El video que medios presentan como un reto directo de Nicolás Maduro a Donald Trump corresponde en realidad a un discurso dirigido al opositor Edmundo González Urrutia, recortado y sacado de contexto para reforzar una narrativa de confrontación.
La reutilización del clip y titulares que lo dan por cierto no solo desinforman, sino que ayudan a legitimar la injerencia y la intervención armada de Estados Unidos en Venezuela, al presentar la captura violenta de Maduro como una respuesta “merecida” a un supuesto desafío.
Tegucigalpa, Honduras. – Tras la captura ilegal de Nicolás Maduro, presidente derrocado de Venezuela, la madrugada del tres de enero de 2026, la desinformación se ha disparado en redes y medios, alimentando narrativas confusas y manipuladas sobre lo ocurrido. En este contexto, la prensa hondureña tampoco escapa a la difusión de contenidos sacados de contexto o directamente falsos.
¿QUÉ VERIFICAMOS?
Medios hondureños replicaron una nota de la agencia internacional Efe, titulada: “Trump se burla de Maduro por la vez que lo desafió a capturarlo: ‘¡Venga por mí, cobarde!’”.

En la publicación se presenta como si Nicolás Maduro hubiera retado directamente al presidente estadounidense Donald Trump y lo hubiera llamado “cobarde”.
El video fue publicado por Donald Trump en la red Truth Social y acumula más de 16.4 mil compartidos (“ReTruths”) y 62.1 mil “me gusta”. En las imágenes se ve a Maduro en un balcón diciendo: “Venga por mí, aquí lo espero en Miraflores, no se tarde en llegar, cobarde”, seguido de la aparición de un águila y de escenas de bombardeos sobre Venezuela, que refuerzan la idea de que Estados Unidos respondió a ese supuesto desafío.
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PERO, ¿A QUIÉN RETÓ MADURO?
El fragmento viral procede de un discurso de Maduro desde el palacio de Miraflores, del 30 de julio de 2024, tras las elecciones presidenciales en Venezuela, cuatro meses antes de las elecciones en Estados Unidos y seis meses antes que Trump asumiera el poder.
En ese mensaje, Maduro se dirige a Edmundo González Urrutia, candidato opositor, a quien llama “señor cobarde”. “Yo le digo al cobarde de González Urrutia, el nuevo Guaidó: Señor cobarde, no se meta con la mujer humilde en su casa y su familia, señor cobarde, no se meta con el hombre de a pie. Venga por mí, aquí lo espero, en Miraflores. Señor González Urrutia no se tarde en llegar, cobarde. Venga por mí, cobarde”.
En 2025, en redes se difundió un clip corto con textos y narrativas que afirmaban que Maduro retó a Trump o al Gobierno de Estados Unidos a capturarlo, usando exactamente ese fragmento del discurso. Publicación que fue verificada por Reuters Fact Check quienes determinaron que era engañoso.
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DESINFORMACIÓN LEGITIMA LA INJERENCIA DE TRUMP EN VENEZUELA
Varios estudios describen la desinformación como una estrategia para influir y legitimar acciones de poder. La revista Mediterránea de Comunicación señala que “la desinformación es una estrategia recurrente utilizada para influir en la percepción pública y desacreditar adversarios políticos” en el debate político.
El Instituto Catalán Internacional para la Paz (ICIP), al analizar conflictos armados, define la desinformación como “difusión estratégica de falsedades” usada por Estados y actores no estatales para justificar acciones militares, desacreditar al oponente y manipular la opinión pública.
Un análisis publicado en Aporrea (Asamblea Popular Revolucionaria Americana) por el periodista venezolano Antonio Nuñez, en octubre de 2025, sostiene que Estados Unidos ha utilizado de forma sistemática narrativas engañosas y operaciones de falsa bandera para legitimar intervenciones militares, ocupaciones y medidas invasivas, como ocurrió con las armas de destrucción masiva en Irak o la construcción del vínculo entre Afganistán y Al Qaeda tras el 11-S, y advertía que se recurre a discursos similares al presentar a Venezuela como “narcoestado” para justificar una eventual intervención bajo el argumento de combatir el narcotráfico, cuando en el fondo está en juego el control de las mayores reservas de petróleo del mundo.
En este contexto, cuando los medios titulan que “Trump se burla de Maduro por la vez que lo desafió a capturarlo” y reproducen la frase “¡Venga por mí, cobarde!” sin aclarar que estaba dirigida a Edmundo González Urrutia, están reforzando una desinformación desmentida y borrando el contexto completo del discurso.
Esta estrategia de desinformación construye un relato que presenta la captura violenta del mandatario venezolano como casi inevitable y hasta “merecida”, al utilizar la narrativa que el desafío es directo a Trump y usarlo como excusa, termina legitimando la injerencia y la invasión armada de Estados Unidos en Venezuela como si la violación de la soberanía fuera un costo aceptable frente a la figura del dictador Nicolás Maduro. El Mirón concluye que es FALSO que Maduro haya llamado “cobarde” a Trump y lo haya desafiado con ese “venga por mí”; es cierto que la frase existe, pero fue dirigida a González Urrutia y hoy se recicla fuera de contexto en el video que difunden Trump y los medios que lo replican sin verificar.





