Los “indignados”, un fenómeno en Honduras que envía un claro mensaje

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Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa. En  los países de medio oriente, se le llamó la “primavera árabe”, en Guatemala  le están llamando la “primavera guatemalteca”. Aquí en Honduras aún no se les ha dado su nombre e incluso están siendo invisibilidades por los medios de comunicación.

Sin embargo, es un fenómeno que envía un claro mensaje que no debe ser confundido como un acto político de la oposición, expresó el expresidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, Eduardo Stein.

“Lo interesante de lo que está pasando ahora es que hay un reclamo ciudadano que no debería confundirse con argumentos  exclusivamente de partidos de oposición, no es solo un pleito político entre partidos, es realmente la expresión de un reclamo ciudadano frente al Estado, en donde la ciudadanía le está pidiendo al gobierno que honre sus compromisos constitucionales de darles los servicios de salud, educación,  infraestructura, de seguridad”, dijo el también expresidente guatemalteco.

Stein, manifestó, además que el pueblo reclama porque los fondos que eran para esas obligaciones, fueron desviados para personas en particular.

“Lo interesante de lo que está pasando ahora es que hay un reclamo ciudadano que no debería confundirse con argumentos  exclusivamente de partidos de oposición, no es solo un pleito político entre partidos, es realmente la expresión de un reclamo ciudadano frente al Estado”, Eduardo Stein.

El expresidente de la CVR, habló en esos términos al referirse al movimiento social que ha surgido en Honduras, durante los últimos meses, a raíz de la propuesta reeleccionista del Partido Nacional, pero que ha cobrado notoriedad durante las últimas dos semanas en repudio al fraude contra el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).

La “Oposición Indignada”, como se autodenomina el grupo de jóvenes que coordina “las marchas de las antorchas, ha cobrado fuerza por la magnitud del acto de corrupción que se traduce en el defalco de 7,000 millones de lempiras (unos 350 millones de dólares) y porque éste ha dejado 2,888 víctimas mortales ante la falta de atención y medicamentos.

Los jóvenes, quienes en su mayoría son profesionales y estudiantes universitarios, aseguran que su beligerancia no está amparada en una militancia política partidaria, aunque por derecho ciudadano la tengan, pues cuando coordinan estos eventos la única bandera que los acompaña es el pabellón nacional.

Un hecho que llama la atención de sociólogos y analistas políticos, es que las movilizaciones están siendo convocadas por las redes sociales, un medio de comunicación que  poco a poco ha ido penetrando a un sector de la sociedad hondureña, especialmente a la juventud que estudia.

Durante las protestas los asistentes gritan al unísono: “Fuera JOH”,  “renuncia JOH”, “va a caer, que va a caer”, en alusión al presidente de la República, Juan Orlando Hernández, contra quien los manifestantes descargan su furia, luego que él mismo, admitiera que el Partido Nacional, que lo llevó al poder, recibió fondos provenientes del fraude al Seguro Social.

Para el sociólogo, Allan Fajardo, las “marchas de las antorchas” es un hecho inédito con pocos precedentes porque es la primera vez que se da un movimiento ciudadano en Honduras, que no solo es con antorchas sino que es sin banderas “.

Es decir, si bien es cierto los partidos políticos de oposición han  tratado de capitalizar y han participado, hay que reconocer que un fuerte núcleo inicial  y que se va ensanchando cada vez más, son jóvenes que no tienen una motivación político partidista y eso podría estar mostrando un cierto nivel de hartazgo ciudadano, con los niveles de corrupción que se han descubierto, apuntó el también analista sociopolítico.

Fajardo consideró que el repudio de la sociedad ante los actos de corrupción de la clase política, podría estar creando conciencia en la sociedad y despertando la fuerza ciudadana y “eso  puede cambiar la historia de este país”.

El sociólogo añadió que el reconocimiento público del Presidente de la República, Juan Orlando Hernández, en cuanto a que el Partido Nacional recibió fondos del Seguro  Social, se ha dado gracias a “esta juventud entorchada y sin banderas”.

Apuntó que sin duda alguna los partidos de la oposición quisieran capitalizar las marchas, pero las movilizaciones sociales se han  dado en todos los países del mundo por el clamor popular.

