Dios me reveló que TH y JOH serán condenados a cadena perpetua

Cuando la vida es un martirio

Por: Óscar Miguel Marroquín

Por asesinos, corruptos, narcotraficantes, impostores, ladrones, golpistas y otros delitos más, que en el camino irán apareciendo; la revelación divina no termina ahí, otros criminales como Porfirio Lobo Sosa, Ana García de Hernández, Mauricio Oliva, Ebal Díaz, René Orlando Ponce Fonseca, también serán condenados a pagar con muchos años de cárcel.

No existe ningún poder terrenal que impida la voluntad de Dios; por más esfuerzos que haga el fiscal hondureño Oscar Chinchilla, por ocultar toda la corrupción, lavado de activos, narcotráfico, abuso de poder, acoso sexual, asesinatos selectivos, nada detendrá la ira del misericordioso Dios del universo, Juan Hernández y su hermano Tony Hernández han ofendido a Dios y como premio obtendrán la maldición de vivir el resto de sus vidas en cárceles de máxima seguridad en los Estados Unidos, cárceles que muchos describen como verdaderos infiernos.

 Bajo aislamiento extremo permanecerá JOH y su hermano, solamente una hora al día saldrán de la reducida celda de 2.1 por 3.6 metros; con grilletes en su manos y pies serán escoltados cada vez, en otras palabras, 23 de las 24 horas del día, permanecerán encerrados sin saber con exactitud si es de día o de noche, dichas celdas no cuentan con entrada de luz solar, por lo que este tipo de condenados terminan por perder la noción del tiempo, el aire acondicionado y la luz eléctrica permanecen encendidos todo el tiempo, algo más parecido al infierno, no hay.

El Dios que todo lo ve y todo lo escucha sabe que para estos degenerados es imposible un proceso de conversión, en otras palabras, JOH y TH vendieron por completo su alma al diablo, por lo que no existe forma alguna de obtener el perdón divino, el Dios de los ángeles y los arcángeles ya dio su veredicto, estas dos alimañas tendrán que pagar cada asesinato cometido contra los universitarios, campesinos, ambientalistas y estudiantes de primaria.

El saqueo al Instituto Hondureño de la Seguridad Social IHSS, no quedará impune, en su sagrada memoria el Dios de la venganza lo tiene presente, tiene presente también, todo el sufrimiento padecido por los pacientes que sufrieron en carne propia la falta de medicamentos, la falta de atención especializada; muchos pacientes perdieron la vida mientras que, Juan Hernández robaba a manos llenas los recursos económicos de los trabajadores. Ningún perdón puede existir ante semejantes crímenes, Dios tarda, pero no olvida.

 “Mía es la venganza y la retribución; a su tiempo el pie de ellos resbalará, porque el día de su calamidad está cerca, ya se apresura lo que les está preparado” (Deuteronomio 32:35).

Y lo que les está preparado es la cárcel, JOH y TH ya resbalaron en la sangre del pueblo, ahora su calamidad está por llegar, el Dios de la tierra y de los cielos, dejará caer en los próximos meses toda su ira, sin ningún tipo de misericordia sobre Juan Hernández y su hermano.