Entre lo insólito y la primicia: derechos de la niñez hondureña quedan en segundo plano

Medios en Honduras no tienen estándares para el manejo de noticias que atañen a los sectores vulnerables, aunque existan tratados internacionales, leyes nacionales y normas y conductas de ética que regulan el correcto abordaje.

Tegucigalpa, Honduras. – Los medios de comunicación juegan un papel importante en la construcción de la ciudadanía, la democracia, en la veeduría de la administración pública y en sacar a la luz los actos de corrupción y aquellas prácticas que atenten contra la integridad de las personas.

Xosé Soengas Pérez, catedrático de la Universidad de Santiago de Compostela, en su artículo: Los medios de comunicación en la sociedad actual: crisis, negocio y politización, señala que los medios de comunicación siempre han estado sometidos a cambios permanentes, impulsados por la evolución tecnológica y por la necesidad de tener cada vez más influencia en la sociedad y obtener mayor rentabilidad.

En el contexto hondureño, de acuerdo con analistas, en los medios de comunicación prima el morbo y el amarillismo que se basan en noticias sin hacer ningún tipo de verificación, a fin de generar más vistas y más interacciones, especialmente en las redes sociales.

A diario nos encontramos con titulares que se convierten en ganchos para atraer la atención de las audiencias a costa de la integridad de la persona humana que es el fin supremo de la sociedad y del Estado, como lo establece el artículo 59 de la Constitución de la República de Honduras.

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La Frase

“Recibimos un niño que fue abusado sexualmente por un perro: Silvia Bardales, directora del Hospital General Atlántida.

A inicios de agosto circuló en medios de comunicación la noticia sobre la supuesta violación sexual de un niño de cuatro años aparentemente por un perro. Ni tan siquiera establecieron el “supuesto” de la violación como prima la norma del periodismo cuando se narra un hecho sin la verificación, sino que, tanto medios de comunicación y personal médico del Hospital General Atlántida de la ciudad de La Ceiba, en el litoral atlántico de Honduras, calificaron el hecho como algo “insólito” para atraer la atención de las personas.

¡Insólito! Perro abusó sexualmente de un niño en Atlántida, Honduras https://hch.tv/2023/08/07/insolito-perro-abuso-sexualmente-de-un-nino-en-atlantida-honduras/

La Ceiba: Familia asegura que perro es el “violador” de niño víctima de abuso sexual https://qhubotv.com/la-ceiba-familia-asegura-que-perro-es-el-violador-de-nino-victima-de-abuso-sexual/

Intervienen quirúrgicamente a niño de cuatro años tras ser violado por un perro en La Ceiba https://www.latribuna.hn/2023/08/07/intervienen-quirurgicamente-a-nino-de-cuatro-anos-tras-ser-violado-por-un-perro-en-la-ceiba/

Lo anterior expone cómo los medios de comunicación manejaron la información, con titulares escandalosos con la intención de atraer la atención de las audiencias.

Luego de circular un video mediante el cual la directora del Hospital General Atlántida, Silvia Bardales, aseverara el hecho, otros medios de comunicación, describieron, sin estándares de protección, el estado en el que ingresó el niño al centro hospitalario.

Esta práctica ocurrió porque los periodistas, en lugar de constatar los hechos y manejarlos bajo el apago a los derechos humanos y esencialmente con base a la protección especial de la niñez, se dedicaron a construir una narrativa escandalosa.

Cinco días después de registrarse los hechos, el subcomisario y uno de los portavoces de la Policía Nacional, Juan Sabillón, detalló a medios de comunicación que se integró un equipo de investigación sobre el caso, que concluyó que el niño había sido violado por una persona, sin que hasta el momento se haya establecido al responsable.

“Se confirmó de manera médica que el menor de cuatro años sí fue violado”, indicó Sabillon. Además, descartó, con base al informe médico, que el responsable de la violación haya sido el canino.

De igual manera, el Ministerio Público informó que la Fiscalía de turno junto al Módulo de Atención Integral Especializado (MAIE) y agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), comenzaron a investigar el caso a partir del  4 de agosto.

Posteriormente, se informó que la Fiscalía Especial de la Niñez y la Adolescencia, dará continuidad al caso en coordinación con la Dirección Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF) y la DPI.

Hasta el momento el Ministerio Público no ha revelado ningún elemento, adelantando que el caso se mantiene en secreto por tratarse de un niño de cuatro años.

Criterio.hn realiza una verificación sobre las campañas de desinformación que se originaron en torno al manejo de esta noticia y cómo desde la vocería de un centro hospitalario del Estado se hizo a un lado la integridad de un niño de cuatro años y, peor aún, cómo se aseveró una violación sexual por parte de un perro, sin tener un dictamen médico forense.

