La cuenta de Tik Tok de Juan Orlando Hernández fue bloqueada por los administradores de la APP
Tegucigalpa, Honduras. Han transcurrido 43 días desde que el narcoexpresidente Juan Orlando Hernández fue liberado mediante un indulto, otorgado como parte de un chantaje político para asegurar la victoria electoral de Nasry Asfura el pasado 30 de noviembre, y desde entonces los medios de comunicación han impulsado una narrativa mediática en la que pretenden diluir y eliminar los actos por los que este fue condenado.
Mientras medios extranjeros y personalidades de peso internacional han puesto en duda la decisión del presidente estadounidense Donald Trump, gran parte de la prensa hondureña ha preferido callar, eludiendo cualquier análisis crítico sobre las motivaciones de dicha decisión y contribuyendo a instalar un relato de inocencia en torno al indultado exmandatario.
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Pese a haber sido declarado culpable y condenado a 45 años de prisión en una corte del Distrito Sur de Nueva York, Hernández continúa insistiendo en su inocencia, argumentando que fue objeto de un juicio manipulado y que su condena se basa en la declaración de narcotraficantes confesos, a los que casualmente se ha vinculado su nombre y el de su hermano Antonio “Tony” Hernández.
HECHOS QUE PRETENDEN DEJAR EN EL OLVIDO
Juan Orlando Hernández Alvarado, de 57 años de edad, condenado en 2024 por delitos de narcotráfico por el gobierno de los Estados Unidos, llegó a la presidencia de Honduras para el periodo 2014-2018, lapso en el que se registraron diversas irregularidades y en el que se dieron a conocer casos de corrupción que sacudieron la matriz mediática y el pensamiento de la ciudadanía hondureña.
Hernández, quien se presenta como el impulsor de la lucha contra el narcotráfico en Honduras, logró reelegirse de forma inconstitucional mediante la coacción de los poderes del Estado, en un proceso electoral que, hasta la fecha, continúa siendo señalado como fraudulento e inconsistente.
En 2022, poco después del cierre de su segunda administración, el gobierno estadounidense acusó al narcoexpresidente por los delitos de conspiración para importar cocaína y conspiración para usar y portar armas, cargos que, según la acusación, fueron cometidos desde 2004 hasta 2022.

El 16 de marzo de 2022 un juez estadounidense ordenó la extradición de Hernández Alvarado; no obstante, su traslado se ejecutó hasta el 21 de abril, el mismo que estuvo a cargo de la Agencia para el Control de Drogas (DEA).
Durante el proceso, la fiscalía señaló que el exmandatario recibió sobornos tanto de cárteles de la droga como de narcotraficantes como Devis Leonel Rivera Maradiaga, Geovanny Fuentes, Alexander Ardón, entre otros.
Tras un proceso judicial controvertido que mantuvo en vilo a la población hondureña y a la opinión pública internacional, el miércoles 26 de junio de 2024 el juez Kevin Castel condenó al narcoexpresidente Juan Orlando Hernández a 45 años de prisión, luego de hallarlo culpable de los tres delitos imputados por el gobierno de los Estados Unidos.
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Sin embargo, casi 18 meses después de la condena de Hernández Alvarado, el presidente estadounidense Donald Trump, en un acto injerencista y contradictorio, condicionó el apoyo económico a Honduras y anunció que otorgaría un indulto a Juan Orlando Hernández si Nasry Asfura resultaba victorioso.
Pese a que habían transcurrido apenas dos días desde las elecciones generales y aún no se conocía con certeza quién había sido favorecido por la voluntad popular, Trump liberó al narcoexpresidente, una acción que hasta la fecha sigue siendo fuertemente cuestionada ante su supuesta lucha en contra de los carteles de la droga.
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PRENSA RESPONDE A INTERESES DE LA DERECHA
Con el objetivo de conocer desde la parte social el comportamiento de la prensa hondureña sobre la figura del narcoexpresidente Juan Orlando Hernández, Criterio.hn contactó al sociólogo y analista político Engels López, que explicó que alrededor de este hay un tema clave y es el del anticomunismo.
López afirmó que el indulto no fue impulsado directamente por Trump, sino por la élite económica y financiera que lo rodea, la misma que promueve las ZEDES y respalda gobiernos libertarios para afianzarse en el poder. En ese contexto, sostuvo que no resulta extraño que se recurra a figuras como Juan Orlando Hernández, y que bajo esa lógica se explica el silencio de los medios de comunicación y de las iglesias frente a esta decisión.
El sociólogo señaló que la mayor parte de los medios de comunicación responden a la matriz mediática de la derecha y apuntó que en Honduras se ha evidenciado que la derecha tiene vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado, por lo que considera evidente que estos no digan nada.
López enfatizó que en el país la narrativa de los medios de comunicación se enfoca en normalizar y legitimar la cultura del narcotráfico, lo que permite que cuando la derecha se ve inmersa con este fenómeno, no se convierta en un problema perjudicial.
“Ahora hay que ver cómo aprendemos a convivir con el narcotráfico, pero bajo las normas, bajo las mismas leyes que la derecha ha creado, eso es lo que está pasando alrededor de Juan Orlando Hernández”, dijo.
López afirmó que durante el juicio de Hernández se declaró que el Partido Nacional es una estructura criminal, y que esa es una realidad que los medios de comunicación no plantean porque no les interesa.






