El nuevo gerente de la UMAPS anunció en televisión que “la idea es empezar a cobrar el agua” distribuida en carros cisterna, pese a que miles de familias dependen de este servicio gratuito en zonas donde nunca llega la red.
Tras la indignación de los capitalinos, el alcalde Juan Diego Zelaya prometió que no se cobrará “ni un lempira” por el agua de cisterna y atribuyó a una “mala interpretación” las palabras de su subalterno.
Tegucigalpa, Honduras. – En el Distrito Central, abrir la llave no garantiza agua: mientras miles de familias en Tegucigalpa y Comayagüela pasan días o semanas esperando el servicio por racionamientos y fallas en la red, otras dependen de carros cisternas, barriles comprados a precios altos y fuentes inseguras, en una ciudad donde el acceso al recurso hídrico refleja, de forma cruda, la desigualdad urbana.
Dada las condiciones de acceso al agua, la idea de pagar por el suministro, que la alcaldía hace por medio de carros cisternas o “pipas de agua”, como son conocidas popularmente, genera malestar e incertidumbre en la población.
¿QUÉ VERIFICAMOS?
El gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento del Distrito Central (UMAPS), Gustavo Boquín, dijo en un programa de televisión que, a fin de mejorar la gestión de esta unidad, una de las propuestas es el cobro del agua que se distribuye en los barrios y colonias de la capital. «La idea es empezar a cobrar el agua, porque el agua tiene un valor, es un bien que tiene un costo, y como dijo Juan Diego [Zelaya], tiene que tener un costo razonable. Pero si va a tener un costo, porque muchas veces lo que se regala no se aprecia», señaló.
Tras el malestar ciudadano, el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, quien llegó a la comuna capitalina con denuncias de fraude, aseguró que el programa de cisternas seguirá siendo gratuito y que “a lo mejor se malinterpretó” a su funcionario.

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¿SE COBRARÁ LA DISTRIBUCIÓN DE AGUA EN CISTERNAS?
Gustavo Boquín, quien tiene pocos días al frente de la UMAPS, detalló que la institución cuenta con 30 camiones cisterna, pero solo cinco están en funcionamiento. Se comprometió a poner en marcha el resto de las unidades y aseguró que los tanques llegarán con agua a toda la población capitalina “sin distingo político”.
Durante la transmisión, mientras Juan Diego Zelaya recalcaba que actualmente la distribución del agua en cisternas es gratuita, Boquín expuso su estrategia para empezar a cobrar el servicio, argumentando que “la UMAPS no puede estar subsidiando todo”. También adelantó que el costo del agua aumentaría para quienes viven en zonas de alta plusvalía, como Lomas del Guijarro, donde —según dijo— muchos pagan alrededor de 300 lempiras mensuales.
Prometiendo un pago “razonable”, el nuevo director de la UMAPS explicó que la medida busca captar fondos y reducir pérdidas con el fin de “mejorar el sistema”.
Las declaraciones de Boquín, quien hasta hace unas semanas se desempeñó como presidente de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico), generaron el rechazo ciudadano, e inmediatamente el alcalde Juan Diego Zelaya, aseguró que no se hará ningún cobro y que el agua seguirá siendo “totalmente gratis”.
Aún con las evidencias de frente, Zelaya, insiste en que ha habido una mala interpretación de lo explicado por Bográn.
El Mirón intentó comunicarse con el alcalde por distintas vías para obtener una versión más amplia y preguntarle por qué no cuestionó la propuesta de Boquín durante la transmisión, pero al cierre de esta verificación no hubo respuesta.
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¿POR QUÉ IMPORTA EL COBRO DE AGUA DE LAS CISTERNAS?
El programa de cisternas de la alcaldía capitalina y la UMAPS nació como una respuesta “de emergencia” al déficit histórico de agua por tubería en el Distrito Central, agravado por las constantes fugas en una red envejecida y por racionamientos que dejan por días sin servicio a barrios enteros.
Con el tiempo, esa medida temporal se convirtió en la única forma relativamente estable de acceso al agua para miles de familias que viven en colonias como Arturo Quezada, Nueva Capital, José Ángel Ulloa, Buenos Aires y El Reparto, entre otras, donde la red nunca llega o llega muy pocas veces al mes, al punto que el suministro depende en un 100% del camión cisterna.
Zoila Girón, habitante de la Nueva Capital, en la parte alta al norte de Comayagüela, cuenta a El Mirón que a veces logran librarse de la compra de agua cuando la Alcaldía les envía una pipa, pero que, ante el anuncio de posibles cobros, tendrá que valorar a quién comprarle. “Es injusto que cobren el agua, más a nosotros que nunca hemos tenido ese servicio, siempre nos ha tocado comprar por barriles”, reclama Girón, quien enfatiza que “el agua se ha convertido en un negocio”.
Sus palabras no están alejadas de la realidad: con una rápida búsqueda en Facebook aparecen múltiples ofertas de camiones cisterna que van de 950 a 1,600 lempiras por viaje, según la capacidad del tanque. En la práctica, el barril de agua termina costando entre 30 y 45 lempiras, un gasto fijo para hogares que nunca han tenido agua continua por la red.

El Mirón concluye que es verdadero que Gustavo Boquín anunció que “la idea es empezar a cobrar el agua” distribuida por cisternas de la UMAPS. Es también verdadero que, ante la reacción ciudadana, el alcalde Juan Diego Zelaya prometió que el agua en cisterna seguiría siendo gratuita para las zonas sin servicio por red. Pero, es engañoso presentar ahora el anuncio como una simple “malinterpretación”: el video muestra que sí hubo una intención explícita de introducir cobros, expresada por el gerente de la UMAPS frente a cámaras, en presencia del propio alcalde, sin corrección inmediata. La rectificación llega solo después del reclamo ciudadano.





