La dinámica entre Israel, Estados Unidos y el caso Epstein en la escalada militar frente a Irán

Por: Giovani Funa

La relación entre Israel y Estados Unidos ha sido un pilar central en la política exterior de ambos países durante décadas. Sin embargo, esta alianza estratégica ha generado debates intensos, especialmente en el contexto de las intervenciones militares estadounidenses en Oriente Medio y la creciente tensión con Irán. Este artículo analiza las razones detrás de la percepción de que Israel «obliga» a Estados Unidos a participar en conflictos, los errores del gobierno estadounidense en el Congreso y los desafíos en la gestión de la escalada militar frente a Irán.

El Estado de Israel juega un papel preponderante en la política exterior de Estados Unidos con una presión Política de los Lobbies Pro-Israelies, estos grupos de presión como AIPAC (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel), tienen una influencia significativa en el Congreso estadounidense. Estos grupos trabajan para asegurar que las políticas de Estados Unidos favorezcan los intereses de Israel, incluyendo apoyo militar y diplomático. Esta influencia ha sido criticada por algunos como un factor que empuja a Estados Unidos a involucrarse en conflictos regionales, como la invasión de Irak y la actual tensión con Irán.

Aunque se aparenta que existen intereses estratégicos compartidos, como que Israel y Estados Unidos comparten preocupaciones comunes, como la contención de Irán y la lucha contra lo que según ellos denominan «el extremismo islámico», pero todos sabemos a estas alturas cuales son las verdaderas causas. Sin embargo, esto ha llevado a que Estados Unidos asuma un papel más activo en conflictos que, según algunos analistas, no siempre alinean con sus propios intereses nacionales.

La percepción de que Israel «obliga» a Estados Unidos a entrar en guerras puede entenderse como una consecuencia de esta alianza estratégica, que a veces prioriza los intereses israelíes sobre las consideraciones del pueblo estadounidense, ya que el sistema político de EEUU no es una democracia representativa, plena ni funcional, sino más bien una democracia liberal-burguesa o una república oligárquica donde los errores del congreso y del gobierno Estadounidense recaen sobre la falta de debate Transparente.

El congreso estadounidense ha sido criticado por aprobar medidas militares sin un debate profundo y transparente. Por ejemplo, el uso de fuerza desmedida y el asesinato de personas en lanchas de pescadores con la asunción de que eran narcotraficantes, esto sin ninguna prueba, lo cual es una violación a los derechos humanos, la autorización para el uso de la fuerza militar en Irak en 2003 fue impulsada sin una evaluación exhaustiva de las pruebas sobre armas de destrucción masiva, lo que resultó en una guerra costosa y controvertida ya que nunca se encontraron dichas armas de destrucción masiva llevando a la priorización de intereses israelíes. Algunos legisladores han sido acusados de priorizar los intereses de Israel sobre los intereses estadounidenses, especialmente en temas como la política hacia Irán y el conflicto palestino-israelí. Esto ha llevado a decisiones que, según los críticos, no siempre benefician a Estados Unidos lo que los ha llevado a escaladas militares con una estrategia clara.

La actual escalada militar frente a Irán ha sido gestionada de manera consistente. El gobierno estadounidense ha alternado entre sanciones económicas, diplomacia agresiva y acciones militares puntuales, con una estrategia clara a largo plazo. Esto ha generado incertidumbre y ha aumentado el riesgo de un conflicto mayor en la región. Aunque podemos relacionar el secuestro del presidente Nicolas Maduro de Venezuela en enero del 2026, como un movimiento estratégico pensando en una puntual guerra contra Irán.

Lo que no está saliendo bien en la escalada militar frente a Irán es la que EEUU no espera una guerra de desgaste ya que Irán esta por ahora resistiendo los embates de los ataques desde Israel y de la poderosa armada estadounidense. Lo otro es la falta de Consenso Internacional. Estados Unidos e Israel han perdido apoyo internacional en su política hacia Irán, especialmente después de retirarse del Acuerdo Nuclear de 2015 (JCPOA). La falta de consenso entre aliados clave, como los países europeos, ha debilitado la posición israeli-estadounidense y esto ha facilitado que Irán fortalezca su influencia regional.

