Migrar es como morir para los pobres

Adiós

Fotografías y redacción de Horacio Lorca

Tegucigalpa- Sólo quien ha vivido desde adentro una despedida sabe lo difícil que es decir adiós. No importa de donde uno sea, el sentimiento de duelo es siempre el mismo. Tomé estas fotografías y redacto este foto ensayo desde mi parte más humana, siendo empático y respetuoso con las personas aquí retratadas en el municipio de Danlí, departamento de El Paraíso, fronterizo con Nicaragua.

Estos migrantes, procedentes de África, Cuba, Venezuela, Ecuador y de otras nacionalidades, atraviesan el territorio hondureño rumbo a los Estados Unidos de América en busca de mejores condiciones de vida, pero desgraciadamente muchos de ellos se encuentran con la muerte, en las aguas del río Bravo o en el árido desierto y otros frustraron su viaje al pasar por las selvas del Darién.

Biológicamente la migración es una herramienta de las especies para sobrevivir cuando su tierra no les provee de las condiciones mínimas para existir (alimentación, seguridad y vivienda) entonces estas abandonan su tierra para instalarse en otra que si les provee de estas necesidades. Lo científico es muy fácil de decir y comprender, pero cuando lo trasladamos a la migración humana actual nos damos cuenta que las razones ya no son sólo biológicas sino sociales y económicas.

Los migrantes de paso por Honduras, han decidido abandonar su tierra y sus familias, porque sus países no les ofrecen las condiciones básicas para vivir. Migrar se siente como morir, porque

paradójicamente se migra para no morir, pero muchas veces se muere cuando se migra.

La dolorosa peregrinación comienza al salir de la puerta de sus casas, de ese momento en adelante todo será cuesta arriba. El primer gran obstáculo es atravesar la selva del Darién en Panamá, allí son victimas del crimen organizado que roba y extorsiona; la abrumante selva también les azota con sus peligros, es común escuchar, entre ellos, relatos de cómo han visto morir a muchos en los brazos de la inclemente, pero inocente selva. Más arriba les espera fronteras y políticas cada vez más cerradas y duras, en estos países también son victimas de abusos y violaciones de derechos humanos. Finalmente, les espera México, quizás el gigante más difícil de enfrentar, plagado de “coyotes”, secuestradores y bandas criminales; la única forma de librarse es pagando, pero ¿qué pasa con los que no pueden pagar?

A pesar de todas esas espinas encarnadas, mantienen la esperanza y una sonrisa difícil de sostener que cubre todo el dolor y llanto que les acompaña.

  • Horacio Lorca
    Mi carta de presentación es mi obra, me comunico mejor con mis fotografías, porque las palabras son imprecisas. Deseo transmitir un mensaje, sin ninguna imposición o juicio. Mis fotos son una invitación a deconstruir y reconstruir la realidad, son gritos silenciosos que exponen injusticias en la sociedad. “El arte no es un espejo para retratar la realidad, sino un martillo para darle forma” - Bertolt Brecht horaciolorca@criterio.hn
Logo Cirterio.hn blanco