Cada 13 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Radio, una fecha propicia para recordar cómo este medio revolucionó la comunicación en el país. Desde sus primeras transmisiones en la década de 1920 hasta su consolidación como el principal canal informativo y cultural, la radio en Honduras ha sido compañia, identidad y memoria colectiva.
La historia de la radio hondureña se remonta a 1928, cuando la empresa bananera Tela Railroad Company impulsó la creación de Tropical Radio, considerada la primera estación radial comercial del país. Esta iniciativa marcó el inicio formal de la radiodifusión en Honduras, abriendo paso a una nueva era tecnológica y comunicativa.

Conocida como “La Voz del Trópico”, la emisora operaba en Tegucigalpa, donde posteriormente funcionó el Hotel Mac Arthur, frente al antiguo Cine Palace, en las cercanías de la Plaza Morazán. Sus transmisiones incluían música selecta grabada por las compañías estadounidenses Columbia y RCA Víctor, boletines informativos y programas en vivo con artistas nacionales.
El permiso de operación fue otorgado durante el gobierno del presidente Miguel Paz Barahona (1925-1929), lo que permitió que el experimento radial se expandiera progresivamente. Aunque la emisora dejó de funcionar a inicios de la década de 1930 por inconvenientes técnicos, su impacto fue determinante.
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Manuel Escoto y el nacimiento de la radio nacional
Inspirados por esta primera experiencia, figuras como Manuel Escoto y Rafael Ferrari apostaron por consolidar la radio como medio permanente. En 1929, el doctor Escoto adquirió una pequeña planta radial al ciudadano cubano José Garaycochea, quien la utilizaba para propaganda comercial.
Escoto modernizó el equipo y el 12 de julio de 1931 logró que la emisora cubriera gran parte del territorio nacional. Al solicitar su registro oficial, el gobierno le asignó las siglas HRP, a las que Escoto añadió el número uno, convirtiéndola en HRP-1, considerada la primera radioemisora formalmente fundada en Honduras. La bautizó como “El Eco de Honduras”.
Por su visión y liderazgo, a Manuel Escoto se le reconoce como el padre de la radiodifusión hondureña. Tras su fallecimiento en 1938, la radio continuó evolucionando bajo nuevos liderazgos, consolidando un medio que ya formaba parte de la vida cotidiana de la población.
El surgimiento de HRN y la expansión nacional
Uno de los nombres más influyentes en esta etapa fue Rafael Ferrari, considerado el primer locutor de radio en Honduras. Tras la desaparición de La Voz del Trópico, gestionó ante el gobierno del general Tiburcio Carías Andino el permiso para operar una nueva emisora.
Así nació HRN, inicialmente denominada “La Voz del Comercio” y posteriormente conocida como “La Voz de Honduras”, en sociedad con Rosario Sagastume. Con esta emisora comenzó una etapa de mayor estabilidad y profesionalización en el ámbito radial.
A partir de entonces, la radio se expandió hacia otras regiones. En 1935 se fundó en La Ceiba la emisora HRD-2 “La Voz de Atlántida”, impulsada por Miguel R. Moncada. Posteriormente surgieron estaciones en Choluteca, Comayagua, Santa Bárbara, Copán y Siguatepeque, ampliando la cobertura en todo el territorio nacional.
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La consolidación del medio en los años 40 y 50
Entre las décadas de 1940 y 1950, la radio se convirtió en el principal canal de información en Honduras, especialmente en comunidades rurales donde no existía acceso a prensa escrita ni televisión. Para 1955, durante el gobierno de Juan Manuel Gálvez, ya funcionaban 18 radioemisoras en el país.
En 1959 se fundó Radio Católica La Voz de Suyapa, la primera emisora de la Iglesia Católica en Honduras, impulsada por monseñor Evelio Domínguez. Este hecho evidenció la influencia social y cultural que el medio había alcanzado en apenas tres décadas.
Durante estos años, la programación combinaba música en vivo, mensajes oficiales, noticieros, espacios educativos y promoción del talento artístico nacional, fortaleciendo la identidad cultural hondureña.
La época dorada: radionovelas, deportes y cercanía popular
Las décadas de 1960, 1970 y 1980 son consideradas la época dorada de la radio en Honduras. Las radionovelas capturaban la atención de las familias, los noticieros en vivo marcaban la agenda nacional y las transmisiones deportivas reunían a comunidades enteras alrededor de un receptor.
Las voces de los locutores se convirtieron en referentes de credibilidad, compañía y confianza, generando un vínculo emocional con los oyentes. La radio no solo informaba, sino que acompañaba en el hogar, en el trabajo y en el campo.
Con el paso del tiempo y la llegada de la televisión e internet, el medio ha sabido reinventarse. Hoy continúa siendo una plataforma cercana, inmediata y accesible, que mantiene su esencia de servicio público y conexión directa con la audiencia.
Finalmente, a casi un siglo de sus primeras transmisiones, la radio en Honduras sigue siendo un pilar de la comunicación nacional. Más que un medio, es parte de la memoria histórica del país, un espacio donde convergen cultura, información y tradición, y que cada 13 de febrero recuerda su vigencia y legado.