En ese sentido, ilustró que en mayo de 1968 hubo una manifestación  espontánea en Paris, Francia, donde toda la juventud a nivel mundial se movilizó y no hubo una conspiración ni nacional ni internacional.

“Tenemos que leer bien el fenómeno y pudiéramos estar ante la presencia de una primavera hondureña, así como hubo la primavera árabe”, ahondó.

También dijo que en Honduras se debería escribir una carta que diga: “escuchá élite hondureña, escuchá a la juventud”, emulando a la carta pública, “Escuchá Yanqui”, escrita por el sociólogo estadounidense C. Wright Mills y dirigida a la elite política norteamericana. Mills hizo la carta durante la revolución cubana, para que Estados Unidos abriera los canales de comunicación y entendiera por qué se daba una revolución en la isla caribeña.

Finalmente, consideró que las movilizaciones ciudadanas que están siendo abanderadas por los jóvenes, podrían cambiar la percepción que se ha tenido de Honduras, en cuanto a ser una sociedad conservadora, ya que eso lo que indica es que se está registrando un cambio, donde las redes sociales están jugando un papel muy importante.

EL GOLPE MÁS BAJO

Marcela Ortega, una de las jóvenes organizadoras de las “marchas de las antorchas”, nos relató que decidió entrar al grupo al ver tanta inseguridad, pero sobre todo por los altos niveles de corrupción e impunidad.

La joven, quien se define como una mujer luchadora y que tiene una correduría de seguros, también nos dijo que no puede ser indiferente ante el latrocinio del Seguro Social, porque tiene  dos hijos menores y porque piensa en los demás.

Ortega calificó el desfalco del IHSS como “el golpe más bajo” que la clase política y empresarial, le pudo asestar al pueblo hondureño, aunque reconoció que hay otros actos de corrupción,  porque vivimos en un sistema contaminado.

La “joven indignada” dijo no tener militancia política partidaria, ya que en el pasado ha favorecido con su voto a quien considera ha tenido la mejor propuesta de gobierno.

De todo esto “espero que haya una esperanza para Honduras, que se pueda resolver todo de manera  satisfactoria, que podamos salir un paso adelante con el combate a la corrupción”, añadió.

En virtud de la falta de trabajo, Marcela aplicó para un empleo en una empresa guatemalteca, donde la llamaron para contratarla. Sin embargo luego reflexionó y no aceptó irse, porque consideró que daría la lucha desde su patria.

“Había pensado en emigrar, buscando un mejor porvenir para mis hijos, pero luego me puse a analizar y me dije: por qué me voy a ir, si yo no he robado, si lo que hago es trabajar”, reflexionó.

La líder de las antorchas, dijo sentirse satisfecha hasta el momento porque el pueblo ha comenzado a exigir y a alzar su voz en las calles. No obstante, reveló sentirse preocupada por su seguridad y la de sus hijos, al igual que la de su familia en general, ya que está consciente de los altos niveles de intolerancia que hay en el país, especialmente cuando las personas toman la decisión de abanderar una lucha de manera frontal.

Los “jóvenes indignados” han convocado a una “marcha de las antorchas” en Tegucigalpa, para este viernes 5 de junio a las 5:00 de la tarde. La jornada iniciará en el polémico proyecto Trans 450, a la altura del Hospital Escuela Universitario y concluirá en las afueras del edificio de las Naciones Unidas, donde pedirán la instalación de la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICI).

Durante los últimos días se han realizado movilizaciones en varias ciudades del país, como San Pedro Sula, La Ceiba, Comayagua, Siguatepeque, Choluteca, La Paz, Marcala,  Tocoa, Ocotepeque, El Progreso, Catacamas, Danlí, Juticalpa, La Lima, Potrerillos, La Esperanza, Chamelecón, Tela,  entre otras ciudades.

Washington

El movimiento también se está replicando internacionalmente con movilizaciones de los hondureños radicados en Nueva York, Nueva Jersey, Nueva Orleans, Miami, Washington, Bruselas, Zúrich,  y para este sábado 6 de junio se prevé congregaciones en Houston y nuevamente en Nueva York, frente a la sede de la ONU y para el miércoles 13,  de nuevo en Nueva Orleans y  otra en Quito, Ecuador.

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