Batallón de “guaruras” de Mauricio Oliva indigna a Ramos Soto

Por: Redacción CRITERIO

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El diputado Oswaldo Ramos Soto:
El diputado Oswaldo Ramos Soto: «a veces no pisamos la tierra»

Tegucigalpa.-Molesto porque no se le permitió el paso al estrado principal del Congreso Nacional, reaccionó el diputado nacionalista, Oswaldo Ramos Soto, quien cuestionó al presidente de ese Poder del Estado, Mauricio Oliva, por estar rodeado de un batallón de “guaruras” que lo atropelló cuando intentó acercársele.

El congresista, quien es famoso por su verborrea jurídica e intelectual, hizo el cuestionamiento de manera pública, pero antes aclaró que no acostumbraba a hacer “este tipo de manifestaciones”, pero que lo hacía porque  se sentía indignado.

“Yo fui rector de la Universidad seis años y no tuve guardaespaldas (…). Yo  manejaba mi carro. Fui presidente de la Corte y no andaba guardaespaldas. Yo recuerdo que yo daba mis asignaturas en un aula y al lado estaba el Procurador General de la Repúblico, con ocho guardaespaldas”, expresó el legislador con la intención de cuestionar la numerosa seguridad del presidente del Congreso.

Ramos Soto pidió a Oliva que ponga en orden a la gente que lo custodia, porque “yo creo que ninguno de nosotros va a atentar (…), si algunos se levantan y se molestan, pero nadie va a golpear a otro”, acotó.

El reconocido abogado constitucionalista, narró el incidente con el personal de seguridad y dijo: “me presenté por la parte posterior al presidio a solicitar, que me dejaran pasar, había una persona, creo que es un empleado, pienso que no es antropoide porque en todo caso estaría en una situación inferior a estos seres primates, pero me negó que yo pudiera ingresar a tratar cuestiones de Estado y que tienen que ver con el Parlamento. Me parece un comportamiento equivocado, no porque sea yo, yo siempre en la cámara he respetado a todos”, aseguró.

Para no dejar atrás su acostumbrada verborrea, el parlamentario apuntó  que el respeto siempre debe primar entre todos y con más razón en aquella gente que son cuasi militares o cuasi policías, “porque aquí todos merecemos respeto, si hay discrepancias entre nosotros como producto y resultado del planteamiento de tesis y antítesis que busca la síntesis siguiendo el procedimiento dialéctico del filósofo idealista alemán Hegels, eso es otra cosa, porque es entre pares del Congreso”.

La seguridad del presidente del Congreso Nacional, Mauricio Oliva, es exagerada.
La seguridad del presidente del Congreso Nacional, Mauricio Oliva, es exagerada.

MALA COMPAÑERA

Por otra parte, dejó en evidencia a la vicepresidenta del Congreso Nacional, Gladis Aurora López, de ser una mala compañera porque lo dejó abandonado en el edificio de la Organización de Estados Americanos (OEA) sin darle el “jalón” que previamente le había solicitado, para trasladarse de ese lugar donde asistió a una reunión del diálogo nacional,  a la sesión del Congreso.

“Me vine en un taxi, me tardé una hora y toda la gente me decía: ¿abogado Ramos Soto y usted va en taxi?….Es que yo soy del pueblo hondureño, yo nací allá en la ciudad de La Ceiba pero me crie en los campos bananeros, de Coyoles y de Isletas, ahí fui a la escuela y luego al colegio en el Manuel Bonilla, yo soy del pueblo, talvez con saco y leva, talvez soy un engrífate, un soñador de esos que andamos en las nubes, que a veces no pisamos tierra, pero la vida es así”.

Mientras narraba cómo ha sido su comportamiento en la función pública, en la que de acuerdo con sus relatos fue humilde,  fue ovacionado por los diputados de todas las bancadas.

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