El dilema de las mascarillas: ¿protección eficaz o falsa sensación de bienestar?

La combinación de factores industriales, vehiculares y naturales ha generado una densa bruma de humo sobre ciudades como Tegucigalpa, poniendo en riesgo la salud de la población. 

Especialistas advierten sobre los peligros para la salud y la necesidad de acciones urgentes ante una situación que coloca al país entre los más contaminados del mundo.

Tegucigalpa, Honduras. – En medio de una creciente preocupación por la calidad del aire, Honduras se enfrenta a una crisis ambiental que amenaza la salud pública y el bienestar de sus ciudadanos. La contaminación del aire, alimentada por una combinación de factores industriales, vehiculares y naturales, ha alcanzado niveles alarmantes en varias regiones del país, principalmente en las grandes ciudades.

@criterio.hn

🔴Una densa niebla contaminante ha envuelto la capital de Honduras, Tegucigalpa, y sus alrededores, avivando la preocupación por la calidad del aire en el país centroamericano.🔴 Según el índice de calidad del aire de IQAir, la situación ha alcanzado niveles considerados perjudiciales y muy perjudiciales para la salud humana, lo que ha resultado en un aumento de problemas respiratorios entre la población y un incremento en las visitas a centros médicos por enfermedades relacionadas. #CalidadDelAire #Honduras #Tegucigalpa #MedioAmbiente

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Los efectos de la contaminación del aire en la salud son diversos y perjudiciales. 

La exposición a largo plazo a altos niveles de contaminantes atmosféricos desencadena, en muchos casos, en problemas de salud, que van desde enfermedades respiratorias como el asma y la bronquitis hasta enfermedades cardiovasculares o cáncer de pulmón y problemas neurológicos, siendo los grupos más vulnerables: la niñez, personas de la tercera edad y las personas con enfermedades respiratorias preexistentes.

LA FRASE

“Se recomienda el uso de mascarillas en los centros educativos”:  Secretaría de Educación, 12 de mayo de 2024
Uso mascarillas Honduras

“Medidas de prevención: uso de mascarillas”: Secretaría de Salud, Unidad de Vigilancia de la Salud, 12 de mayo de 2024
Debido al alto grado de contaminación se suspendieron clases en el sistema educativo nacional tanto público como privado y las instituciones gubernamentales adoptaron el teletrabajo por al menos tres días, después que el país se ubicara como uno de los países con mayor contaminación atmosférica. 
Para evitar daños en la salud de la población, el gobierno ha recomendado el uso de mascarillas sin especificar el tipo. Ante esta recomendación, Criterio.hn realiza una verificación.

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¿QUÉ CALIDAD DE AIRE TENEMOS?

En los últimos días, las principales ciudades, Tegucigalpa y San Pedro Sula, han experimentado niveles peligrosos de contaminantes atmosféricos, incluidos el dióxido de nitrógeno (NO2), el dióxido de azufre (SO2) y partículas en suspensión (PM2.5 y PM10). Estos contaminantes, provenientes, principalmente, de la quema de combustibles fósiles en vehículos y actividades industriales, así como de la quema de desechos y la deforestación, representan una seria amenaza para la salud de la población hondureña.

De acuerdo con el índice de calidad del aire de IQAir (Air Quality Technology Company), la situación ha alcanzado niveles nocivos y altamente perjudiciales para la salud humana. Este miércoles, 15 de mayo, la plataforma especializada en la protección contra los contaminantes del aire, el desarrollo de productos de control de la calidad del aire y de limpieza del aire, registraba que el Índice de Calidad del Aire (ICA) y contaminación del aire PM2.5 (partículas en suspensión) en la capital hondureña era “perjudicial”. 

uso de mascarillas en Honduras

IQAir, señala que el Índice de Calidad del Aire en Tegucigalpa es de 176; respecto al contaminante principal, advierte que la concentración de PM2.5 es de 91.4µg/m³, es decir, 18.3 veces superior al valor de la guía anual de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ubicando a Tegucigalpa entre las cuatro ciudades más contaminadas del mundo 

Las guías de calidad del aire de la OMS relativas al material particulado, el ozono, el dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre refieren que la media anual del PM2.5 es de 20 µg/m³.

