El proyecto Cocinh-Lab, diseñado para reducir costos y dependencia de insumos importados, enfrenta incertidumbre pese a sus avances, mientras sectores piden al gobierno revisar su alcance antes de tomar una decisión.
Tegucigalpa, Honduras. –– Si hay una práctica que frena el desarrollo en Honduras es la cancelación de proyectos estratégicos por haber sido impulsados por administraciones anteriores. El posible cierre del Complejo Científico Industrial de Honduras, que incluye el Laboratorio Nacional de Moléculas Biológicas, Genética y Prototipos de Salud (Cocinh-Lab), vuelve a colocar ese patrón en el centro del debate público.
Aunque la decisión aún no ha sido oficializada, la administración del nacionalista Nasry Asfura estaría a las puertas de cancelar un proyecto que no solo ya fue diseñado y licitado, sino que ya presenta avances técnicos significativos.

UN PROYECTO CONCEBIDO COMO APUESTA DE PAÍS Y CON AVANCES CONCRETOS
De acuerdo con la doctora Mary Lorena Vallecillo, una de las impulsoras del proyecto, el complejo no es una iniciativa improvisada ni de carácter político-partidario, sino el resultado de un esfuerzo multidisciplinario iniciado en 2021 por científicos, médicos e investigadores hondureños dentro y fuera del país.
“Este proyecto se ha visualizado como un proyecto de país”, dijo la científica en entrevista con Criterio.hn. Explicó que la iniciativa surgió de un grupo de médicos, investigadores y otros profesionales –dentro y fuera del país– tras identificar los problemas del sistema de salud y la alta dependencia de medicamentos e insumos importados.

Vallecillo, quien funge como coordinadora del proyecto Cocinh-Lab, explicó que el complejo contempla cuatro componentes clave: producción de medicamentos del cuadro básico, diagnósticos especializados –incluyendo análisis genéticos–, fabricación de dispositivos médicos y un eje académico para formación de talento humano.
Agregó que el proyecto ya tiene estudios de prefactibilidad concluidos, diseño finalizado y obras preliminares ejecutadas, como terracería, perforación de pozo y análisis de suelo. También cuenta con contratos adjudicados para la fase de construcción y solo está pendiente la orden de inicio. Además, indicó que ya se recibieron ofertas para el equipamiento y el cierre de la obra.
“No es un proyecto que va a empezar, […] se han invertido alrededor de 300 millones de lempiras”, afirmó la científica hondureña, quien en 2021 integró un equipo de la Brigham Young University, Estados Unidos, que desarrolló y patentó una tecnología basada en la proteína Galectina-1 para el tratamiento de la distrofia muscular.

UBICACIÓN Y TERRENO
El complejo científico fue planificado para construirse en el municipio de Quimistán, en el departamento de Santa Bárbara, a unos 26 kilómetros de San Pedro Sula. Según explicó, la ubicación responde a un análisis que busca no centralizar todo el proyecto y promover el desarrollo en el interior del país.
El terreno, de aproximadamente 19 menazas, fue donado exclusivamente para el desarrollo del complejo, comentó la científica. Sin embargo, advirtió que, en caso de que este no se ejecute, la propiedad retornará a su dueño original.

Imagen digital que muestra la vista aérea proyectada del Laboratorio Nacional de Moléculas Biológicas, Genética y Prototipos de Salud (Cocinh-Lab).
Para Vallecillo, el impacto trasciende lo económico. “Honduras perdería innovación, servicios de calidad para la población y continuaría con el eterno rezago en salud”, advirtió.
La científica también hizo un llamado al presidente para que escuche al equipo técnico antes de tomar una decisión definitiva sobre el proyecto. Señaló que, pese a haber solicitado reuniones con las autoridades, no han sido recibidos para explicar sus alcances. “Me gustaría que el presidente nos diera la oportunidad de conversar sobre el proyecto antes de tomar una decisión”, expresó.
RECHAZO DE GREMIOS DE LA SALUD

La posibilidad de cerrar el proyecto también ha generado rechazo en el gremio médico. La exdiputada y doctora Ligia Ramos expresó su oposición a la cancelación del laboratorio al considerar que representaba una alternativa para reducir la dependencia del país de medicamentos importados.
“Totalmente en contra de que cierren ese proyecto. Desgraciadamente en este país se mueven intereses muy grandes, y los intereses de las casas farmacéuticas son intereses millonarios”, afirmó. Añadió que el laboratorio permitiría producir medicamentos genéricos con estándares de calidad y a menor costo para la población.
Ramos advirtió que, sin este tipo de iniciativas, el país continuará dependiendo de proveedores externos y de dinámicas de mercado que pueden derivar en escasez o incremento de precios. “Mientras tengamos nosotros un laboratorio […] eso nos iba a quitar una carga grande”, señaló.
En la misma línea, la presidenta del Colegio Químico Farmacéutico, María Mercedes Ortega, consideró que el proyecto representa una oportunidad para mejorar el acceso a medicamentos. “Un laboratorio vendría a abaratar los precios de los medicamentos si se producen en el país”, expresó.
A estas reacciones se sumó el diputado y médico Carlos Umaña, quien a través de su cuenta en la red social X cuestionó que se tome una decisión sin revisar a fondo el alcance del proyecto y pidió que el presidente escuche al equipo técnico antes de tomar una decisión definitiva.





