Movimientos campesinos e indígenas rechazaron la intervención estadounidense en Venezuela y denunciaron la intromisión en el proceso electoral hondureño como una amenaza directa a la autodeterminación de los pueblos.

Fotos de portada: Jorge Burgos/Criterio.hn
Tegucigalpa. – Organizaciones campesinas, indígenas y populares de Honduras se manifestaron frente a la embajada de Estados Unidos en la capital hondureña para protestar en contra de una nueva fase de intervencionismo estadounidense, que combina acciones militares, presión electoral y control sobre recursos naturales en América Latina.
Berta Zúniga Cáceres, coordinadora general del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), afirmó que América Latina “vuelve a estar en el foco de atención” de Estados Unidos bajo una nueva estrategia agresiva de Seguridad Nacional que retoma la doctrina Monroe, bajo el denominado “corolario Trump”.
Zúniga advirtió que América Latina vivirá un periodo complejo, marcado por la injerencia abierta de Estados Unidos, la violación del derecho internacional en Venezuela y las amenazas extendidas a otros territorios de América Latina.

Para la coordinadora del Copinh, tras los comicios de noviembre quedó evidenciado que para la administración del presidente estadounidense Donald Trump “es muy importante tener gobiernos títeres.
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“Obviamente, [Nasry] Tito Asfura le va a deber un gran favor a los Estados Unidos y va a ser un monigote para desplegar la política en contra de cualquier gobierno, pueblo, resistencia que haya en contra de sus intereses. Lo que nos espera son este tipo de acciones, básicamente militares, de ocupación y de afectación a la soberanía, a la seguridad, a la paz, y a la libre determinación de los pueblos”, declaró.

Berta Zúniga Cáceres, coordinadora del Copinh, advirtió que la ofensiva contra Venezuela responde a intereses petroleros de Estados Unidos y forma parte de alianzas “fascistas” que, según denunció, amenazan la autodeterminación de los pueblos y los bienes comunes de la naturaleza. Foto: Jorge Burgos/Criterio.hn
Yoni Rivas, vocero de la Plataforma Agraria, calificó como un “acto terrorista” la operación ejecutada la madrugada del 3 de enero en Venezuela y sostuvo que este tipo de acciones sientan un precedente peligroso para la soberanía de los pueblos. Afirmó que, de normalizarse este tipo de intervenciones, cualquier país podría quedar expuesto a decisiones unilaterales tomadas desde Estados Unidos.
El dirigente campesino vinculó los hechos en Venezuela a lo ocurrido en Honduras de cara a las elecciones del 30 de noviembre del año pasado, al advertir que la intromisión externa anuló las condiciones de un proceso democrático. “Desde el momento en que hay injerencia, se termina la democracia”, sostuvo al cuestionar el respaldo anticipado del presidente estadounidense a Nasry “Tito” Asfura Zablah, cuatro y dos días antes de los comicios en Honduras.
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Rivas remarcó que justificar la acción terrorista en Venezuela mediante un falso positivo, que vincula a Maduro con una agrupación criminal inexistente como el “Cartel de los Soles” es condenable y lamentable. Agregó que esta únicamente fue utilizada para generar las condiciones y “caerle a los recursos, especialmente el petróleo venezolano”.

El New York Times publicó el 6 de enero, que el Departamento de Justicia se retractó de la afirmación dudosa –promovida por Donald Trump y que sentó las bases para la captura ilegal– de que Nicolás Maduro dirigía el llamado “Cártel de los Soles”. En la versión revisada de la imputación, la fiscalía abandonó esa caracterización y describió en su lugar un “sistema clientelar” y una “cultura de corrupción” presuntamente alimentada por dinero de narcotráfico, aunque mantuvo los cargos por conspiración vinculada al tráfico de drogas.
Desde el Copinh, Berta Zúniga también cuestionó que sea precisamente Estados Unidos – que no ha ratificado varios convenios internacionales– quien se erija como juez en materia de derechos humanos y políticas antidrogas. Señaló que no existe una política real contra el narcotráfico, sino una estrategia que vulnera soberanía de los países y busca garantizar el control sobre sus bienes y riquezas naturales, particularmente el petróleo.





