Adiós poeta de la sabiduría y la sencillez

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.-Honduras está de luto con la partida de esta tierra del poeta José Adán Castellar, quien a sus 76 años de vida deja un enorme legado al arte y a la cultura catracha.

El deceso de Castelar fue a causa de un paro cardiorrespiratorio precisamente cuando se encontraba con su familia compartiendo de la Nochebuena.

Su muerte ha despertado la pluma de sus compañeros de las letras, quienes apesarados le están rindiendo homenajes con sus escritos. Para el poeta y escritor, Alberto Destéphen, Castelar además de ser un poeta era su amigo y mediante un corto escrito lo denomina como “poeta amoroso, poeta de la búsqueda incesante del  infinito  mar; poeta de la sabiduría y la sencillez, poeta niño que sabía que flotaba en el grandioso reino de   la poesía; la cual asumió con hidalguía”.

Las palabras de Destéphen nos motivaron  a titular esta nota y sabemos que nos quedamos cortos para describir quién era verdaderamente Castelar.

“José Adán Castellar, poeta amoroso de lo humano, cabalgando en la indiferencia de una patria desgarrada por las fierras y por el desolado oscurantismo”, apunta Destéphen.

Por su parte el poeta Galel Cárdenas escribió: “Una muerte inconmensurable, el deceso de nuestro camarada poeta José Adán Castelar. Poeta prolijo. Hermano por siempre. Nos golpea el alma y los sueños. De él pudiéramos decir tanto. Pero, cuando Rigoberto Paredes le publicó en su editorial Paradiso, la antología TIEMPO GANADO AL MUNDO, me escribió esta dedicatoria que resume su poética, en la que expresa el atar de las letras con las pasiones, todo ello con el fin de lograr una identidad universal, en donde la paz y la poesía fuesen un todo hasta el fin de los tiempos: “Para Galel, estos 28 años de trabajo literario, en esta tarea ardua de atar letras y pasiones, todo en pro de una identidad universal. Paz y poesía hasta el fin. Tegucigalpa 24 de abril de 1989”.

Transcribo de este poemario el poema “Tanto Mañana”:

Siempre soñé con un gran amor.
Un amor inmortal.
Pero no pudo ser.
El primero murió antes de tiempo.
El segundo fue vencido por otro amor.
El tercero se parecía a algo tan hermoso
Que me dije “este es…”

Pero erraba de nuevo:
Prejuicios
Y terrores,
Sueños muertos, más piedras del sistema
Le atacaron luego.

Vino entonces el adiós,
La ruptura
Y hasta un poco de traición.

Ahora guardo otro amor en esta calle,
En esta casa.

¡Mi amor inmortal que nunca llega!
¡Mi gran amor que ha de venir!

¿Quién era José Adán Castelar?

Poeta y escritor hondureño. Nació el 9 de abril en la comunidad de Coyoles Central, municipio de Olanchito, Yoro.

En su blog Castelar aclaró que no nació en La Ceiba, Atlántida como muchos lo han asegurado. “Yo nací, por casualidad, en un lugar llamado Coyoles Central. Digo por casualidad porque en aquellos tiempos, cuando una mujer iba a parir en la Standard Fruit Company, proporcionaban un vehículo que llamaban motocarro. Este motocarro hacía un recorrido en el campo donde estaba la embarazada hasta el hospital de La Ceiba. Eso ocurrió con mi madre. Pero yo estaba muy urgido y reventé la fuente de mamá cuando pasaba por Coyoles Central en el motocarro. Nací en la orilla de la línea, en una choza. Me atendió una partera que todavía la busco –seguramente debe estar muerta– para darle las gracias, porque por ella estoy aquí en este mundo. Nací en un lugar que poco a poco he ido amando, incluso le he escrito unos seis poemas. Nací el 9 de abril de 1941. A los seis meses llegué a La Ceiba. Esa es la confusión que tienen amigos y vecinos de La Ceiba, pero no, soy un campeño de Coyoles Central”, dijo el poeta con precisión.

A lo largo de su vida escribió varias obras que se remontan a su participación en La Voz Convocada, un grupo poético de la ciudad de La Ceiba y actualmente pertenecía al Grupo Coquimbo, una agrupación de intelectuales con tendencia progresista.

Como parte de su legado destacan las siguientes obras:

“También el Mar” en 1991

 “Vieja Máquina del Ferrocarril Número 9”

“Entretanto” (1979)

“Sin olvidar la humillación” (1987),

“La antología Tiempo ganado al mundo” (1989)

Sin embargo durante  una entrevista dijo: “tengo un libro inédito que creo que es lo mejor que he escrito hasta ahora, se titula “Nombrar”. Nombrar a las cosas en su significado natural, inspirada en los grandes maestros griegos, los italianos, sobre todo Montale. Tengo otros libros. Uno de ellos se titula “Poemas viajeros”.

Premios:

Fue acreedor de los siguientes premios:

Premio Iztam Na Literatura (1982).

Premio Latinoamericano de Poesía Roberto Sosa (1986).

Premio Centroamericano de Poesía Juan Ramón malina (1988).

Premio Nacional de literatura Ramón Sosa (2003).

2 comentarios en “Adiós poeta de la sabiduría y la sencillez

  • el diciembre 25, 2017 a las 1:59 pm
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    Hoy, ya menos afectado por la infausta noticia de José Adán; solo me queda agradecer al azar o al destino,el privilegio de haber sido su amigo (pocas veces se puede emitir con certeza este enunciado). Ciertamente, no deberíamos lamentar la muerte de los hombres que cumplen su misión; sólo es cuestión de acostumbrarnos a su ausencia,lo que en el caso de Castelar es imposible, pues , nos deja muy bien acompañados con sus espléndidos libros; con sus versos -perennes antonchas lancinantes -, enfiladas contra los vende patrias y los corruptos; contra el imperialismo y sus humillaciones, contra la injusticia; reinvidicando la dignidad y la esperanza… Propicios y necesarios en estos tiempos aciagos; dónde se juega nuestro destino como nación Libre y soberana, o avasallada. Que descanse en paz, este hombre bueno.

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