La Gran Huelga Bananera de 1954: un hito en la historia de Honduras

Tegucigalpa.- La Gran Huelga Bananera de 1954 es uno de los eventos más significativos en la historia de Honduras. Iniciada el 3 de mayo de 1954, esta huelga marcó un antes y un después en la lucha por los derechos laborales en el país, enfrentándose a la dominación imperial de Estados Unidos y a las inhumanas condiciones de trabajo impuestas por la United Fruit Company. La huelga duró 69 días consecutivos y se convirtió en el movimiento sindical y popular más prolongado del siglo XX en Honduras.

MEDARDO MEJIA Y RAFAEL ALBERTY: MÁS DE LA HUELGA DE 1954

Contexto Histórico y Causas de la Huelga

El levantamiento de 1954 fue resultado de una larga acumulación de abusos y descontentos. Los trabajadores bananeros de la Tela Railroad Company, subsidiaria de la United Fruit Company, sufrían condiciones laborales deplorables desde finales del siglo XIX. La caída de la dictadura de Tiburcio Carias Andino, quien había estado en el poder por 19 años, el fin de la Segunda Guerra Mundial y el surgimiento de la Organización de las Naciones Unidas(ONU) el 24 de octubre de 1945 crearon un ambiente propicio para el paro nacional.

En la década de los cuarenta, los salarios se estancaron y la capacidad adquisitiva de los trabajadores se redujo drásticamente. Los obreros urbanos vivían en condiciones miserables, y las violaciones a los derechos laborales eran constantes. Este descontento culminó en la huelga de 1954, que tuvo su cuna en la ciudad de El Progreso,Yoro,  al este del valle de Sula.

La importante pero poco conocida huelga de los trabajadores bananeros

Desarrollo de la Huelga

La huelga fue organizada y liderada por trabajadores sindicalizados, con un fuerte apoyo del Partido Comunista de Honduras (PCH) que tuvo un extenso activismo entre las décadas de 1920 y 1930.

El PCH desempeñó un papel crucial en la Gran Huelga Bananera de 1954. Se fundó entre las décadas de 1920 y 1930, en un contexto marcado por la consolidación del enclave bananero y la hegemonía de Estados Unidos en el país. Este periodo fue testigo de una serie de fenómenos que moldearon el desarrollo del comunismo en Honduras, incluyendo la influencia de la revolución bolchevique de 1917 y la creación de la III Internacional Comunista o Comintern en 1919​​. 

La fundación del PCH se formalizó en 1928, aunque sus raíces se remontan a los esfuerzos iniciales de los hermanos salvadoreños Felipe Armando Amaya y Graciela García, quienes introdujeron las ideas marxistas en Tegucigalpa a principios de la década de 1920. En 1926, surgieron los primeros círculos marxistas en el barrio Moncada de Tegucigalpa, marcando el inicio del activismo comunista en Honduras​​.

Honduras: 65 años de la Huelga Bananera: un programa y método revolucionario aún vigente

Este partido se formó oficialmente en La Ceiba, fundado por Zoroastro Montes de Oca y Manuel Cálix Herrera. Este partido surgió en un ambiente de agitación social y represión, con una fuerte influencia de la Comintern y la Internacional Sindical Roja (ISR). Para 1928, el PCH contaba con seis locales en Tegucigalpa, San Pedro Sula, El Progreso, Tela, La Ceiba y Puerto Castilla, con el Comité Central residiendo en San Pedro Sula​​.

Regresando al tema de la huelga bananera, Teresina Rossi, una destacada líder obrera, junto a otras mujeres, jugaron un papel crucial en la movilización y organización de los trabajadores. A mediados de la década de los cuarenta, Teresina Rossi, originaria de Puerto Cortés, comenzó a trabajar en la Tela Railroad Company. Junto a otras mujeres como las hermanas Chavarría, Nohemí Miranda de Ramos, Nimia Josefa Peña de Rivera y Dolores Caballero, conformaron los grupos de trabajo que culminaron en la gran huelga de 1954. La casa de Teresina Rossi en el barrio Lempira de Tela fue el hogar donde se organizó y funcionó el círculo de estudio «Manuel Cálix Herrera», que desempeñó un papel crucial en la preparación y ejecución de la huelga.