A inicios de mayo, los niveles de contaminación del aire fueron tan elevados que ubicaron a Tegucigalpa como la ciudad más contaminada del mundo. El domingo cinco de mayo, el ICA fue de 203, catalogado como muy perjudicial y la concentración de PM2.5 fue de 127.9. 

Lea: Nulo tratamiento del aire sumerge a Tegucigalpa en capa de humo 

¿DEBEMOS USAR MASCARILLAS?

El uso de mascarillas ha surgido como una medida de protección en medio de la crisis de contaminación del aire en Honduras, lo que ha generado diversas opiniones respecto al uso y a la efectividad. 

La doctora Reyna Durón, del Grupo de Investigaciones en Una Salud, de la Universidad Tecnológica de Centroamérica (Unitec), refiere que la crisis de baja calidad de aire en Honduras, se debe a una combinación de elementos tóxicos que surgen por la quema de bosques y terrenos para agricultura; combustibles para generar energía y polvo producto de la época seca. Además, que en algunas zonas del país se suman las partículas tóxicas de origen industrial (fábricas) y plaguicidas en algunas zonas rurales.

La doctora Reyna Durón refiere que a los hondureños se les debe recomendar otras cosas aparte de las mascarillas, como filtros purificadores de aire, cerrar ventanas, usar protección ocular en exteriores y evitar la luz solar por su alto contenido de luz ultravioleta que puede dañar la piel y causar cáncer. (Foto: Horacio Lorca-Criterio.hn)

Rivera dijo a Criterio.hn que, debido al alto grado de contaminación, el uso de mascarillas es una opción, aunque, señala, es algo incómodo de usar por el aumento de las temperaturas. 

De igual manera, la investigadora, explicó que existen varios tipos de mascarillas, que sirven según el tipo de filtrado. Hay al menos cinco tipos de mascarillas y las de más alta protección tienen cobertura facial y ocular, así como filtros especiales –de uso restringido en ciertos ambientes de alto riesgo o en laboratorios de alta bioseguridad—. Recalcó que las mascarillas de mayor protección duran de minutos hasta cuatro horas y suelen cubrir más que la nariz y boca.

“La mayoría de la población hondureña no puede andar una máscara como si fuera un bombero atendiendo un incendio”, expresó Durón. En ese sentido, la mejor opción que tiene la ciudadanía es la mascarilla N95 o en su defecto, la mascarilla KN95 o la FFP2, que filtran partículas grandes a pequeñas (como cenizas y polvo), pero no filtran gases tóxicos. Recomendó que el uso de las mascarillas la deben utilizar los grupos vulnerables.

Por las calles de la capital, se puede observar a una que otra persona con una mascarilla quirúrgica, a fin de contrarrestar la inhalación de contaminantes.  Sobre su uso, la médica refirió que tienen poca utilidad, aunque pueden filtrar parcialmente las partículas grandes como la ceniza.

El uso de mascarillas faciales se ha convertido en una práctica cada vez más común, las mascarillas quirúrgicas y antipolvo ofrecen una protección parcial contra grandes partículas suspendidas en el aire, como virus y bacterias. De acuerdo con IQAir, su eficacia se ve limitada por dos defectos principales.

En primer lugar, no filtran las partículas más pequeñas que pueden transmitirse al toser o estornudar, lo que deja expuestos a los usuarios a riesgos respiratorios y segundo, su ajuste relativamente suelto deja margen para la inhalación de contaminantes transportados por el aire, lo que resalta la necesidad de soluciones más efectivas en la lucha contra la contaminación atmosférica.

El Southern Research Institute, puso a prueba las mascarillas contra la contaminación atmosférica. Los investigadores sometieron a prueba tres tipos de mascarillas protectoras comunes: una mascarilla quirúrgica, una mascarilla antipolvo preformada y un pañuelo convencional, comparándolos con la eficacia de un respirador N95.

Los resultados indicaron que la máscara antipolvo tiene una eficacia de 6.1%, el pañuelo de 11.3%; la mascarilla quirúrgica tiene un 33.3% frente a la mascarilla N95 con un 89.6% de efectividad.

Por otro lado, el médico Fredy Portillo, señala que es inevitable respirar dióxido de carbono por la alta contaminación, pero advierte que “si utiliza una mascarilla es peor”. El médico explica que el dióxido de carbono genera irritación e inflamación de las mucosas, y al utilizar una mascarilla, esta contribuye a la acumulación de mucosa, predisponiendo a la persona a desarrollar cuadros de infección.

