Honduras y los EE.UU, enfrentando la Marea de la Historia.¿Son tan Diferentes? 

Por: John Moran Robleda                

Bastante ha ocurrido en una semana los EE.UU. de Donald Trump.  Primero, el fiscal especial Robert Mueller publicó una acusación contra 13 ciudadanos rusos por entrometerse en el periodo previo y después de las elecciones de 2016 utilizando los medios sociales.  Son acusados de una gran conspiración para influenciar los resultados de las elecciones presidenciales de EE.UU.  Luego, Mueller cayendo fuerte contra el ex presidente de la campaña de Trump Paul Manafort y al ayudante Rick Gates con nuevos cargos de evasión de impuestos y fraude bancario.

Tenemos también la matanza en la escuela de Parkland en Florida de Broward County donde muchos muertos hubo y la campana para abrogar con el 2do artículo de la Carta de Derechos del ciudadano norteamericano. Tenemos los gigantes tecnocrátas lanzando una avalancha de censura cibernética contra y vídeos sitios pro-Trump, atacando totalitariamente la libertad de expresión. Finalmente, las últimas bombas informáticas del grupo Qanon.                

Honduras no queda atrás. Semana intensa también donde se está sintiendo los efectos de la renuncia de Juan Jiménez Mayor, el informe de la CNA, nuevos escándalos, un elemento nuevo a la narrativa pos electoral – la alianza son delincuentes queriendo liberar sus compinches en “El Pozo” (como ser “demonios” no era suficientemente surreal). Finalmente, logros del gobierno contra elementos del crimen organizado (peces pequeñitos. No peces gordos). Ópticas y narrativas oficialistas para el representante de los EE.UU. en la ONU, Nikki Haley quien viene este lunes.                

Hay un denominador común entre los EE.UU. y Honduras – corrupción, fraude electoral, guerra de narrativas, y choques entre fuerzas políticas.                 

Trump y sus aliados están en fase 2 de su operación de desmantelar el Imperio o “Deep State”. Fase 1 fue la publicación del decreto bloqueando la propiedad de las personas involucradas en el abuso de los derechos humanos y la corrupción (https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/executive-order-blocking-property-persons-involved-serious-human-rights-abuse-corruption/  ) vinculándolo con el Global Magnitsky Act, y el estado de emergencia que lo acompaña. Fase 2 comenzó después del discurso de Trump sobre el estado de la unión y la publicación del “Nunes Memo”, cuyo documento altera la política de tal manera que las cosas no vuelven a ser lo mismo. Todos estos eventos de esta semana están relacionando con este nuevo giro en la política norteamericana.                

Hondureños creen que lo que ha pasado acá en corrupción, fraude electoral, etc. es único. No lo es. La diferencia es el historial y experiencia de este pueble en comparación con los otros (como los EE.UU.). Observemos los dos casos.               

En los EE.UU. los favoritos (los Globalistas y Demócratas) tenían todo a su favor, tenían todo arreglado para ganar, tenían todo planificado para imponerse. Pero ellos perdieron. Su odio hacia el electorado quien voto por Trump (aquellos que cruzaron votos, los fieles “Deplorables”, etc.), su ira hacia Trump como persona, y la frustración que sus planes Globalistas fueron truncadas los motivo a 1) desacreditar el gobierno de Trump, 2) tratar de anular los resultados de esa elección y la voluntad del pueblo expulsando Trump del poder, y 3) mantener a todo costo el estatus quo, especialmente las actividades, la corrupción y el control del “Deep State” sobre la unión norteamericana (algo que viene desde hace 50 años).               

Observemos Honduras, donde el Estado Hondureño es cliente y compinche del “Deep State” que Trump y compañía están desmantelando. Los favoritos (JOH, Nacionalistas y todos aquellos con vínculos con Bush/Clinton desde 2009 – todos Globalistas) tenían todo arreglado para ganar como los Obama/Clinton. Tenían todo planificado para imponerse la agenda Globalista como estaba Obama/Clinton. Igual que Obama/Clinton, perdieron. Sin embargo, hicieron lo que los Demócratas no han podido hacer – anular la voluntad del pueblo y asumir el poder arbitrariamente en su lugar.                

