Global.

Mala noticia para el Gran Canal de Nicaragua

Compartir

Por: Redacción CRITERIO

redaccion@criterio.hn

Wang Jing, el empresario dueño de la concesión para la magna obra, habría perdido 84% de sus activos personales durante las últimas convulsiones bursátiles en China.
Si nunca ha habido certeza sobre la concreción de la gigantesca obra -que podría cambiar radicalmente las perspectivas de desarrollo para uno de los países más pobres del hemisferio- la noticia sobre las graves pérdidas económicas sufridas por su promotor Wang Jing, inclinan la balanza de las perspectivas del Gran Canal hacia el lado negativo.

El canal puede quedar a la deriva sin inversionista.
El canal puede quedar a la deriva sin inversionista.

La viabilidad comercial y financiera del proyecto nunca estuvo confirmada, y solamente el argumento (nunca oficializado y expresamente desmentido) de que atrás de la empresa está el interés estratégico de largo plazo del gobierno chino, mantuvo un razonable optimismo sobre su realización.

Aunque han sido muchas las expresiones de interés de posibles inversores, no se han presentado -hasta ahora- fuentes definidas de financiamiento, y el que aparentemente a sufragado los $500 millones gastados en estudios preliminares ha sido el mismo Wang Jing, al que como lo reseña el artículo en Bbc.com, solamente le quedarían unos $1.100 millones del estimado de $10.200 millones que poseía antes de la debacle de la Bolsa china.

Uno de los estudios financiados por Jing, hecho público la semana pasada, concluyó que la iniciativa todavía presentaba ‘muchos riesgos e incertidumbres’. ‘El Proyecto ofrece beneficios reales para el ambiente y las personas de Nicaragua’, sostiene el Estudio de Impacto Ambiental y Social, elaborado por la consultora británica Environmental Resources Management.

Pero sólo si el argumento comercial es robusto, el financiamiento para completar la construcción es seguro y el Proyecto se construye y opera según las normas internacionales’, agrega el reporte, que también deja en claro que, para reducir la incertidumbre, todavía son necesarios numerosos nuevos estudios.»