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Crímenes de odio contra comunidad LGBTI se trasladan a las cárceles de Honduras

crímenes de odio en cárceles de Honduras

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La masacre en el centro penal de Ilama, Santa Barbara, sería la segunda masacre ligada a un crimen por prejuicio hacia la orientación sexual. La primera habría ocurrido en marzo en el centro penitenciario de Morocelí, El Paraíso, en el que fueron asesinadas cuatro personas, compartió la coordinadora de Cattrachas, Indyra Mendoza

Redacción: Marcia Perdomo

Tegucigalpa.-  La Red Lésbica Cattrachas alertó que la masacre de seis hombres en el centro penal de máxima seguridad en Ilama, Santa Barbara, conocido como “El Pozo” estaría ligada a un crimen por prejuicio hacia su orientación sexual.

La organización detalló que “la manera en que los asesinaron deja ver un interés de castigarlos por su sexualidad, una violencia que se ejerce en nuestro país contra las personas LGBTI”.

Señalaron que las autoridades no han querido ver que una de las personas asesinadas se identificaba como gay y a los otros los percibían de esa manera, por lo que la justicia debe aplicar el agravante por prejuicio por orientación sexual a los responsables.

La coordinadora de la organización, Indyra Mendoza, detalló a Criterio.hn que “los crímenes basados en prejuicio son llevados a cabo por una percepción real o percibida de la víctima basada en su orientación sexual o identidad de género”.

Mendoza declaró que esta es la segunda masacre basada en prejuicio de este año en un centro penitenciario, sumando un total de diez víctimas. Previamente, en marzo, fueron asesinadas cuatro personas en el centro penitenciario de Morocelí, El Paraíso, conocido como La Tolva. 

“Exigimos justicia e investigación con enfoque diferencial. Los crímenes por prejuicio no pueden permitirse”, exigió Cattrachas en sus redes sociales.

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La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) en Honduras también expresó preocupación por los hechos ocurridos en el penal de Ilama, Santa Bárbara, el pasado lunes 4 de julio en el que seis personas privadas de libertad fallecieron presuntamente por estrangulamiento.

OACNUDH también señaló la confirmación por parte de organizaciones y familiares que al menos uno de los asesinados era un hombre gay, por lo que llamó a “las autoridades a realizar una investigación pronta, imparcial y exhaustiva de los hechos que permita la sanción de los responsables y que incluya la hipótesis de crimen por prejuicio en razón de la orientación sexual de las personas”.

No obstante, el subdirector de desarrollo institucional del Instituto Nacional Penitenciario, Robert Ordóñez, señaló a medios radiales que la causa de la masacre era “desacuerdos” a lo interno de la mara Barrio 18.

“En esa área donde fueron encontrados muertos los seis reos solo hay pandilleros y se habría originado por desacuerdos entre militantes de esa organización”, dijo Ordóñez, desestimando la posibilidad de investigar otras hipótesis.

Javier Carrington de la organización Iguales, organización LGBTI con sede en San Pedro Sula, planteó que es una situación alarmante y no ajena a la realidad que vive la población sexualmente diversa en Honduras.

“Al ser una persona privada de libertad y ser una persona LGBTI, esto lo pone en una doble condición de vulnerabilidad”, comentó a un noticiero televisivo.

El 28 de junio de 2021, Día Internacional del Orgullo LGBTI y el décimo segundo aniversario del golpe de Estado, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) condenó al Estado de Honduras por el asesinato de Vicky Hernández, una mujer trans asesinada la noche del golpe de Estado el 28 de junio de 2009.

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El Tribunal regional constató que existían varios indicios de la participación de agentes estatales que apuntan a una responsabilidad del Estado por la violación al derecho a la vida y a la integridad de Vicky Hernández, ocurrida en un contexto de violencia contra las personas LGBTI, y en particular contra las mujeres trans que son trabajadoras sexuales.

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