El profesional de la salud, sugiere el consumo de vitamina C y la hidratación constante, especialmente agua cargada de electrolitos –minerales que tienen carga eléctrica cuando se disuelven en agua o fluidos corporales. Estos minerales son importantes para el funcionamiento de las células y órganos. Algunos electrolitos son el sodio, el potasio, el calcio y el cloro.

De interés: Numerosos incendios forestales avivan efectos del cambio climático en Honduras

PERO, ¿QUÉ DEBEMOS HACER?

Analistas sugieren que se debe apostar por la concientización de la sociedad sobre los efectos a la salud pública.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), al menos 380.000 muertes prematuras en las Américas fueron atribuibles a la contaminación del aire sólo en 2019. Además, apunta que más de 250 millones de personas en América Latina viven en ciudades sin información de calidad del aire.

En Honduras, pese a que el gobierno ha reconocido la gravedad del problema, no se han tomado medidas concretas para abordar la contaminación del aire, ni se han implementado políticas y regulaciones más estrictas para controlar las emisiones industriales y vehiculares, o promover prácticas más sostenibles en sectores clave de la economía.

El decano de la Facultad de Ciencias Espaciales de Universidad Nacional Autónoma de Honduras (FACES- UNAH), Javier Mejuto, en entrevista con Criterio.hn, señaló que, debido la complejidad de la calidad del aire ocasionada por diversos actores, debe existir la aprobación de políticas públicas orientadas al desarrollo de programas educativos. Además, sugirió que las medidas adoptadas no sólo deben ser a nivel nacional sino a nivel regional.

Para el decano de Faces, Javier Mejuto, la crisis climática se debe abordar desde la institucionalidad del Estado, pero, además, se debe concientizar a la ciudadanía porque juega un papel importante. (Foto: Horacio Lorca-Criterio.hn).

Mejuto, consideró, además que las medidas adoptadas deben tener énfasis en la piromanía, ya que, con el inicio de la época seca en la región, se disparan principalmente los incendios forestales que desencadenan niveles altos de contaminación. Además, con la pérdida de árboles, debido al fuego, en la época lluviosa, se generan deslaves, ocasionando una espiral en la mala calidad del aire.

El Instituto de Conservación Forestal (ICF), informó que entre el 1 de enero y el 16 de mayo, el país centroamericano contabilizó 2.598 incendios, 15 % menos de los 3.060 reportados en 2023. Los incendios han consumido al menos 208.448 hectáreas de bosques y vegetación. 

Por otro lado, la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), a través del informe que analiza el estado del país sobre cambio climático, “Entre llamas: el grito silencioso de los bosques», refiere que el 97% de los delitos ambientales están en impunidad.

La doctora Reyna Durón recomienda que, ante la grave situación de contaminación ambiental, se debe aumentar la concientización y la acción ciudadana. También insta a las autoridades a dar cumplimiento a las leyes sobre el cuidado del ambiente y no permitir la impunidad.

 “Las intervenciones deben ir a la raíz del problema: parar las emisiones tóxicas por los diferentes tipos de quemas y las otras fuentes de contaminación del aire, porque los efectos en la salud son graves a nivel ocular, vías respiratorias altas, pulmones, piel y otros órganos cuando se absorben vapores que penetra luego en la sangre”.

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Criterio.hn concluye, que la recomendación de usar mascarillas es engañosa, porque, las autoridades hondureñas no especifican sobre el tipo que se debe usar a fin de filtrar el aire y evitar que las partículas contaminantes ingresen al organismo.

Además, el uso prolongado de mascarillas puede generar una falsa sensación de seguridad y desviar la atención de la necesidad de implementar medidas más amplias y sostenibles para mejorar la calidad del aire. En última instancia, aunque el uso de mascarillas puede ser una medida necesaria, en ciertas circunstancias, no debe considerarse como una solución definitiva para la crisis de contaminación del aire en Honduras.

  • Breidy Hernández
    Amante de la lectura y la naturaleza, una mujer con la convicción firme que todos podemos hacer cambios significativos en la sociedad, por eso mi objetivo es exponer las injusticias que adolece la ciudadanía. Busco incidir, a través del periodismo, en la defensa y promoción de los derechos humanos, evitando caer en la complicidad de callar ante las injusticias y la corrupción. Ver todas las entradas

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