Al menos 84 familias en riesgo de ser desplazadas en barras del Motagua y Cuyamel

 

barras de Motagua y Cuyamel
Claudia Pineda de la Alianza Hondureña Ante el Cambio Climático, explicó este martes a los medios de comunicación la problemática que atraviesan las comunidades de las barras del Motagua y Cuyamel./Foto CRITERIO.

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.-La intrusión del mar tiene en un riesgo inminente de desplazamiento a 84 familias que viven en las comunidades de las barras de Cuyamel y Motagua, en el municipio de Omoa Cortés, ocasionando además impactos negativos a la economía y socio-ambientales.

Expertos señalan que el mar comenzó a meterse en tierra firme desde 1985 y hasta la fecha ya ha sobrepasado al menos 600 metros.

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Claudia Pineda de la Alianza Hondureña Ante el Cambio Climático (AHCC), explicó que la situación se ha presentado por diversas causas, que se relacionan a los efectos del cambio climático, aunque aclaró que otro de los factores que podrían estar afectando es la contaminación del río Motagua originada en Guatemala y la construcción de casas u hoteles rompeolas.

Pineda enfatizó que en la zona se está presentando un desplazamiento forzado desde el año 2013, pero hasta el momento las organizaciones agrupadas en la AHCC no han contado con el respaldo ni del gobierno hondureño ni de organismos internacionales, para abordar dicha problemática.

El 100 por ciento de la infraestructura de las comunidades se destruyó desde el año 2014, por lo que las familias fueron declaradas en estado de calamidad pública y la zona inhabitable, por parte de la alcaldía municipal de Omoa, que emitió una resolución al respecto.

Ante la pérdida del 100 por ciento de la infraestructura de la comunidad, las familias viven en casas semidestruídas o covachas y muchas en hacinamiento. Otras se han tenido que trasladar fuera de las comunidades y otras viven en albergues desprovistos de agua y saneamiento, como ocurre en la escuela de las Barras de Cuyamel.

barras del Motagua y Cuyamel
Los pescadores ya no encuentran muchas especies de peces para la venta. La contaminación está afectando severamente la pesca artesanal. (Foto: AHCC)

Salinización de las aguas

Los campesinos que históricamente se han dedicado a la pesca artesanal y al cultivo de granos básicos, como arroz, maíz y frijoles, se encuentran afectados porque existe salinización de las aguas y porque éstas están además contaminadas.

La salinización de las aguas e inundaciones y la erosión de los suelos, hace que los cultivos se dañen y la contaminación provoca que los peces se mueran o resulten no apropiados para el consumo humano, lo que ha hecho que dichas actividades de subsistencia hayan sido mermadas desde el año 2010.

Enfermedades y otros problemas

En la zona se han formado en los últimos años varias lagunas, producto de la acumulación del agua que ha hecho que las comunidades se estén convirtiendo en un inmenso pantano, escenario propicio para enfermedades y vulnerabilidades ambientales.

En caso de presentarse un movimiento sísmico, podría generarse estragos en la zona, en virtud que el manto friático se encuentra a apenas 30 centímetros.

barras del Motagua y Cuyamel
Actualmente algunas organizaciones que trabajan en la protección del medio ambiente están dotando de empleos temporales a los pobladores, especialmente en la recolección de basura, pero esta actividad es solo un paliativo ante la pérdida de los ingresos. (Foto: AHCC).

Las carencias económicas y la falta de producción agrícola y pesquera, que se traduce en la reducción de ingresos, está causando además problemas nutricionales en la población, mientras el centro de salud más cercano se encuentra a una hora de la comunidad de Cuyamel.

En cuanto a la educación, los niños y jóvenes solo tienen acceso al nivel educativo básico y de baja calidad, ya que un maestro se encarga de atender a 32 niños de todas las edades.

barras del Motagua y Cuyamel
Nolvia Pérez, de la barra de Cuyamel, explica su crítica situación ante la intrusión del mar. (Foto: AHCC).

Recomendaciones

Claudia Pineda dijo que como parte de las recomendaciones ofrecidas por la AHCC, figura la compra de un terreno para reubicar a las familias afectadas, pero bajo un planteamiento integral y a largo plazo, que les garantice una vivienda, los cultivos y actividades de pesca

Para este propósito precisó que ha existido acercamientos con la alcaldía municipal de Omoa, pero hasta el momento no ha existido respuesta.

La AHCC plantea que las áreas desalojadas por las familias de las barras se traspasen al Estado de Honduras como parte del Parque Nacional Cuyamel-Omoa.

Pineda advirtió que si no se toman medidas preventivas, otras comunidades de la zona correrán el mismo riesgo, por lo que pidió además al Estado hondureño que armonice las políticas públicas.

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