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Guerra entre Obama y Trump tras «hackeo» ruso

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Por: Redacción CRITERIO

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La transición tranquila que todo mundo esperaba entre las dos administraciones en los Estados Unidos, ha pasado a ser una guerra abierta entre el presidente saliente Barack Obama y el mandatario electo Donald Trump a 13 días del relevo a raíz del presunto ‘hackeo’ ruso para ayudar al republicano a ganar las elecciones presidenciales del pasado 8 de noviembre.

La cordialidad entre Obama y Trump tomó la forma de guerra abierta, un día después de que los servicios de Inteligencia de EEUU publicaran un informe en el que señalan que el presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó una campaña para influir en el resultado de los comicios porque prefería que ganara Trump.

Un informe, elaborado por la CIA, el FBI y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), asegura que el objetivo de la injerencia rusa en los comicios era socavar la credibilidad del proceso democrático y difamar a la candidata demócrata Hillary Clinton para reducir sus posibilidades de victoria en las elecciones.

Como respuesta a la polémica del ‘hackeo’ ruso, el dirigente electo aseguró ayer en Twitter que Rusia respetará a EEUU «mucho más» cuando él sea presidente. «Tener una buena relación con Rusia es algo bueno, no malo. ¡Solo la gente ‘estúpida’, o los tontos, podrían pensar que es malo!», tuiteó ayer el presidente electo, quien el próximo 20 de enero sucederá a Obama en la Casa Blanca. «Tenemos ahora suficientes problemas alrededor del mundo sin necesidad de tener uno más. Cuando yo sea presidente, Rusia nos respetará mucho más que ahora», se jactó Trump.

El fuego había sido abierto poco antes por Barack Obama, que ridiculizó a su sucesor recordándole a él y a los republicanos -en una entrevista con la cadena de televisión ABC- «Putin no es de nuestro equipo». Obama reiteró que los rusos «se entrometieron» en las elecciones. El presidente demócrata se mostró preocupado porque parece que algunos republicanos se fían más de lo que diga Putin que de lo que digan los servicios de Inteligencia de EEUU sobre la presunta injerencia rusa en las pasadas elecciones presidenciales.

«Hemos visto últimamente que muchos republicanos o expertos o comentaristas de la televisión por cable que parecen confiar más en Vladimir Putin que en sus compatriotas estadounidenses simplemente porque esos compatriotas son del partido demócrata. Eso no puede ser», dijo Obama. «Debemos recordar que [republicanos y demócratas] estamos en el mismo equipo. Vladimir Putin no está en nuestro equipo», reiteró Obama.

Pero el futuro presidente no piensa lo mismo. Abogó en Twitter por que Washington y Moscú tengan «buenas relaciones» y porque ambos países trabajen juntos para «resolver algunos de los grandes y urgentes problemas del mundo».

Trump ha sido criticado por demócratas y por algunos republicanos por los elogios que durante la campaña electoral y durante el periodo de transición le ha dirigido a Putin, del que ha dicho que es muy listo. También critican su tozudez a la hora de admitir las evidencias contra rusos que dicen tener los servicios de Inteligencia de su país.

Trump considera que el ‘hackeo’ de los correos electrónicos del Partido Demócrata y su difusión en WikiLeaks no tuvo efecto en el resultado de los comicios y recordó que no hubo ningún tipo de manipulación de las máquinas de votación. Julian Assange, fundador de WikiLeaks, dijo a su vez que no fueron los rusos quienes les pasaron la información. Putin también niega cualquier injerencia.

Precisamente, uno de los retos a los que deberá enfrentarse Trump cuando asuma la Presidencia de EEUU es tratar de recomponer las relaciones con los servicios de Inteligencia, que en estos momentos están muy deterioradas. Trump ha dudado de la capacidad de los servicios de Inteligencia al recordar que ya se equivocaron en 2003 cuando dijeron que el entonces presidente de Irak Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva.

El equipo de transición de Trump anunció ayer que Trump ha nominado al ex senador republicano Dan Coats para ocupar el puesto de director de Inteligencia Nacional. Coats, quien fue embajador en Alemania durante la presidencia de George W. Bush y miembro del Comité de Inteligencia del Senado, deberá ser confirmado por la Cámara Alta.

Coats «ofrecerá un liderazgo firme que toda la comunidad de Inteligencia puede respetar y encabezará la vigilancia incansable de mi administración contra aquellos que buscan hacernos daño», aseguró Trump. La función de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI), creada después de los atentados terroristas del 11 de Septiembre de 2001, es coordinar el trabajo de 16 agencias de Inteligencia estadounidenses, entre ellas la CIA y la NSA.

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