La iniciativa del Congreso Nacional entra en conflicto con normas constitucionales que establecen a Honduras como un Estado laico y protegen la pluralidad.
Tegucigalpa, Honduras. Bajo el argumento de promover valores, el Congreso Nacional de Honduras pretende imponer la lectura de la Biblia en los centros educativos, una iniciativa que implicaría derogar garantías constitucionales que sustentan la laicidad del Estado y que representa una acción de carácter regresivo, que excede las facultades del Poder Legislativo y contradice tanto la Constitución de la República y que ha reforzado la la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
Dicha iniciativa está siendo promovida por el presidente del Poder Legislativo, Tomás Zambrano, quien durante la sesión celebrada el 4 de febrero, logró aprobarla creación de una comisión de diputados encargada de dialogar con las iglesias y la Secretaría de Educación para echar en marcha el proyecto de ley que atenta contra las garantías y derechos establecidos en la Constitución..
La iniciativa del Partido Nacional parece inspirarse en experiencias de Estados Unidos, donde legisladores conservadores promovieron la lectura de la Biblia en las aulas de clases.
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CN PRETENDE ELIMINAR EL ESTADO LAICO
El artículo 77 de la Constitución de la República garantiza el libre ejercicio de todas las religiones y cultos sin preeminencia alguna y recalca que los ministros de las distintas religiones no podrán ejercer cargos públicos ni hacer ninguna promoción de las creencias religiosas.
Por otra parte, el artículo 151 establece que la educación de Honduras debe ser laica y que se fundamenta en los principios esenciales de la democracia, limitándose a inculcar sentimientos de hondureñidad que se vinculen con los procesos de desarrollo económico y social del país.
Durante la discusión del pasado miércoles, la diputada del Partido Libertad y Refundación (Libre), Clara López, denunció a través de sus redes sociales que el Congreso Nacional encabezado por el oficialismo pretende reformar los artículos 77 y 151 de la Constitución de la República, para declarar a Honduras un “país cristiano”.
La versión de López sobre la pretensión de la reforma, ha sido reafirmada por Arnold Burgos, diputado del Partido Nacional y presidente de la recién creada comisión legislativa encaminada a imponer la lectura de la Biblia, quien sostuvo que “habrá reformas de la Constitución”, tema que ya ha sido debatido, según él, en el seno del Congreso.
López detalló que el objetivo de los nacionalistas es hacer de Honduras un Estado confesional y hacer obligatoria la lectura de la Biblia en las aulas de clases, aunque hasta el momento desconocen la denominación religiosa del texto, ya que existen diferencias entre la Biblia de los católicos y la de los evangélicos.
La congresista señaló que luego de la creación de la comisión especial, la cual, según la explicación de Zambrano, establecerá diálogos entre la iglesia y la Secretaría de Educación, se realizará la creación del proyecto de reforma, para luego socializarlo y discutirlo con el pleno.

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¿POSEEN LA FACULTAD DE ELIMINAR EL ESTADO LAICO LOS CONGRESISTAS?
El abogado constitucionalista y doctor en derechos humanos, Joaquín Mejía, explicó mediante un análisis, compartido en redes sociales,que la Constitución de la República contiene principios y cláusulas pétreas que no pueden ser modificadas ni bajo procedimientos ordinarios, como tampoco por procedimientos especiales por el Poder Legislativo.
Mejía señaló que entre las cláusulas pétreas se encuentran las declaraciones, derechos y garantías a favor de los ciudadanos consignadas del artículo 59 al 183 de la Constitución.
Mejía también subraya que la ley suprema del Estado en su artículo 64 prohíbe cualquier retroceso en la protección de los derechos y garantías. Amplió que dicho artículo contiene principios de progresividad y regresividad, lo que restringe la posibilidad de derogar los artículos 77 y 151 que garantizan la laicidad del Estado hondureño.
Según lo expuesto por el jurista, la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia ha establecido que el procedimiento de reforma constitucional no permite limitar los derechos públicos de las y los ciudadanos ni alterar los principios sobre los que se sustenta el Estado de derecho, por lo que tampoco resulta jurídicamente posible hacerlo a través de esa vía.
Pie de foto: El abogado Joaquín Mejía manifestó que la libertad de conciencia es un derecho fundamental y neutral del Estado frente a las creencias, al ser un principio básico que está protegido por la normativa hondureña.
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UNA RÉPLICA DE ESTADOS UNIDOS
La propuesta presentada por el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, parece ser una imitación de la medida planteada por los legisladores republicanos en Estados Unidos, quienes, previo a que Donald Trump tomara posesión de la presidencia, presionaron para introducir la lectura de los textos bíblicos en las aulas de clases.
Oklahoma, Texas y Luisiana, son algunos de los Estados en los que las medidas han sido implementadas. Por ejemplo, el primero de estos, ordenó la enseñanza de la Biblia de quinto a doceavo grado, mientras que en Texas se aprobó un currículo bíblico dirigido a estudiantes de primaria.
Dicha situación se registra pese a que la normativa estadounidense prohíbe a sus Estados ordenar o influir en el currículo educativo, libros de texto u otros materiales que puedan llegar a generar un desequilibrio.
En Estados como Utah se ordenó la inclusión de los Diez Mandamientos como un texto histórico con la finalidad que las y los maestros pudieran incluirlos y exhibirlos dentro de sus aulas de clases.
Según lo expuesto en un artículo del sitio web del noticiario Mundo Cristiano, la iniciativa de los republicanos se deriva de la creencia de algunos estadounidenses que los fundadores de Estados Unidos pretendían que fuese una nación cristiana,no obstante, es un hecho que hasta la fecha no ha sido comprobado.
A la fecha, el proyecto en Honduras está siendo apoyado por las cinco bancadas que conforman el Congreso Nacional, Sin embargo, el diputado y representante del departamento de Olancho por el Partido Libertad y Refundación (Libre), Marco Ramiro Lobo aseguró que el respaldo inicial a la moción consiste en buscar un debate y no en imponer la lectura obligatoria de la Biblia.
El tema religioso está siendo debatido en medio de una polémica por la privatización del sistema sanitario, que ya tuvo su primer avance el lunes con la aprobación de compras directas y un fideicomiso con la banca privada. Esta medida ha sido rechazada por los diputados del opositor partido Libre, quienes se abstuvieron en votar.





