“Criminales Curtidos” y el racismo de Donald Trump hacia caravana de hondureños

 

Por: Fred Alvarado

Donald Trump, provocador bufón y vulgar magnate de carácter volátil e intolerante, hijo de inmigrantes europeos, amante de las mujeres de cine adulto,  furibundo y arrogante, misógino y racista, mentiroso patológico enganchado al Twitter, y actual esperpento de presidente de Estados Unidos, ha calificado de “criminales bien curtidos ” y “brutos” a los más de 11 mil migrantes de la caravana de hondureños que ya cruzaron territorio mexicano huyendo de la miseria y opresión de uno de los países más violentos y corruptos del mundo gobernado por mentes criminales y  delincuentes confesos que tienen secuestrada la democracia hondureña bajo un tirano impuesto por Estados Unidos y Canadá que violó la constitución y se robó descaradamente 2 elecciones consecutivas con monumentales fraudes televisados con el respaldo de la viciada OEA, las sumisas Fuerzas Armadas de Honduras, Congreso Nacional, Tribunal Supremo Electoral y Corte Suprema de Justicia.

El burdo presidente estadounidense ha subido el tono en su discurso antinmigrante con groseros calificativos que dan a conocer su hostilidad, mezquindad, repulsión  y mala voluntad hacia los desplazados hondureños que con desesperación se ven obligados a dejar el territorio hondureño en total descontento y frustración a las políticas neoliberales del régimen opresor de Juan Orlando Hernández, fiel servil a los acuerdos y endeudamientos con el Fondo Monetario Internacional.

En varios tuits y declaraciones a la prensa, el insolente mandatario norteamericano ha dejado en claro que no permitirá el ingreso de “criminales” a su país, y aseguró estar dispuesto a llamar a los militares para evitar que la caravana cruce la frontera.-

Además de denigrar a los miles de hondureños que han recorrido cientos de kilómetros bajo el sol y lluvia en largas caminatas, colgados de camiones, pickups y autobuses, cruzando ríos y puentes con hambre, sed y sin dormir; el inverosímil presidente estadounidense estalló en su cuenta de Twitter con amenazas de suspender la ayuda económica a los gobiernos de Honduras, Guatemala y El Salvador exigiendo el retorno inmediato de la masiva caravana, dejando entrever quien es el verdadero “patrón” del gobierno de Honduras y quien da las ordenes en México y el Triángulo Norte.

Lo cierto en este drama migratorio es que el racista presidente estadounidense no quiere en su país a migrantes que provengan de  “agujeros de mierda” como Honduras, refiriéndose literalmente de esta manera a los países del denominado tercer mundo, afirmando su preferencia por la migración de gente blanca de países como Noruega.

“Criminales”, “animales”, “violadores” han sido algunos de los adjetivos peyorativos utilizados por Trump hacia los migrantes centroamericanos y mexicanos que cruzan ilegalmente la frontera con EE.UU. en su retórica xenófoba y nacionalista.

No obstante, Donald Trump no distingue ni desaprueba la verdadera organización criminal encabezada por el cleptómano Juan Orlando Hernández culpable de esta crisis humanitaria, grupo de facinerosos que a punta de mentiras y propaganda, fusiles, represión, violencia, saqueo, enriquecimiento ilícito, narcotráfico y privatización de bienes han provocado un desplazamiento masivo de hondureños. Delincuentes que viajan escoltados en largas caravanas de vehículos blindados con gente armada hasta los dientes, visten de finos zapatos, ropa de moda, sacos y corbatas de marca, utilizan aviones de lujo para sus giras de negocios en Colombia, Europa y Asia y desembolsan millones de lempiras del erario público para financiar campañas que alaban sus paupérrimos programas sociales, derroches en publicidad, mítines políticos, etc., etc.  

«La superioridad de los blancos corre por las venas de EE.UU.»

RACISMO

Por: Agencias

redacción@criterio.hn

Washington. La masacre de nueve afroamericanos en una iglesia en Charleston protagonizado por un joven blanco, o los conflictos en los cuales policías blancos matan a afroamericanos desarmados. Todo esto genera la pregunta de si existe o no un profundo problema racista entre blancos y negros en EE.UU.

La esclavitud de los afroamericanos, el genocidio de los habitantes nativos y ahora el tiroteo masivo que ha ocurrido en Charleston, son símbolos de la superioridad que ostentan los blancos, expresó Carl Dix del Partido Comunista Revolucionario de Estados Unidos a RT.

Según el experto, «la masacre en la iglesia de Charleston es el reflejo de la superioridad de la población blanca que corre por la venas de EE.UU. desde su fundación y sigue ocurriendo en la actualidad».

«Tiene origen en la esclavitud de los africanos encadenados traídos a estas costas, en el genocidio de los habitantes nativos, y continúa en la ola de asesinatos policiales de negros y latinos que suceden en todo el país (…) esta masacre es una reflexión de todo eso. No se trata de alguien  alienado, cuyas acciones no se pueden entender. Se entienden de la misma manera que las acciones de los policías que matan a afroamericanos en las calles de EE.UU», afirma Dix.

Carl Dix cree que «el problema se basa en la historia del país. Estados Unidos se formó como una colonia que destruía civilizaciones indígenas. Además, fue muy militarizada para mantener control sobre millones de esclavos africanos. Por eso cada persona blanca, cada familia blanca era obligada a tener armas para mantener subordinados a los esclavos africanos y defenderse de los indígenas. Y eso ha continuado en la cultura de Estados Unidos, por lo que el uso generalizado de las armas (tanto por la policía como por los ciudadanos) se ha convertido en parte de la ética de EE.UU.»

«En la sociedad estadounidense, una persona de raza negra, aunque esté desarmada es percibida como peligrosa, un blanco armado es la norma. Hasta existen personas de extrema derecha que realizan marchas llamadas ‘Open Carry’, durante las cuales se pasean con rifles y pistolas mostrándolas abiertamente como una afirmación de sus derechos», sostiene el experto.

Dix opina que «hasta la bandera que ondea por encima del estado de Carolina del Sur es la bandera de la Confederación que flameó por encima de la república de esclavos formada por los estados del sur en 1861 para defender el derecho a poseer negros y esclavizarlos».

«A pesar de que los propietarios de esclavos perdieron esa guerra, continúan la lucha por la superioridad de los blancos, la represión y la degradación de los negros».

Durante la entrevista, Carl Dix comentó la problemática de la legalización de las armas. Según él, el problema es que el poder estadounidense se divide en dos partes: «la derecha lucha por tener acceso ilimitado a las armas y no quiere aceptar ningún tipo de restricciones» y «los demócratas, que se oponen a las armas, pero siguen conviviendo con ellas». (Russia Hoy).

Siga esta noticia en Twitter: @criteriohn.