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la protesta social en Honduras

Por Glenn Flores*

Hace 13 años las elites hondureñas perpetraron un golpe a la insípida democracia hondureña. Es importante entender las causas que generaron este golpe de Estado del 28 de Junio del 2009. Ya que estas causas aún están presentes en Honduras, y sin duda alguna pudieran generar otra interrupción a nuestro sistema político que está saliendo de una narcodictadura que duró 12 años.

Una sociedad basada culturalmente en el fanatismo, el menosprecio y la crispación

El sistema político y social de Honduras se basa en el fanatismo partidario, ideológico,  y religioso. Esta triple combinación genera el caldo perfecto para la intolerancia.

Además, en el sistema actual se menosprecia a las personas que piensan, actúan y tienen diferentes puntos de vista de quienes ostentan el statu quo en el país, cuya mayor caracterización es la de ser sumamente conservadora a la ultranza.

Este grupo igualmente controla los grupos religiosos que fueron introducidos al país por las pasadas y presentes potencias coloniales. Todo lo anterior sumado a un clima de crispación donde los medios de comunicación corporativos promueven la conflictividad entre la misma población, olvidando su deber de orientar a la ciudadanía.

La prensa es pieza clave para que el país se mantenga en el oscurantismo informativo ya que utilizan la desinformación, la extorsión, el chantaje, el lenguaje soez y vulgar para mantener un ambiente donde no se respeta la pluralidad de pensamiento.

La conducta de los medios opositores no llevó a la hondureñidad al dialogo en el ambiente previo al golpe del 2009, más bien profundizó la polarización en el país. Este comportamiento nefasto sigue presente en Honduras, lamentablemente tanto en los medios como en los grupos que conforman la elite retardaría del país.

Incapacidad política para llegar acuerdos

Si hay una constante en la política de Honduras es la de no llegar a acuerdos políticos. Esta característica provocó la ruptura del 28 de junio.  Tristemente sigue presente en la actualidad, solo es de recordar los días en que se desencadenó la crisis parlamentaria a comienzos del gobierno legítimamente electo de Xiomara Castro. Esta poca voluntad que tienen los políticos del país a el diálogo y la de no tener una en común para salir del subdesarrollo sigue presente en el país. Se ha expulsado actualmente a dos diputados de partidos mayoritarios solo por tener diferencias con las “argollas” que dominan a los partidos políticos. No existe una tradición para solucionar los conflictos de manera pacífica en la arena política.

La búsqueda de un poder arbitral para la solución de problemas políticos

Una práctica nefasta que ha tenido la cultura política hondureña es la de acudir a los siguientes poderes arbitrales para la solución de las diferencias políticas: las iglesias protestantes y católicas, el ejército y a las potencias extranjeras.

Durante las pasadas elecciones tuvo que venir un representante del gobierno de Joe Biden para recordarle a la fauna de políticos que integraban la dictadura que se debía de respetar los resultados electorales.

Tal pareciera que los procesos electorales en Honduras tienen que ser tutelados por extranjeros. Igualmente, las iglesias jamás han podido ejercer un papel mediador equilibrado, ya que en nuestro país estos grupos están estrechamente ligados con los poderes facticos y los gobiernos de turno.

Además, debido a la naturaleza laica del Estado de Honduras en estas instituciones no debe caber la política.

Finalmente, la participación del ejército en la arena política siempre ha jugado un apenado papel. Ya que siempre ha sido un instrumento de dominación de las elites y de las potencias extranjeras. El papel arbitral de los uniformados siempre termina en un golpe de Estado.

Estas son solo tres de las causales del golpe de Estado del 2009 que aun siguen presentes. Es importante señalar que el actual gobierno ha logrado avances en tratar de limitar el protagonismo del ejército y las iglesias.

Pero todavía se mira el intervencionismo de potencias extranjeras en el país. Igualmente las causales 1 y 2 siguen vigentes. Lo anterior solo se puede revertir si profundizamos en una cultura democrática de toda la ciudadanía. Uno de los primeros pasos para adquirir dicho avance demócrata sería: a) la despolitización de los diferentes entes del Estado b) la evolución de una democracia representativa a una democracia participativa.

*Periodista

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