Estado de Honduras pide perdón por el asesinato del ambientalista Carlos Escaleras

Por: Redacción CRITERIO

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Tegucigalpa.-El Estado de Honduras pidió este miércoles perdón por el asesinato del líder popular y ambientalista, Carlos Escaleras.

El hecho ocurrió en la ciudad de Tocoa, Colón, a 20 años del asesinato de Escaleras y en el marco del acuerdo de cumplimiento del Estado de Honduras ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

A través de la firma del acuerdo de cumplimiento de recomendaciones de la CIDH, el Estado de Honduras asumió su responsabilidad en el asesinato del ambientalista Carlos Escaleras, hecho ocurrido hace 20 años en la ciudad de Tocoa, Colón.

La CIDH dictaminó una serie de recomendaciones por las violaciones a los derechos humanos cometidas en perjuicio del ambientalista y sus familiares.

El perdón fue expuesto este día por el Estado hondureño a través de las autoridades de la Procuraduría General de la República (PGR) ante familiares, amigos de Escaleras  y dirigentes sociales de Honduras.

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Escaleras fue hijo de José Andrés Escaleras y Ofelia Mejía. A mediados de la década de 1990 comenzó a coordinar acciones contra el extinto  empresario Miguel Facussé Barjum , que pretendía instalaren aquel entonces, una planta de extracción de aceite de palma cerca del río Guapinol, lo que sería una enorme carga para por lo menos cinco comunidades más algunos vecindarios de Tocoa.

En 1997 lideró protestas contra el coronel Aldana, comandante del Batallón de Infantería XV, que, por intereses personales, impidió el acceso al agua a los habitantes de Chapagua, Agua Amarilla, Aguán y otras poblaciones.

En agosto de 1997, cuando fue nominado para ser candidato a  alcalde de Tocoa en representación del Partido Unificación Democrática para las elecciones de ese año, fue amenazado por el coronel Aldana.

Carlos Escaleras falleció la tarde del 18 de octubre de 1997, tras ser alcanzado por disparos con arma de fuego, mientras asistía a su empresa de lavado de autos, ubicado en el centro de la ciudad de Tocoa.

Entre los principales sospechosos de su asesinato, estaban Orlando Martínez, Lucas García Alfaro y Óscar Sosa. De ellos, sólo Lucas García Alfaro fue condenado a 17 años de prisión, en sentencia de fecha 16 de octubre de 2002. Posteriormente, el entonces ente investigador, la Dirección  General de Investigación Criminal (DGIC) consiguió una declaración jurada del notario público de García Alfaro, en la que señalaba como autores intelectuales del asesinato, a Salomón Martínez, Juan Ramón Salgado, Aldo Augusto Aldana y Miguel Facussé.