La tragedia a la vista que no queremos ver y sus contradicciones

Alianza

Por: Rodolfo Pastor Fasquelle

Guatemala tiene menos contagio, junto con El Salvador, y este con Costa Rica tienen menos letalidad, logran curar a mas enfermos, saldrían mejor parados. Difícil saber que ocurre en Nicaragua. Por supuesto nuestras cifras nacionales son un reto para los equipos de salubristas, sociólogos, matemáticos y economistas, que las universidades tendrían que formar para estudiarlas. Olviden que haya 460 enfermos y 46 muertos. Previsiblemente el de Honduras será el peor caso del continente. Nuestra población marginada es la más vulnerable. Y nuestro sistema de salud el peor dotado. ¿Quien se llama a engaño?

Ahora mismo debe haber casi 5 mil contagios. Repito lo que decía el mejor modelo matemático hace un mes con cifras redondeadas, El contagio será menor en el campo, en donde vive aun casi la mitad de la gente-  pero pudiera llegar a afectar a 1,200,000 hondureños en el próximo año y medio. En un escenario optimista, la mitad de ellos se va enfermar. El 80% de los enfermos será de casos leves, casi medio millón que durante un mes serán parte de la cadena de contagio, y ocuparan incapacidad.

El 20% será de enfermos severos, casi 180 mil personas que van a ocupar atención medica, 14% de estos, unos 25,2 mil ocuparan hospitalización cuando el sistema ya esta colapsado hoy con 460, y 5% 9000 ocuparán equipos y cuidados intensivos. Pero no hay como ni donde atender tantos, hoy hay uno disponible en el IHSS en SPS. Tenemos las tasas mas bajas de recuperación y las mas elevadas de letalidad, 10.1%, nueve o diez mil personas o mas pudieran morir ¡a menos que resultaran milagrosas la Cloroquina y el Remdesivir, con que se dice que la OMS experimentará! Ninguna otra cosa impedirá la mortandad.

No hay cementerios capaces de alojar diez mil cadáveres inesperados. Esos 10 mil muertos ya no van a consumir ni producir nada. Tampoco van a buscar empleo, como los ciento veinte mil chavos que no lo encontraban antes. Bendito sea. No prevé muchos mas, el valido. Pero antier viernes 17 de abril, el Ministro del trabajo mencionaba a 100 mil nuevos desempleados, suspendidos, en  un mes, primero de las cadenas de comida gringa, hoy mayormente de call centers y maquilas. Podrían llegar eventualmente a ¡uno de cada diez empleados si continuara la cuarentena otros cuatro meses! Los suspendidos no reciben nada, ni tienen ahorro. Algunos han sido notificados que pudieran ser recontratados dentro de cuatro meses, si se consiguen nuevos contratos desde los EUA, los cuales van a una recesion peor dice el FMI, que la gran depresión de 1930, y desde donde van a disminuir las remesas que hoy son el mayor ingreso del país.

Honduras ha dispuesto de más recursos que los otros países -salvo Panama-  para la emergencia. Pero a pesar de los cálculos iniciales optimistas de los ofis  (¡que íbamos a perder 1 a 2 % del PIB!) después de solamente dos meses, la economía nacional ya perdió  el 2.5% que se calculaba iba a crecer este año (no vamos a crecer) mas otro estimado 5.5% de su valor anual, ¡como en 2009! Y según INCAE podría al fin del año decrecer 20%, ¡y aun 25%! Parecen guarismos inocuos, pero eso sería catastrófico.

Vamos a ser 10 mil menos pero ¿vamos a compartir una cuarta parte menos del pan que hoy 9.5 millones -mal compartimos- con 65% de pobreza?  La institucionalidad precaria ¿podría resistirlo? ¿El estado podría sostenerse? El orden público no se sostendría, ni podría  resistir el gobierno local. ¿Hay cohesión social para sobrevivir la perdida de una cuarta parte de la economía? Si no, sería volver a la condición social primigenia. Todos contra todos. ¡La delincuencia cobraría un cariz bélico! ¿Entiendes Méndez?

Muchas no quieren caer en cuenta. Creen que el agua viene de la llave y que lo demás se pide a domicilio. P. Barquero afirma que hay que dejar la decisión a los médicos, pero no explica si a los héroes, o a los que están cuidándose en sus casas, a los cubanos que están llegando o a los médicos científicos que quieren experimentar curas. Pide el alcalde que hay que cerrar San Pedro (whatever) por tres semanas, ¡Cerrar bancos, gasolineras, farmacias suplidores de alimentos! ¡Porque si no la mortandad lo obligará a cerrar después! Ciertamente, las próximas semanas serán duras antes que empiece a mejorar mucho. Pero las cifras publicadas dicen que el contagio se esta desacelerando ya en San Pedro que es el peor lugar, desde mediados de Abril, ¡cuando la cuarentena quizás se volvió mas eficaz justo porque se flexibilizó!

Hay negocios que implican aglomeración y una nueva ola de contagios que deberá prevenirse, cines, actividades, conciertos y parrandas que no deberían contemplarse siquiera hasta que no haya vacuna y cura. Sin duda es preciso mantener emplazadas algunas medidas de distanciamiento generales por otro par de semanas, hasta que desciendan los contagios comunitarios y los viejos tendremos que seguir guardaditos un rato.

Pero urge ya empezar a abrir sectores estratégicos cruciales para la economía real del país. Honduras importa 75% de su consumo, mucho de eso es superfluo y va a desaparecer del estante. Pero importa todos sus carburantes, todos sus bienes de capital, los vehículos y la ropa de todos, toda la harina de soya y de trigo, para pagar los cuales precisamos, de todos modos divisas de agro exportación, remesa y turismo externo. Tiene razón de preocuparse el gobernante espurio que tiraniza a la nación.

Solo producimos una proporción de los alimentos básicos, granos algunos, carnes, lácteos y pescados baratos, frutas y las legumbres ancestrales, repollos, chile y ayote. Pero esto hay que producirlo. La cadena alimenticia requiere equipos y repuestos, químicos y combustibles. Solo habrá un invierno, para sembrar dice el hombre del campo en primavera, el que empieza dentro de un mes en el interior, dos meses en la costa. Y si no sembramos entonces, no habrá maíz, frijol, ni arroz ¡Coman mosquitos, cua!

Abrir también es proceso. El problema ahora es ¿Como abrir que? ¿En que orden y con que velocidad? Bueno que antier abrieron las ferreterías, útiles. Otros comercios deberán abrirse en pocos días tiendas de repuestos y de equipos, talleres y tornos. En mes y medio la educación media y primaria, con transporte exclusivo. Y luego el turismo de aventura, de sol y mar, a campo abierto, sin crucero, ¡buenísimo para la salud! Por supuesto habrá muertos. Por corona virus ya dije, 10 mil o quizá más. ¿Podrían ser menos si le pones candado al país Armando? Pero ¿como calcular los muertos y lisiados, si, por encarcelarnos a todos, el estado burgués -dice aquel- detona, con hambre, una explosión social que sería aprovechada por demagogos baratos de a dos por cinco?

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