguen movilizando en medio de la emergencia sanitaria y advirtió esta mañana que su vida está en las manos del gobierno y de EEH porque tiene 60 años y es hipertenso y esa condición lo hace una persona de alto riesgo ante el contagio del Covid-19.

Asimismo, advirtió que seguirá en la huelga de hambre hasta que la policía se lo lleve preso, acusado por desacato o saber con qué argumento, porque su protesta es pacífica.

A juicio de Contreras el Covid-19 ya no es una pandemia, sino que una epidemia porque ya se quedó en Honduras, por tal razón es urgente que se reactive la economía porque al final lo que matará a los hondureños serán los políticos, los térmicos y EEH.

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