Igual que los Demócratas y sus aliados Republicanos, JOH y el Partido Nacional y sus aliados son leales en mantener el estatus quo, dedicado en encubrir su corrupción, y seguir bajo el control del Deep State norteamericano que está en Guerra contra Trump y aliados. Igual que los Demócratas en los EE.UU., han intentado desacreditado la oposición, los resultados de las elecciones, y demonizando a un electorado entero dentro la población hondureña. Ahora, son seguidores de demonios (caracterización del Cardenal Maradiaga de Mel y Nasralla), delincuentes (así han clasificado a la Alianza), terroristas (hey, recuerden. Maras cometieron el fraude no el TSE). O sea, “Ganamos, pero el fraude nos quitó votos y por eso estamos así”.                

En ambos lados, la censura cibernética de parte de los tecnocráticos Julian Assange ha advertido es una realidad. En los EE.UU. están censurando todo Trump. En Honduras quieren censurar la Alianza y la libertad de expresión de los hondureños.               

Finalmente, Trump y su gobierno están investigando el fraude y las mandracadas que hicieron los Demócratas, y los niveles de corrupción del “Deep State” para derrotar a Trump en las elecciones. Lo está haciendo el Departamento de Seguridad Nacional (Dept. of Homeland Security) y sacara sus resultados en noviembre. En Honduras, no se ha hecho ninguna investigación institucional sobre el TSE, los partidos políticos, el crimen organizado, papel de extranjeros, etc. durante las elecciones de 2017. Ni proyectado los resultados de una investigación transparente – si es que lo hay secretamente.               

La analogía sigue. Veamos corrupción. La estrategia de los Globalistas entre los Demócratas y Republicanos #NeverTrump es manchar el gobierno de Trump con acusaciones de corrupción cuando era candidato, acusarlo por cosas ELLOS han hecho y que caiga por esas acusaciones falsas. El agente del “Deep State” para derrocar a Trump es el ex Director de la FBI durante la presidencia de Bush, hijo – Robert Mueller. Su función también es tapar los actos de corrupción lo mejor que pueda. En Honduras, el “Pantano” desea buscar su versión de Mueller, y por ende tenemos el teatro político de quien será el Fiscal del Gobierno, cuya función primordial es tapar a la mafia política y Cabal mientras busca como culpar la Alianza de actos que ELLOS cometieron. La misma estrategia que en los EE.UU.               

Trump está luchando CONTRA la corrupción (“drenando el Pantano”) y la raíz de corrupción es el “Deep State” cuyos tentáculos están por todos lados.  Su Fiscal, Jeff Sessions, se encarga de sanar el sistema de justicia. Mientras en Honduras, el papel de Sessions lo asumió – debido a la falta de credibilidad institucional y por los niveles de corrupción de la mafia política –  la MACCHI de la OEA.  Uno cosecha lo que siembra.               

En ambos lados, la voluntad del pueblo (y uso ese término en el sentido liberal clásica) está en juego – ¿Mandan o su voto solo es solamente un acto cosmético e simbólica? ¿Son ellos el soberano, o lo son solo en nombre?  ¿Es la justicia para todos donde cada ciudadano es igual ante la ley, o solo hay leyes para el “underclass” y a la elite no se les aplica nada al estilo feudalismo? Hasta el concepto de derechos está en juego.  En los EE.UU. están tratando de revertir la voluntad del pueblo y maquiavélicamente y totalitariamente quitarles sus derechos fundamentales. En Honduras, fue revertido – por lo menos por el momento.               

