Tegucigalpa, Honduras. En las últimas 72 horas, las declaraciones de un locutor hondureño, quien admitió públicamente haber sostenido actos de tipo sexual con personas menores de edad, han sacudido la opinión pública y reactivado un debate de fondo sobre la prescripción de los delitos sexuales cometidos contra niñas, niños y adolescentes en Honduras.
Pese a la viralidad de las imágenes, que posteriormente fueron eliminadas del canal oficial por el cual fueron difundidas, lo llamativo es que ni instituciones estatales ni las autoridades hondureñas se han pronunciado condenando los hechos, una acción que, de acuerdo con feministas consultadas por Criterio.hn, evidencia el poco compromiso en combatir uno de los fenómenos que afecta con mayor frecuencia a la niñez y adolescencia hondureña.
De acuerdo con una solicitud de información realizada por este medio digital, de las 38 denuncias por delitos sexuales registradas por el Ministerio Público hasta el 31 de enero, 25 corresponden a hechos cometidos contra personas menores de edad, cuyas edades oscilan entre los cinco y los 16 años.
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CONTEXTO DEL LOCUTOR
Durante el pasado fin de semana, se viralizaron en redes sociales fragmentos de un episodio de un reconocido podcast en el que participó el animador y locutor hondureño Charlie Martino, en el que admitió ante el entrevistador haber sostenido actos de tipo sexual con menores de edad, generando indignación en diversos sectores de la población.
Martino, de 61 años de edad, confesó que durante la emisión de su programa Charlie por la mañana, el cual era transmitido en los años 90 por la W107, recibía a colegialas con las que mantenía encuentros atrás del micrófono de la cabina radial mientras sobaba la música a través de la frecuencia.
“Wirras de colegio llegaban a la W a que, mientras yo tenía el programa Charlie por la mañana, mientras sonaba la música, había acción detrás del micrófono, mía y con ella”, afirmó el locutor.
Martino justificó sus acciones entre risas, alegando que en aquellos años no existían los derechos humanos y que cuando las jovencitas pesaban más de 100 libras, ya estaban en óptimas condiciones para sostener encuentros de esa índole.
“Hermano, es que no había derechos humanos en ese tiempo, una “cipota” pesaba 100 libras y ya estaba lista”, dijo entre risas el animador radial tras ser cuestionado por mantener acercamientos sexuales con menores de edad.
Con relación a dichas declaraciones, la feminista y coordinadora del Observatorio del Centro de Derechos de Mujer (CDM), Lara Bohórquez calificó como grave las confesiones publicas expuestas de manera jocosa por Martino, no obstante recalcó que lo más preocupante es que se hayan realizado en un podcast visto por cientos de jovenes que pueden tomarlo como una representación de normalización de dichas conductas y que además evidencia la impunidad en los casos que son perpetrados por figuras con trayectoria historica.
Bohórquez señaló que, aunque hayan transcurrido varios años desde el hecho, el Ministerio Público tiene el deber de investigar y repartir justicia en casos como este para evitar que estos patrones se continúen repitiendo.
Con relación al nulo pronunciamiento de las autoridades hondureñas, la feminista recalcó que es el reflejo de las grandes problematicas que registra el sistema de justicia hondureño, el cual además realiza un carente proceso investigativo, lo que provoca que los casos terminen en impunidad.
Bohórquez afirmó que las autoridades no estan comprometidas con disminuir la violencia contra las mujeres, niños y niñas, y que cuando aparecen casos en los que tienen que actuar con rapidez se justifican o colocan los casos en una posición de normalización.

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La feminista y defensora de los derechos de las mujeres, Ana Lucía Pérez, condenó las declaraciones de Martino, al considerar que reflejan conductas machistas en las que, aprovechándose de la ingenuidad y vulnerabilidad de las menores, las habría coaccionado para lograr lo que mencionó en sus propias declaraciones.
Perez catalogó como falso el que en los años 90 no existieran los derechos humanos, pues afirmó que la Constitución de la República establece que la personas humana es el fin supremo de la sociedad y el Estado, por lo que a su criterio, la dignidad y protección de la niñez no es un inventó reciente como este lo quiso hacer ver.
Pérez reconoció que la calificación jurídica exacta de lo dicho en el podcast depende de datos que no dio y que no están completos como la edad específica de las víctimas y mencionó también que puede llegar a existir prescripción, ya que se tratan de hechos que datan de los años 90, por lo que manifestó que es necesario que las víctimas hablen y que esto sirva para la obtención de la justicia social.

NO PUEDE ALEGAR IGNORANCIA
A criterio de la abogada, defensora de derechos humanos y activista anticorrupción, Gabriela Blen, cualquier persona que conozca o no las normativas hondureñas posee la percepción de lo que es correcto o no, por lo cual, alegar ignorancia no es una excusa válida desde el punto de vista legal.
La jurista señaló que el ser humano, desde el ámbito moral, tiene claro cuáles son los límites que posee, sobre todo cuando se trata de vínculos o relaciones con menores de edad, ya sean consentidas o no por estas.
La defensora reiteró que cuando una niña o adolescente consiente algún tipo de relación con un hombre que le duplica la edad, no se puede considerar como una relación consensuada, puesto que esta enfrenta una posición de debilidad, y que en el caso específico de Martino, pudo aprovechar su fama y posición social para intimidar o manipular, logrando coaccionar a la menor.

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MINISTERIO PÚBLICO TIENE LA RESPONSABILIDAD DE ACTUAR DE OFICIO
Para el abogado y director ejecutivo de Ciprodeh, Javier Acevedo, el Ministerio Público tiene la responsabilidad de realizar investigaciones sobre el caso a través de la Fiscalía de la Mujer, pues es la que posee las facultades de actuar ante la situación.
Acevedo señaló que, debido a que cuando sucedieron los hechos las víctimas eran menores de edad, existe un periodo de prescripción que puede empezar a contarse a partir de la mayoría de edad, pero que, pese a ello, es posible que Martino sea perseguido por esos casos a través de la fiscalía de la mujer.
El profesional del derecho explicó que casos como este pueden servir para pensar en políticas públicas que permitan realizar acciones preventivas para que niñas y adolescentes no se vean expuestas o sometidas a ese tipo de acciones.
Acevedo subrayó que los derechos humanos están reconocidos a lo largo de la historia y que han estado vigentes desde la firma de la Declaración de Naciones Unidas y, además, enfatizó que existe una responsabilidad estatal de protección para las niñas que debe ser activada por el Estado.

Previo a la divulgación de este artículo, el lunes 16 de febrero, Criterio.hn publicó un video a raíz del cual Martino solicitó su derecho a réplica, argumentando que sus declaraciones fueron sacadas de contexto por el equipo del podcast al que asistió.
Pese a que la dirección de este medio digital autorizó dicha comunicación y realizó intentos por contactar al locutor, hasta la fecha no se ha obtenido respuesta alguna.





