Honduras con la tasa más alta de homicidio infantil en América Latina y el Caribe

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.-Honduras ocupa el primer lugar de la tasa más alta de homicidio infantil en América Latina y el Caribe, según un reciente informe presentado por la organización no gubernamental internacional Save The Children.

Honduras fue el país más violento para los menores de 19 años en la región, con una tasa de homicidios de más de 30 niños por 100.000 habitantes —casi diez veces por encima del promedio global, según el informe «Infancias Robadas» de 2017 de Save the Children.

Descarga aquí el informe: https://www.savethechildren.es/sites/default/files/imce/_stolen_chilhoods_esp-vweb.pdf

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«INFANCIAS ROBADAS»

El estudio señala que a Honduras le siguen Venezuela, El Salvador y Colombia, con tasas de infanticidios de más de 20 por 100.000 habitantes, mientras que en Brasil, Guatemala, Trinidad y Tobago, República Dominicana, Panamá y Belice se registraron tasas superiores a los 10 menores por 100.000 habitantes.

 

El documento refiere que para al menos 700 millones de niños y niñas en todo el mundo -y quizás cientos de millones más- la infancia ha terminado demasiado pronto. Las razones principales incluyen la mala salud, los conflictos, la violencia extrema, el matrimonio temprano y el embarazo prematuro, la exclusión de la educación y el trabajo infantil. Tomados en conjunto, estos factores han creado una crisis global para la infancia de enormes proporciones.

En el caso de América Latina, el estudio establece que la muerte temprana de los menores, obedece en  su mayoría al crecimiento de la violencia criminal que ha tenido un repunte desde la década pasada.

La sorprendentemente baja clasificación de algunos países de América Latina en el Índice de Infancias robadas (sobre todo si se considera la riqueza relativa nacional) es un reflejo de los altos niveles de violencia social. En las comunidades donde prevalece la actividad de las bandas, el temor que provocan puede impedir que los estudiantes vayan a clase y que los jóvenes dejen sus trabajos.

En todas las regiones del mundo, las tasas de homicidio son más elevadas entre niños que entre niñas. Esta diferencia entre sexos resulta especialmente llamativa en América Latina y el Caribe, donde las probabilidades de que un niño sea asesinado son 7 veces mayores que para una niña.

La violencia contra la infancia también inflige daños a nivel social, incluidos los costes directos e indirectos de un mayor gasto social y la pérdida de productividad económica, señala, entre otras cosas, el informe.