Condena por represión policial contra manifestantes que exigían justicia para Keyla Martínez

Por: Redacción CRITERIO.HN

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Foto portada: Plantón de estudiantes de medicina frente a la Facultad de Ciencias Médicas

Tegucigalpa.- Condena y rechazo generó a nivel nacional e internacional la violenta represión con que la Policía Nacional respondió a los pobladores que salieron a las calles para protestar por la muerte de la estudiante de enfermería Keyla Martínez.

La Oficina en Honduras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) condenó “el uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes del orden público” contra los manifestantes “en el contexto de las protestas por la muerte de Keyla Martínez”.

Así mismo, la OACNUDH reiteró al Estado de Honduras la recomendación de revisar los protocolos internos y práctica para asegurar que el uso de la fuerza sea “como último recurso y siempre de conformidad con los principios de necesidad, proporcionalidad y legalidad”.

De su lado, la Coordinadora Residente de la ONU en Honduras, Alice H. Shackelford, expresó su solidaridad con los manifestantes y condenó el uso excesivo de fuerza, a la vez que hizo un llamado al respeto de los derechos humanos y la aplicación de protocolos de actuación.

Al menos cuatro personas resultaron lesionadas en las protestas del lunes debido a la acción policial, entre ellas un hombre que fue ingresado al Hospital Enrique Aguilar Cerrato.

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Según testimonios de manifestantes, además de bombas lacrimógenos, las fuerzas de seguridad utilizaron perdigones para reprimir la protesta.

Las acciones intimidatorias contra la población continuaron este martes, cuando elementos de la Policía Militar fueron avistados grabando a las personas que esperaban a que se les entregara el cuerpo de la estudiante de enfermería en las afueras de Medicina Forense de Tegucigalpa.

Mientras que, en La Esperanza, los policías asignados a la delegación donde murió la universitaria fueron trasladados a La Paz y, en el caso específico de los agentes asignados a la posta la noche del sábado, a Tegucigalpa.

La decisión, dijo a los medios la portavoz de la Secretaría de Seguridad, Rebeca Martínez, fue tomada por un alto mando policial tras los disturbios del lunes.

Desde antes de que iniciara la manifestación del lunes la Policía desplegó un contingente cuyas órdenes, según se deduce por su accionar, era reprimir a los pobladores. Algunos, incluso, denunció la diputada Olivia Zúniga, fueron gaseados dentro de sus casas, y otros fueron golpeados en la cara con las cápsulas de las bombas.

Grupos de derechos humanos, feministas, dirigentes políticos y pobladores en general se manifestaron contra la represión policial que atropella el derecho fundamental a la protesta ciudadana.

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