La administración de Nasry Asfura Zablah y el Congreso Nacional que preside Tomás Zambrano Molina, avanzan en iniciativas que buscan consolidar una agenda política y legislativa alineada con Israel.
Tegucigalpa, Honduras. –Tras cuatro años de relaciones tensas entre Honduras e Israel, la nueva administración encabezada por Nasry Asfura Zablah, junto al titular del Congreso Nacional, Tomás Zambrano Molina, impulsan un giro en la política exterior hondureña al estrechar vínculos con Israel e, incluso, promover iniciativas de “legislación Pro-Israel”.
El acercamiento comenzó antes de la toma de posesión. A inicios de enero de 2026, Asfura Zablah –de ascendencia palestina– viajó a Israel, donde sostuvo reuniones con el presidente Isaac Herzog, el primer ministro Benjamín Netanyahu y el canciller Gideon Sa’ar, marcando el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales.
Estos acercamientos generaron malestar en sectores de la comunidad palestina en América Latina, especialmente por el origen palestino del mandatario hondureño. Diversas organizaciones han cuestionado el reposicionamiento diplomático de Honduras en medio del conflicto iniciado en octubre de 2023, que ha dejado decenas de miles de víctimas palestinas.
Durante su visita, el mandatario hondureño expresó su intención de “fortalecer los lazos bilaterales” y reactivar la cooperación, retomando una línea de respaldo al Estado de Israel que se había debilitado durante el gobierno de Xiomara Castro, tras el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente.
Lea: Cercanía de Nasry Asfura con Israel, es rechazada por comunidad palestina en América Latina
CONGRESO NACIONAL PROMETE IMPULSAR AGENDA PRO-ISRAEL
En paralelo, el Congreso Nacional ha avanzado en la consolidación de estos vínculos. En las últimas semanas, Zambrano Molina sostuvo reuniones con el embajador de Israel en Honduras, Nadav Goren, y con Shay Salamon, representante del Movimiento de Lucha contra el Antisemitismo (CAM).
El 23 de marzo de 2026, la Junta Directiva del Poder Legislativo se reunió con el diplomático israelí, encuentro en el que se acordó promover “legislación pro Israel”, combatir el antisemitismo y fortalecer alianzas en defensa de la democracia y los derechos humanos.
Zambrano recordó que en 2018 se instaló el primer Caucus de Aliados de Israel en Honduras, en coordinación con la Fundación Aliados de Israel, y aseguró que ahora se busca relanzar ese espacio como parte de una estrategia regional de respaldo político al Estado israelí.
Días antes, el 19 de febrero, el titular del Congreso recibió a Salamon en el Salón de Retratos, en lo que fue descrito como un primer acercamiento para fortalecer vínculos y explorar la adopción de políticas impulsadas por CAM en otros países.
Salamon ha promovido en naciones como Argentina marcos normativos orientados a combatir el antisemitismo, incluyendo regulaciones sobre discursos de odio en plataformas digitales, lo que abre el debate sobre posibles iniciativas similares en Honduras.

Recomendado: Honduras atada a la herencia de JOH con compra de armas a Israel
DEBATE POR INFLUENCIA INTERNACIONAL Y POSIBLES RIESGOS GEOPOLÍTICOS
El acercamiento ha generado preocupación en sectores académicos y de derechos humanos. Ismael Moreno Coto, exdirector del Equipo de Reflexión, Investigación y Comunicación (ERIC SJ) y Radio Progreso, advirtió que esta política exterior responde a una alineación histórica de Honduras con Estados Unidos y, por extensión, con Israel.
Durante una entrevista brindada a Criterio.hn el sacerdote jesuita señaló que esta relación podría traducirse en cooperación en materia de seguridad, incluyendo suministro de armas, tecnologías de vigilancia y financiamiento en áreas como agricultura, lo que —según su análisis— implica riesgos para el país.
“El alineamiento tan evidente con Israel puede convertir a Honduras en un objetivo dentro de dinámicas de conflicto internacional”, advirtió, al tiempo que recomendó mantener una posición más distante frente a escenarios de polarización global.
El planteamiento de Moreno Coto no está alejado de la realidad, de hecho, Honduras mantiene vigentes millonarios contratos con empresas israelíes vinculadas a la industria militar.
Este convenio fue suscrito originalmente el 4 de febrero de 2016, durante la administración de Juan Orlando Hernández, sentenciado a 45 años de prisión en Estados Unidos por delitos relacionados al tráfico de drogas y posteriormente indultado por el mandatario estadounidense Donald Trump, bajo el Decreto Legislativo 139-2016 con una vigencia que se extiende por diez años.
A través de este convenio, Honduras se comprometió a adquirir equipamiento militar en distintas áreas: Fuerza Naval, Fuerza Aérea, Ejército y Dirección Nacional de Investigación e Inteligencia (DNII). Pero la compra de armas y equipo táctico no sólo está basada en el convenio, por ejemplo la Secretaría de Seguridad ha firmado millonarios contratos con empresas, cuyos socios son de origen israelí, como Elbit Systems, Blindajes Epel y Eyetech Solutions.

Asimismo, planteó que esta cercanía podría influir en el debate político interno, replicando dinámicas de lobby observadas en otros países, particularmente en temas de seguridad, tecnología e inversión.
Un ejemplo del poder del lobby judio es el Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (AIPAC por sus siglas en inglés) que busca fortalecer la relación entre EE.UU e Israel. Con más de 6 millones de miembros, aboga por políticas pro israelíes en el Congreso y la Casa Blanca, influyendo a través de generosas contribuciones a figuras políticas tanto del Partido Repúblicano como del Partido Democrata.
De hecho, figuras como el senador de los Estados Unidos por el estado de Vermont, Bernie Sanders, ha cuestionado el impacto de IAPAC e incluso ha denunciado que se ha destinado dinero con el fin de derrotar a candidatos progresistas que cuestionan el apoyo militar incondicional a Israel.
En una de sus publicaciones en X –antes Twitter– dijo que “es hora de echar a AIPAC” y a otras fundaciones de millonarios que pretenden difamar a los críticos de las políticas “genocidas de Netanyahu”.
Por su parte, el defensor de derechos humanos e integrante del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos (Ciprodeh), Carlos Sierra, cuestionó que Honduras refuerce públicamente estos vínculos en un contexto internacional donde múltiples países han adoptado posturas críticas frente a Israel.
Sierra señaló que este tipo de alianzas podría profundizar divisiones en la opinión pública y generar tensiones en torno a la política exterior del país.
El reposicionamiento de Honduras frente a Israel marca un cambio significativo en su política internacional, con implicaciones que van desde la cooperación bilateral hasta el debate legislativo y la seguridad nacional.
Mientras el gobierno defiende el fortalecimiento de relaciones estratégicas, voces críticas advierten sobre los riesgos de una alineación marcada en un contexto global caracterizado por conflictos y polarización.
El rumbo que adopte el Congreso Nacional en materia de legislación y el tipo de cooperación que se concrete en los próximos meses serán determinantes para medir el alcance real de este nuevo capítulo en las relaciones entre Honduras e Israel.