Desestabilización Regional

La política de «máxima presión» contra Irán ha llevado a una mayor desestabilización en Oriente Medio. Irán ha respondido aumentando su apoyo a grupos militantes en países como Yemen, Líbano e Iraq, lo que ha exacerbado los conflictos regionales lo que le dará la excusa perfecta al estado genocida de Israel para seguir emprendiendo su política neocolonial.
Las acciones militares puntuales, como el ataque que mató al general iraní Qasem Soleimani en 2020, han llevado a un conflicto directo entre Israel-Estados Unidos e Irán. Esto podría tener consecuencias devastadoras para la región y para los intereses estadounidenses.

¿Que obliga a EE.UU. a entrar en estos conflictos que no parecen tener relevancia en la política norteamericana?

La influencia de Israel en la política exterior de EE.UU. se basa en la interpretación de los vínculos del financiero Jeffrey Epstein con la inteligencia israelí como una herramienta de chantaje geopolítico. Según algunos documentos revelados del caso, Epstein no era solo un depredador sexual, sino un activo del Mossad que utilizaba su red de compromat (información comprometedora) para coaccionar a políticos y figuras de poder, forzándolos a alinearse con los intereses estratégicos de Israel, incluyendo la participación en conflictos armados en Medio Oriente.

Este vínculo probado de que Epstein era un Activo del Mossad son el pilar de que esta teoría y las acusaciones que han cobrado fuerza tras recientes desclasificaciones,  que Jeffrey Epstein mantenía una relación operativa con la inteligencia israelí. La narrativa presenta esto, no como una teoría conspirativa, sino como un hecho respaldado por documentos oficiales.

· Evidencia documental señala que los archivos desclasificados del FBI y del Departamento de Justicia de EE. UU. (enero-febrero 2026) que contienen memorandos de una «fuente humana confidencial» (Confidential Human Source). Según esta fuente, Epstein era un «agente cooptado del Mossad» que se entrenó bajo la tutela del exprimer ministro israelí Ehud Barak. Se destaca que Barak visitó la residencia de Epstein en Nueva York docenas de veces, y que el abogado de Epstein, Alan Dershowitz, también habría sido «cooptado» por el Mossad.

· La tesis del chantaje: El núcleo de la relación, para esta perspectiva, es que Epstein utilizaba su red de tráfico sexual para instalar cámaras y reunir información «sucia» sobre personalidades influyentes (políticos, empresarios, académicos). Esta información, según se alega, no era para su beneficio personal, sino para ser utilizada por el Mossad con el fin de chantajear y extorsionar a estas figuras para que actuaran en favor de los intereses de Israel. Un periodista como Tucker Carlson, citado por medios afines, afirma directamente que Epstein dirigía una «red de chantaje al servicio de la entidad sionista».

· El Lobby y las donaciones: Se menciona también la conexión de Epstein con organizaciones pro-israelíes como Friends of Israel Initiative, fundada por José María Aznar. Aunque no implica una relación orgánica, la izquierda lo sitúa dentro del «ecosistema de relaciones» de élites que defienden los intereses de Israel y promueven una política exterior agresiva, especialmente en contra de los enemigos de Israel en la región .
Se afirma que Epstein espiaba para Israel, lo que construye un relato que conecta este espionaje con las guerras de EE.UU. Esta conexión suele hacerse de la siguiente manera:

· El «Estado Profundo» y la política exterior: La idea es que Israel, a través del Mossad y utilizando el material de Epstein, ha logrado «comprometer» o «capturar» a figuras clave del establishment político y de inteligencia estadounidense . Esto le otorgaría un poder descomunal para influir en las decisiones de seguridad nacional.

· El control de los halcones neoconservadores: Se argumenta que muchos de los políticos e ideólogos (neoconservadores) que presionaron para invadir Irak o para mantener una postura agresiva.

La relación entre Israel y Estados Unidos es compleja y multinacional, pero ha sido criticada por priorizar intereses que no siempre coinciden con los del pueblo de Estados Unidos. El Congreso y el gobierno estadounidense deben abordar estos desafíos con mayor transparencia, pero la estrategia es clara, especialmente en el manejo de la escalada militar frente a Irán. La falta de consenso internacional y la desestabilización regional son señales de que las políticas actuales no están funcionando. Seguramente en las elecciones de noviembre se reevaluarán las prioridades y enfoques para proteger los intereses imperialistas de Estados Unidos. Shalom.

  • Periodismo Amplio e Incluyente, nace el 1 de mayo del 2015
    Criterio es un medio de comunicación digital que recoge, investiga, procesa, analiza, transmite información de actualidad y profundiza en los hechos que el poder pretende ocultar.

    Ver todas las entradas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contenido a tu alcance

Periodismo de calidad en tus manos

Suscríbete y se parte de nuestro newsletter