El primer Partido Comunista de Honduras

Los trabajadores presentaron un pliego de 30 demandas a la administración de la United Fruit Company, destacando la necesidad de aumentos salariales, la abolición del trabajo por contrato, mejoras en los servicios de salud y el reconocimiento del derecho a la libre sindicalización. Algunas de las demandas más relevantes incluían:

– Aumento sustancial en los salarios de los empleados y trabajadores.

– Mejora de los servicios de hospital y dispensarios, con médicos graduados y un médico de turno durante la noche.

– Pago semanal del salario y abolición de los despidos sin causa justa.

– Jornada máxima diurna de 8 horas y doble pago por las horas extras.

– Transporte ferroviario gratuito para trabajadores y sus familiares.

– Vivienda higiénica para todos los trabajadores que carezcan de ella.

– Enseñanza primaria completamente laica y gratuita para los hijos de los empleados y trabajadores. 

Repercusión y Logros

A pesar de la represión violenta por parte del gobierno y la compañía bananera, la huelga de 1954 logró importantes avances. Se reconoció el derecho a la sindicalización, se aprobó el Código de Trabajo, se creó el Ministerio de Trabajo y Previsión Social, y se fundó el Instituto Hondureño de Seguridad Social. Estos logros representaron una apertura relativa en una sociedad marcada por el autoritarismo y la represión. Además, se consiguió una ley incipiente de Reforma Agraria y el decreto que reconocería el derecho a la participación política de las mujeres. 

Lucha de clases en el siglo XXI

La huelga también generó las condiciones para la creación de nuevos espacios para la sindicalización de los trabajadores y la ampliación de sus derechos sociales. En términos de identidad simbólica, la huelga contribuyó a la recuperación de la dignidad del pueblo hondureño, despertando potencialidades ocultas en la cultura y la solidaridad popular. La capacidad de organización, el espíritu de solidaridad, la autonomía política y la cultura popular se manifestaron en diversas formas, como la música, la poesía y el dibujo.

La chispa que encendió el fuego en 1954: La Huelga bananera de los 69 días

La Huelga Desde la Visión de Ramón Amaya Amador

Ramón Amaya Amador, en su novela «Prisión Verde», ofrece una descripción vívida de las condiciones de vida de los trabajadores bananeros y las circunstancias que llevaron a la huelga. La novela sitúa a los lectores en el corazón de la explotación extrema sufrida por los trabajadores a manos de la United Fruit Company y la Standard Fruit Company.

En «Prisión Verde», Amaya Amador describe a los trabajadores como «campeños» que soportaban condiciones de trabajo miserables y vivían en una constante inseguridad. La novela captura la desesperación de los trabajadores, quienes se vieron obligados a comprar víveres a precios elevados en el Comisariato, negándoles el acceso a productos básico.

El estallido de la huelga, según la novela, fue una respuesta a la explotación y las humillaciones. Los líderes de la huelga exhortaron a los trabajadores a reclamar sus derechos y organizarse mejor para futuras luchas. Aunque la huelga de 1954 no logró todos sus objetivos, marcó un cambio significativo en la historia de Honduras, reflejando la necesidad de una organización y preparación más efectiva para enfrentar las injusticias laborales.

Prisión Verde: Ramón Amaya Amador

Conclusión

La Gran Huelga Bananera de 1954 es un hito en la historia de Honduras. Refleja la lucha continua por los derechos laborales y la justicia social en un país que aún enfrenta desafíos significativos en su camino hacia la construcción de una sociedad más justa y equitativa. A través de la documentación histórica y la literatura, como la obra de Ramón Amaya Amador, este evento sigue siendo un recordatorio poderoso de la importancia de la organización y la resistencia en la lucha por la dignidad y los derechos humanos. La huelga de 1954 no sólo marcó un cambio significativo en las condiciones laborales de los trabajadores bananeros, sino que también sentó las bases para futuras luchas sociales y sindicales en Honduras, generando un legado duradero de resistencia y solidaridad.

  • Mi continua búsqueda de conocimiento se traduce en una profunda pasión por la lectura y el análisis de las narrativas que abordan temas socioambientales. En un entorno donde el paisaje del periodismo ha experimentado una transformación significativa, mantengo firme la creencia que, incluso en la era de las redes sociales, es posible ejercerlo de manera profesional, evitando prácticas perjudiciales de sensacionalismo y desinformación que socavan nuestra labor informativa

    Ver todas las entradas Periodista Audiovisual - Periodista de Investigación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contenido a tu alcance

Periodismo de calidad en tus manos

Suscríbete y se parte de nuestro newsletter