La realidad es que sin una revolución nada va a pasar en Honduras. Por 50 años se luchaba contra “el Cabal”, el nuevo orden mundial, los Globalistas, etc. Los “Deplorables” (también referidos como “La Mayoría Olvidada”) siempre estaban allí en números, pero desunidos. Como en Honduras se intentó movilizar el pueblo (el “Tea Party” y el insípido “Occupy Wall Street”) pero fueron coaptadas por la elite política, como el “Tea Party”, o nunca despejo, como “Occupy Wall Street”. Cuando la amenaza verdadera apareció era necesario una intervención desde ARRIBA, y dentro de la institucionalidad para salvar la unión norteamericana. He enfatizado en mis columnas que un SECTOR de las FF.AA – no la institución en si pues gran parte estaban leal al Cabal, su ideología, – y sectores dentro de las agencies del espionaje, justicia, inmigración, hacienda, FBI, decidieron hacer un contragolpe contra la cúpula de poder en esas agencias leales al Cabal y a la destrucción final de los EE.UU. y en su lugar un dominio Globalista bajo el liderazgo Chino e fascismo islámica. Es una Guerra civil entre facciones del gobierno federal norteamericana – sin balas y ocultamente.                 

Imagínese que en Honduras un sector de las FF.AA. Policía Militar, Fiscalía, Policía Preventiva, espionaje, etc. se unen contra la cúpula de poder de esas instituciones dedicados a crear una dictadura, vender la patria a un cabal multinacional (Globalistas), y esclavizar sus ciudadanos. Escogen un ciudadano dentro el escenario público cuyos dones eran necesarios para implementar su plan y agenda. Juntos corren a los corruptos, sanan el país para devolver al ciudadano su papel de soberano y derechos básicos, “drenan el pantano”, e imponer un sistema jurídico donde la justicia es ciega y se aplica a todos y los crímenes y actos de corrupción del pasado son juzgados y castigados.                

Si creen que es lúdicro ese escenario, piénsalo dos veces, porque eso es lo que sucedió en la vida real en los EE.UU. Es más, este sector dentro las FF.AA. que reclutaron a Trump ya tenían planeado hacer una intervención militar contra el Cabal gobernando detrás el Presidente Obama (https://www.youtube.com/watch?v=muxdLFKb4M8 ).  No al estilo “Banana Republic” donde se rompe la constitucionalidad, ciudadanía y la institucionalidad. Obama y los Globalistas se enterraron y iniciando su purga silenciosa los conspiradores (https://www.investors.com/politics/editorials/197-military-officers-purged-by-obama/  y  http://www.wnd.com/2013/10/top-generals-obama-is-purging-the-military/ ) y metieron en su lugar militares Obamistas y de izquierda. Mientras tanto coaptaron las otras agencias del gobierno. Estos mismos conspiradores fueron a buscar a Donald Trump (las razones lo explicare en otra columna). Este mismo grupo ahora respaldan a Trump, se encargan de protegerlo y el gobierno de Trump es como hubieran querido gobernar. MAGA siempre fue la agenda. Trump lo vendió y lo hizo realidad este Plan de Gobierno.                Pero hay más cosas detrás del contragolpe contra los Globalistas: Inteligencia Artificial, transhumanismo, satanismo, crímenes ilícitos de un Cabal y su Deep State, una agenda tecnocrática y autoritaria, relaciones entre potencias, revelaciones al público muchos secretos, enfoque en el espacio y vida extraterrestre, etc. (son temas para otras columnas). Estamos hablando de una nueva era para la humanidad. Algo súper existencialista. Surge #Great Awakening.               

Estamos en un momento único en la historia.                

Trump y aliados ya tienen listo el uso de Cortes Militares (recuerda, bajo Trump los EE.UU. está declarado estar en un estado de Emergencia). Traición a la Patria es con que van a enjuiciar el Cabal. No pueden juzgar a Obama/Clinton y todos los Demócratas y Republicanos en una Corte Civil donde los jueces ya están comprados y los jurados tan influenciados por medios del “Deep State” que vas a tener decisiones al estilo O. J. Simpson. Además, la cárcel de Gitmo en Cuba ha sido remodelada para prepararlo para nuevos prisioneros, y Trump y sus aliados han reformado los órdenes para permitir CIUDADANOS a Gitmo.  El “Deep State” está por caer. Trump va cumplir con lo que JFK y otros deseaba hacer. Tendrá ramificaciones por todo el mundo, incluyendo Honduras.  El Cabal aquí en Honduras no está a salvo créeme. Ni la cúpula de las FF.AA.               

Qanon brinda información y abre puertas detrás de las escenas de una manera notable. Mas sobre este grupo y su papel en todo esto en otras columnas.