Nación.

Empleados de Diario Tiempo tienen seis años sin aumento salarial y malos tratos

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Por: Redacción CRITERIO

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En los últimos días ha trascendido en las redes sociales, en una página anónima que se hace llamar “Chambres de Lavadero”, que en Diario Tiempo, que se edita en la ciudad de San Pedro Sula, propiedad de la familia Rosenthal Hidalgo, se estaría gestando una huelga por falta de pagos y explotación laboral.

Sala de Redacción de Diario Tiempo en Tegucigalpa.
Sala de Redacción de Diario Tiempo en Tegucigalpa.

CRITERIO entrevistó a uno de los empleados que laboran en dicho medio y éste negó la existencia de un paro por parte de los empleados aunque admitió que si existió la falta de pago, tanto del salario mensual como el decimotercer mes o aguinaldo.

Nuestro entrevistado afirmó que, desde hace un poco más de seis años no se les concede un aumento salarial a pesar que el costo de la vida se ha incrementado de manera exorbitante.

En cuanto a un grupo de gatos que permanecen en las oficinas del rotativo en Tegucigalpa y que supuestamente se orinan en las sillas de los reporteros, el entrevistado confirmó que los felinos ahí permanecen y son de malestar para él y la mayoría de los compañeros.

Los gatos forman parte del decorado de las oficinas en Tegucigalpa.
Los gatos forman parte del decorado de las oficinas en Tegucigalpa.

En cuanto a la condición de los servicios sanitarios, dijo “son como los del mercado” e incluso detalló que cuando hacen sus necesidades fisiológicos y ante a falta de agua potable y por el estado de los mismos, tienen que estar halando el vital líquido en unos “baldes”.

Son tantas las cosas infrahumanas, por las que pasan que hasta el aire acondicionado estuvo malo por más de cuatro años, “pero ya está en buen estado”, confirmó nuestra fuente, aunque agregó que la solución al problema no fue por brindar comodidades o un ambiente climatizado a los trabajadores, sino para evitar que las computadoras se dañaran.

DEMANDA EN LOS TRIBUNALES

Amplió que hace varios años el primer sindicato que se creó logró mediante una negociación con la parte patronal, que se les otorgara un incremento anual a los trabajadores y un décimo quinto salario, pero ambos beneficios fueron suspendidos desde hace seis años, violentando así un derecho adquirido.

Como una jugada inteligente, apuntó que posteriormente los dueños del medio de comunicación avalaron la creación del Sindicato de Trabajadores de la Industria Impresora del norte (STIIMPREN), que agrupaba también a Diario La Prensa, pero éste último medio de comunicación nunca reconoció las negociaciones.

“Entonces por ahí se agarró la empresa (Diario Tiempo), para decir que más adelante no lo iba a reconocer porque ese sindicato era un sindicato de industrias que abarcaba varias empresas, entonces fue así como lo desconoció y desconoció también todos los derechos de los trabajadores”, apuntó.

Agregó que a raíz de esa situación, el sindicato interpuso desde hace seis años una demanda ante los tribunales de justicia, por lo que desde entonces no se les ha hecho efectivo el pago del décimo quinto salario y los incrementos anuales fijados en las negociaciones.

Como parte de la demanda los trabajadores exigen el décimo quinto mes de salario y los incrementos salariales de cada año.

“La demanda está en la Corte Suprema de Justicia y ya se ganó en todas las instancias, pero ahora sorpresivamente a pesar que ya se agotaron todas las instancias, en la Corte Suprema de Justicia, le permitieron a Diario Tiempo, un nuevo amparo aunque ya no había espacio legal y mientras eso no se resuelva seguiremos en espera”, dijo la fuente.

Otra de las acciones que realizó el sindicato es que pidió a la secretaría del Trabajo que cambiara la denominación del sindicato para que ya no pudieran alegar que era de la industria y sino del periódico. La solicitud fue resuelta a favor de los empleados.

Los trabajadores están a la espera que la Corte Suprema de Justicia actúe con la celeridad que le están dando a otros casos, porque éste tiene ya seis años y lo tienen engavetado, protegiendo a la empresa a pesar que el caso ya está ganado en todas sus instancias.