Estados Unidos manda un mal mensaje al desembolsar a Honduras fondos de la Alianza para la Prosperidad

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn

Pedirán ante Washington que analice los nuevos desembolsos.

Tegucigalpa.-La ONG internacional Global Witness calificó como un mal mensaje el hecho que el gobierno de los Estados Unidos haya desembolsado al gobierno de Honduras los primeros fondos del Plan Alianza para la Prosperidad (PAP) porque a su juicio no está cumpliendo con las exigencias que establece este programa de ayuda, especialmente en materia de derechos humanos.

Estados Unidos entregó ayer martes 125 millones de dólares como un primer desembolso de los recursos.

“Nosotros tenemos claro que el desembolso del dinero para apoyo a Honduras envía un mensaje sumamente negativo porque las condiciones sobre derechos humanos no han sido cumplidas”, dijo a Criterio.hn el representante de Global Witness, Ben Leather.

Ben Leather

Agregó que una de las condiciones del plan de ayuda es que la sociedad civil pueda operar sin interferencia y eso es algo que no se está cumpliendo porque desde 2010 a la fecha  ya se registran 123 asesinatos contra líderes sociales.

Sobre las razones que movieron al gobierno estadounidense para cristalizar el desembolso de los recursos, dijo que es algo que Global Witness estará consultando la próxima semana en Washington.

Precisó que se reunirán con representantes del Congreso, Senado, Departamento de Estado, Departamento del Tesoro y de los bancos multilaterales.

Leather consideró que la nación del norte debería estar aprovechando su poder que tiene dentro de los organismos multilaterales para que no inviertan  en Honduras en materia de minería y proyectos hidroeléctricos, mientras se registren abusos en derechos humanos.

El Plan Alianza para la Prosperidad consiste en una ayuda económica del gobierno de los Estados Unidos plasmada en dos desembolsos de 750 millones de dólares cada una a favor de los países del Triángulo Norte (Honduras, Guatemala y El Salvador) y busca frenar el flujo ilegal de migrantes.

El gobierno estadounidense suspendió el año pasado el desembolso de los fondos al considerar que ninguno de los tres países había cumplido  con las condiciones, entre las que destacan: frenar la migración, respeto a los derechos humanos, disminuir los altos niveles de corrupción, entre otras.

Hace poco, el Departamento de Estado de los Estados Unidos desembolsó otros 55 millones de dólares de ayuda bilateral para Honduras, a pesar del  intento de algunos congresistas de bloquear esta transacción en  aras de los derechos humanos.