La ley de empleo por hora enfrenta el rechazo de trabajadores y especialistas, quienes advierten que la iniciativa no generará empleo real y podría debilitar derechos laborales. La reducción de jornadas, la fragmentación de contratos y la limitación de prestaciones y seguridad social ponen en riesgo la estabilidad laboral protegida por el Código del Trabajo.
Por: Doris Sánchez
La reciente iniciativa de aprobar el empleo por hora en el Congreso Nacional puede ser aprobada esta o la próxima semana, este proyecto de ley genera rechazo en el sector obrero. La propuesta legislativa promete crear empleos, pero especialistas y trabajadores advierten que no garantiza estabilidad ni protección de derechos. La reducción de horas y la contratación parcial podrían debilitar condiciones ya establecidas en el Código del Trabajo, afectando salarios, prestaciones y cobertura de seguridad social, poniendo en riesgo la estabilidad de los empleos existentes.
A escasos días de Semana Santa, la posible aprobación de la ley aumenta la preocupación de los trabajadores. Según los expertos, la medida no generará empleos nuevos, sino que fragmentará la jornada laboral y alterará beneficios y seguridad social, creando incertidumbre sobre los ingresos y la protección que hoy ampara la legislación vigente. Esta situación explica el rechazo sostenido del sector obrero frente a la iniciativa.
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En cuanto a la ley de empleo por hora, María Luisa Regalado, del Colectivo de Mujeres Hondureñas (CODEMUH), dijo que, esta ley representa un grave riesgo para los trabajadores, porque promueve la contratación parcial sin garantías para el ejercicio de sus derechos. Además, explica que podría derivar en despidos masivos, cierre de empresas o una rotación constante de personal, afectando directamente la estabilidad laboral. También, a esto se suma que la medida podría reducir aportes a la seguridad social, limitar el acceso a pensiones y atención médica, debitando el derecho a la organización, especialmente en sectores como la maquila, donde la población trabajadora es mayoritariamente femenina.
La aprobación de esta ley podría transformar empleos permanentes en contratos fragmentados, generando mayor inestabilidad y precarización. Los trabajadores podrían perder acceso a prestaciones básicas y enfrentarse a jornadas reducidas mientras se les exige cumplir con metas de producción iguales a las de contratos a tiempo completo. Esto no solo afectaría su seguridad económica, sino que también podría incrementar la presión física y psicológica en el trabajo.
Regalado puntualiza que, aunque el proyecto establece jornadas de 32 horas semanales, no se regula la productividad. En la experiencia de la industria maquiladora, la reducción de horas no ha disminuido las metas de producción, generando tensión y aumenta los riesgos de trastornos musculo-esqueléticos. Sin embargo, dice que “según investigaciones de ACODEMO y la Universidad Metropolitana de México, el 66% de las trabajadoras de maquila presenta este tipo de afecciones debido a las jornadas condensadas y las altas exigencias productivas”.
En este sentido, la ley podría interrumpir la continuidad en la cobertura de seguridad social y limitar la atención de enfermedades, y así dificultando que los trabajadores reclamen sus derechos o accedan a una atención adecuada. Bajo estas condiciones, el escenario favorece principalmente al sector empresarial, mientras que los derechos de la población trabajadora podrían debilitarse, reproduciendo un patrón histórico de vulneración laboral en el país.
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DERECHOS LABORALES DEL CÓDIGO DE TRABAJO EN RIESGO CON NUEVA LEY
Los artículos 325 a 329 del Código de Trabajo establecen reglas claras sobre la jornada laboral, los descansos, el salario y las condiciones mínimas de empleo. Por ejemplo, los trabajadores permanentes tienen derecho a recibir su salario completo, aunque laboren menos de 44 horas a la semana, los descansos dentro y después de la jornada son obligatorios, y el trabajo nocturno se paga con recargo. La ley de empleo por hora plantea un esquema que no garantiza que estos derechos se mantengan, lo que genera preocupación entre la población trabajadora.
Además, los artículos mencionados protegen que los derechos laborales no puedan reducirse con cambios en la jornada o con trabajos especiales. Salarios, prestaciones y cobertura de seguridad social están diseñados para mantenerse en cualquier situación. Por esta razón, los trabajadores consideran que la ley de empleo por hora podría debilitar estas protecciones, lo que explica su rechazo a la medida.

Asimismo, el abogado laboralista Fredín Funez dijo que los trabajadores se oponen a la ley de empleo por hora porque saben que las leyes por sí solas no generan empleo real. Explicó que los políticos han utilizado esta propuesta como una bandera para quedar bien con los empresarios, mientras dan la impresión de atender la preocupación por el desempleo. Además, afirmó que la ley es regresiva, ya que podría convertir los empleos actuales en condiciones de precariedad, proponiendo salarios más bajos y reduciendo los derechos ya establecidos en la Constitución de la República y el Código de Trabajo.
De esta manera, la nueva ley podría debilitar la protección que los trabajadores tienen sobre su estabilidad laboral y sus prestaciones. La normativa vigente garantiza jornadas máximas, salarios proporcionales y derechos progresivos respaldados por convenios internacionales, mientras que esta iniciativa podría representar un retroceso, fragmentando los contratos y afectando la seguridad económica y familiar de los empleados.
Funez agregó que, aunque la ley plantea jornadas reducidas, no asegura que los trabajadores reciban un salario digno por sus horas trabajadas. Señaló que incluso empleos intermitentes o temporales, como los de hoteles o temporadas específicas, ya están regulados por el Código de Trabajo y el Decreto 121 de 1974. Resaltando que, “la Dirección General de Trabajo tiene la capacidad de aplicar regulaciones para proteger a los empleados sin necesidad de aprobar una ley que podría precarizar aún más el empleo”.

Frente a esta situación, la ley de empleo por hora podría presentarse como una solución para desempleados, pero en la práctica generaría mayor precariedad que oportunidades. Las normas existentes ya protegen salarios, seguridad social y derechos laborales; sin embargo, esta iniciativa podría favorecer intereses empresariales y dejar a los trabajadores en una situación más vulnerable frente a despidos, jornadas irregulares y menor acceso a prestaciones.
En contexto
La posible aprobación de la ley de empleo por hora ha generado un fuerte rechazo entre trabajadores y especialistas, quienes advierten que la iniciativa no resolvería el problema del desempleo en el país. Por el contrario, señalan que podría debilitar derechos laborales ya establecidos en el Código de Trabajo, reducir prestaciones y afectar la estabilidad de los trabajadores. Ante este escenario, organizaciones laborales y expertos coinciden que la discusión sobre esta normativa debe centrarse en garantizar condiciones dignas de trabajo y el respeto a las protecciones laborales vigentes.





