En tres patadas…

Presidente Hernández

Por: Oscar Miguel Marroquín

Le callaron la boca al dictador, quien en un concierto de mentiras se atreve a decir que en Honduras el índice de asesinatos ha caído sustantivamente, y de repente en tres patadas los gringos le dicen: mentiroso.

¿Cómo y de qué manera?

Desde el Departamento de Estado sale a luz un memorando que dice tácitamente a los ciudadanos gringos: “no visitar Honduras porque usted podría morir de “plomonía”, en otras palabras, morir de un balazo o más de esos que ahora reparten a diestra y siniestra los ESCUADRONES DE LA MUERTE, a lo largo y ancho de toda Honduras”.

Molesto y enfurecido el dictador manda de inmediato a su más fiel cachorrito a discursar, me refiero al general Rene Ponce Fonseca y, este reclama que, “Honduras es tierra de paz y tranquilidad”.

Mientras que el sin oficio Ponce Fonseca, salía al paso de lo expresado por Departamento de Estado, el mismo periódico donde publicaron la mentira castrense, publicaba horas después, “envuelto en sábanas hallan cadáver en Comayagüela” esta vez se trata de Francisco Antonio Barahona de tan solo 26 años.

Pero la cosa no paraba ahí, Luis Fernando Fúnez Ortiz de 20 años, fue asesinado en Villa Nueva, Cortez y, como para cerrar con broche de oro, María del Cielo Durón de 18 años también cae asesinada en Honduras. 

Bueno entonces sería decirle al nada amigable señor Ponce Fonseca que Honduras no viviría tanta pobreza, dolor y luto si el ejército no consumiera la enorme tajada del presupuesto general de la nación, pues ese dinero serviría para la construcción de más escuelas, universidades, hospitales y otro tipo de servicios básicos para el verdadero desarrollo de un país.

Lamentablemente, las cosas van de mal en peor en Honduras, ahora mismo vemos como se incrementa el presupuesto para el ejército, dejando en el abandono lo esencial de un país, es decir, es mejor un buen médico que un coronel, es mil veces más productivo un excelente ingeniero que un general, mil profesores muy bien formados serian mejor que mil soldados.

En lugar de aviones no tripulados, serian mejores aulas muy bien equipadas para el desarrollo tecnológico, si cambiáramos los camiones del ejército por una flota de auto buses escolares sería mejor.

Nota relacionada “El pueblo de Estados Unidos no está de humor para seguir enviando dinero a perderse en Honduras”: Eric Olson

En resumidas cuentas, señor general Ponce Fonseca, si ustedes los militares no consumieran parasitariamente la poca riqueza del Estado que existe, Honduras ahora mismo no sería parte de ese memorando del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Desgraciadamente, Honduras está muy lejos de tener mejor hospitales y escuelas y menos cuarteles.

En resumen, es tanta la violencia social que ahora vive Honduras que hasta los militares están en la calle tratando de atajarla, naturalmente que, sin ningún resultado positivo, se da cuenta usted señor que Honduras no es “tierra de paz y tranquilidad”.

Una denuncia con más dudas que certezas

En la boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.

Por: Jaime Flores P.

Ha dicho tantas mentiras que la denuncia en torno al allanamiento de su vivienda de inmediato genera más dudas que certezas y con ello -aunque sea verídico el hecho- lo que hace es aumentar su desprestigio, el de la ONG que dice representar, a Juan Hernández y a la embajada americana, de quienes en los últimos tiempos ha sido su muñeco ventrílocuo.

Resulta casi imposible allanar una vivienda como en la que vive el “depurador” policial y como decía ese famoso escritor guatemalteco Manuel José Arce, “hay que principiar del principio” y de allí vamos a principiar con un análisis muy simplista por supuesto.

Con las responsabilidades y riesgos a los que se enfrenta un “depurador” policial, su vivienda, mínimo, debe estar en un circuito cerrado, de acceso restringido para extraños, previo un riguroso registro de identificación de cualquier mortal que quiera visitar a tan importante funcionario.

Además, debe ser una vivienda con toda la parafernalia de seguridad que se instala en las viviendas de gente “importante”: cámaras de seguridad y de visión nocturna, sensores de movimiento, alarmas, serpentinas y cerca electrificada, entre otros novedosos instrumentos.

Ese rinconcito privado en donde el depurador piensa, sueña y vive momentos placenteros, con propios y extraños, debe estar bajo la mirada atenta y sigilosa de esos nuevos policías, que superaron las pruebas impuestas del tan cacareado proceso de depuración.

