JOH de mandadero a posible ladrón ¿Qué dice ahora la señora Fulton?

Presidente Hernández

Por: Oscar Miguel Marroquín

 

Parece que aquel idilio hondureño-norteamericano nacido en medio del FRAUDE ELECTORAL entre su majestad imperial Chargé Heide Fulton y el catracho abogado Juan Hernández esta llegando a su final de manera trágica y vergonzosa.

Como dicen sabiamente por mi tierra: todo lo que sube algún día tiene que caer.

Cuando el abogado de segunda categoría Juan Hernández recibió la noticia que el Departamento de Estados de los Estados Unidos le daba el aval para seguir en la presidencia por segunda vez consecutiva, así fuera de manera ilegal, este sintió haber tocado el cielo con las manos, creyó firmemente que ya nada ni nadie podía bajarlo de la silla presidencial.

De repente y pasado algunos meses las cosas toman un rumbo diferente, los vientos de octubre ahora van de sur a norte, es decir, la caravana de hondureños fácilmente puede ser comparable con una verdadera tempestad indetenible destinada a tocar las puertas del imperio y reclamar a una sola voz: nosotros nos devolvemos si ustedes se traen a su mandadero para los EE. UU.

Estos vientos que ya lo alborotan todo, han logrado llegar hasta la Casa Blanca; en las primeras horas cuando la caravana aun no cruzaba ni siquiera por el territorio guatemalteco, Donal Trump grito enfurecido “si no paran esa caravana le quitare la ayuda a Honduras” era obvio que no le estaba mandando ese mensaje a un presidente o dictador, sino más bien a su principal mandadero.

Don Juan Hernández no encontraba donde esconder la cola.

Casi de inmediato y por arte de magia el señor mandadero aparece tembloroso y pálido en los principales titulares de los medios tarifados anunciando la creación de cientos de miles de empleos, y además acusando a otros de ser los responsables de que los hondureños se marchen del paraíso terrenal en el que viven, paraíso donde todo es abundancia económica y con plena seguridad social.

Los tarifados no lograban ponerse de acuerdo, unos hablaban de 300 mil empleos, otros de ocho mil, falto alguno que se quedara con las ganas de decir que se trataba de un millón de empleos, en fin, la cosa es mantener contento y feliz al que paga la onerosa factura de las mentiras que salen de casa presidencial.

En todo este alboroto no podía faltar la presencia de su majestad imperial Chargé Heide Fulton, ella salió al paso en defensa del mandadero y a todo pulmón grito: la caravana es responsabilidad de los políticos de oposición.

El intento por defender al mandadero sucumbió.

Ahora resulta que Donald Trump cree que su principal mandadero en Honduras podría haberse robado la ayuda económica que los Estados Unidos envían constantemente “para beneficiar a los pobres”.

Con estas declaraciones del señor Trump, todo indica que al señor mandadero Juan Hernández, los días en libertad están por terminársele, pues los fondos que envía Estados Unidos son federales y si se comprueba las afirmaciones del presidente Donald Trump, JOH podría enfrentar serias acusaciones ante la ley de ese país, por robo al tesoro de Estados Unidos.

¿Qué dice ahora la señora Fulton?

¿Dictador o mandadero?

Presidente HernándezPor: Oscar Miguel Marroquín

Unos cuantos días atrás Donald Trump descargó toda la furia había y por haber sobre el que creímos era el hombre fuerte de Honduras, otros también lo llamaban dictador, pero el presidente de los Estados Unidos desmitificó tales versiones, y ahora parece que don Juan Orlando Hernández no es dictador y menos hombre fuerte, quizá para no ser tan desagradable protocolarmente hablando, al pobre JOH sería bueno llamarlo el mandadero de los gringos.

Muy confiado estaba el mandatario de los Estados Unidos en la eficacia de su mandadero en Honduras, de repente miles de catrachos deciden al unisonó cambiar el rumbo de la historia y maleta en mano parten en caravana hacia las tierras del Tío Sam, la noticia voló de inmediato por el planeta entero; el servicio de inteligencia gringo quedó ridiculizado, es decir, Trump fue el último en enterarse que la caravana ya cruzaba las puertas entre Guatemala y Honduras.

Con el peculiar tono de oligarca repugnante, Trump reclamó al mandadero sin pensarlo dos veces sobre lo que acontecía, el tristemente célebre dictador como era de esperarse se auto invitó al silencio, sabedor de lo que venía.

Entre tanto, los catrachos fuera de sus fronteras gritaban a todo pulmón FUERA JOH, por incapaz, corrupto y criminal.

Unos cuantos miles de catrachos llamaron de inmediato la atención del planeta entero, y no era para menos, todo el sistema de medios de comunicación al servicio de los Estados Unidos había logrado meses atrás que la humanidad pusiera sus ojos en las caravanas de venezolanos huyendo de su país, pero esta vez las cosas eran diferentes, la gente que huía en masa no eran venezolanos sino hondureños.

Millares de hombres, mujeres, niñas y niños huyendo del descalabro económico y social provocado precisamente por uno de los mandaderos al servicio de los Estados Unidos, en otras palabras, esta noticia irrumpió en la casa blanca de forma negativa, es decir, la noticia se convirtió en la antítesis de la tan llevada y traída democracia que abrazan ideológicamente Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.

Todos estos enmudecieron momentáneamente, y como buenos farsantes que son no tuvieron otro camino que diseñar abruptamente un concierto de mentiras que dicho sea de paso rondan la estupidez.

Poco les ha faltado decir que la caravana está siendo instrumentalizada por seres extraterrestres.

En resumidas cuentas, JOH logró que Donald Trump quedara como un verdadero idiota.

Que a nadie extrañe si en los próximos meses los planificadores del Departamento de Estado deciden cambiar de mandadero en Honduras, pues el actual resulto ser además de corrupto, criminal y posiblemente un aliado con el narcotráfico.

Creo sin lugar a equivocarme que JOH ya anda en alas de cucaracha.