Ante estos hechos, se descarta el supuesto allanamiento, a no ser que este haya sido realizado por los “nuevos” policías, cuya responsabilidad sería directamente de la “nueva” cúpula policial, por lo cual ya debería estar separada de sus funciones y con un proceso judicial en curso, al poner en peligro la vida de tan importante personaje.

El dictador los está dejando fuera, ya no los necesita. La vigilancia, supervisión y depuración policial está a cargo de las unidades internas; preparadas y especializadas de la policía nacional, tal como corresponde, no de comisiones espurias. Una mancha más al tigre no se le nota, con tal de llamar la atención.

El mesianismo y las ansias de poder obnubilan la mente de los individuos y no ha sido la excepción el “depurador”. Se cree grande, poderoso, influyente y nada de eso es cierto, al contrario, un pobre mentecato, servil y arrastrado, que más que rabia produce lástima.

Llega a tal grado su distorsión mental, que él es quien convoca a la prensa, si no lo entrevistan se deprime, posteriormente redacta las mentiras dichas y las envía a los medios y lo sube a las redes sociales, en donde él mismo se da “like”.

Desconoce la lógica de los dictadores, -no ha leído “El señor Presidente”, sería mucho pedir, “Yo el supremo” o el  “El Otoño del Patriarca” por ser el más conocido-  que estos utilizan a los serviles y arrastrados como al papel higiénico, una vez que los usan lo tiran, pero queda impregnado de mierda y con su peculiar olor. Lo más grave, ya no hay retorno.

Ataques a sociedad civil evidencia ausencia de compromiso del Estado de Honduras hacia los derechos humanos

Representantes del gobierno hondureño acusaron a las organizaciones de derechos humanos de presentar información falsa sobre a los expertos del Comité de derechos humanos de la ONU

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn 

La Delegación de la Coalición contra la Impunidad que acudió al examen del Estado de Honduras ante el Comité de Derechos Humanos de la organización de las Naciones Unidas, ofreció declaraciones este viernes y manifestó su malestar por las noticias que altos funcionarios del gobierno hondureño han divulgado, en las cuales aducen que ”grupos de sociedad civil” habrían entregado información falsa a algunos expertos o expertas de este Comité, sobre las diligencias judiciales en el caso de la defensora Berta Cáceres, asesinada en marzo del 2016.

La delegación de Honduras ante la ONU tuvo tiempo para hacerse sus «selfies»

Al respecto, voceros de la Coalición informaron que toda la información proporcionada al Comité consta por escrito en el informe sombra que se remitió oportunamente, en donde apuntan que: “Al momento de la elaboración de este documento, hemos conocido por los medios de comunicación que hay ocho sospechosos arrestados, entre ellos el presunto autor material de los disparos que acabaron con la vida de Berta Cáceres. No se tiene información sobre la persecución penal de los autores intelectuales del crimen” [párrafo 130].

La representación de las organizaciones de la sociedad civil presente en este examen al Estado de Honduras, lamentaron el comunicado que divulgó ayer la delegación oficial, y deploraron las noticias aparecidas en distintos medios de comunicación en su país, en las que el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, aduce que: “malos hondureños […] y organizaciones nacionales y extranjeras estén proporcionando informaciones falsas e interesadas”, respecto al caso de los avances investigativos en el proceso que se sigue contra supuestos responsables de este crimen.

Puntualizaron las defensoras y defensores,  que en un contexto de por si adverso para la defensa de derechos humanos, declaraciones como estas por parte de un funcionario del más alto nivel del Estado ponen en un riesgo real y concreto su retorno a Honduras, ya que propician un ambiente de rechazo hacia las organizaciones y las defensoras y defensores de derechos humanos y de permisión a acciones que puedan afectar su integridad.  

La representación de la Coalición aprovecho para reiterar su preocupación por la impunidad en que permanece el caso de Berta Cáceres y la negligencia del Estado en ampliar las investigaciones a los verdaderos autores intelectuales de este crimen, y su negativa a integrar una comisión internacional que coadyuve a esclarecer este caso. 

Finalmente, estimaron los representantes de sociedad civil, que esta reacción del Estado de descalificarlos y estigmatizarlos, obedece seguramente al pobre resultado que tuvieron al momento del desarrollo del examen ante el Comité de Derechos Humanos.

COALICION CONTRA LA IMPUNIDAD