No es la primera vez que se responsabiliza a un canino de cometer una violación sexual con el objetivo de desviar la atención. En junio de 2022, un pitbull fue responsabilizado por la muerte de una niña de nueve años en el municipio de Lepaera, Lempira, occidente de Honduras.

¿IRRESPONSABILIDAD DE QUIÉN?

Para la viceministra de Seguridad, Semma Jullisa Villanueva, el adelantarse a supuestos sin una investigación previa es “una irresponsabilidad máxima, especialmente en temas relacionados con grupos vulnerables, en este caso la niñez, donde la especulación sea la prueba reina”.

Por su parte, el exdirector de Medicina Forense, Denis Castro Bobadilla, expresó a Criterio.hn que en Honduras la divulgación de las noticias no depende de los entes de investigación sino de los mismos periodistas, que se apresuran a informar por lo que escuchan de personas que no son las autorizadas para dar informes, y que se dejan llevar por la primera versión de los familiares, como ha ocurrido con el caso en análisis

Esta conducta, de acuerdo con el médico, ocurre porque “algunos medios hacen competencia de quién saca el escándalo más rápido y más fuerte, sin importar que en el camino queden con vergüenza de haber mentido y haber hecho escándalos”.

Con relación a la conducta de la directora del centro hospitalario, el abogado y médico forense, refirió que generalmente las personas de los hospitales y personal clínico “se dispara” con lo que dice el paciente o los familiares.

La subsecretaria de Seguridad, Julissa Villanueva, lamenta que los medios en Honduras vulneren los derechos humanos, especialmente el de los niños y niñas.

Criterio.hn también entrevistó a la portavoz del Ministerio Público y a la vez vocera de la Fiscalía Especial de la Niñez, Lorena Cálix, quien explicó que con la reproducción de este tipo de noticias la responsabilidad recae no sólo en la persona que emite información falsa o tendenciosa, sino que también en aquellos medios que replican la noticia que “se convierte en onda expansiva” y que replican comentarios –a veces absurdos— que caen en el morbo.

Para la también abogada, la irresponsabilidad de los medios de comunicación se produce porque “hemos perdido un poco el sentido real de lo que es una noticia”.

Enfatizó, además que la familia del niño y el Juzgado de la Niñez –de oficio— pueden hacer un llamado a la persona o a quienes difundieron la noticia con elementos amarillistas y sensacionalistas, porque está desconociendo lo que la ley establece como parte de la restitución de los derechos de la niñez.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y PROTECCIÓN DE DERECHOS DE LA NIÑEZ

Si bien, la libertad de expresión es un derecho humano fundamental, la Convención Americana, indica que no es un derecho absoluto. El artículo 13 numeral 2, al tiempo de prohibir la censura previa, admite ciertas restricciones de carácter excepcional orientadas a la protección de objetivos imperiosos autorizados por la Convención.

Entre esas restricciones se encuentra: la protección moral de la infancia y la adolescencia y la efectiva protección de los derechos al honor, buen nombre y privacidad de las personas, que incluye a los niños y niñas.

La normativa internacional, señala que la integridad de la niñez debe respetarse. Mientras el artículo 16 de la Convención de los Derechos del Niño refiere que es necesario proteger la imagen de la niñez involucrada en situaciones de violencia o en conflicto con la ley, por tanto, se debe tener especial cuidado en las fotografías que se difunden, así como evitar proporcionar datos personales sensibles, con el objeto de preservar su identidad.

Bajo esta perspectiva, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, (Unicef, por sus siglas en inglés), recalca tener presente el cuidado del uso de imágenes de niños y niñas, porque “se puede considerar desde la perspectiva de una posible ‘revictimización’, es decir, volver a revivir situaciones traumáticas o estigmatizantes”.

En ese sentido, aclara que, no es con la intención de censurar la información, “sino que los comunicadores puedan buscar otras formas de divulgar este tipo de sucesos, ya sea hablando con los adultos o autoridades involucradas o entrevistando a especialistas”.

En Honduras, apegados a las normativas internacionales, el Código de la Niñez y la Adolescencia, en el artículo 32, prohíbe –a fin de proteger la integridad física como moral de las niñas, niños y adolescentes— exponer, difundir o divulgar nombres y apellidos u otros datos personales, informaciones o imágenes en los medios de comunicación masiva o electrónica, que les identifiquen, directa o indirectamente.

Lorena Calix, recordó que las autoridades llámese, Policía Nacional, fiscales, jueces, personal de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf), y todo aquel servidor público “tienen la obligación de respetar lo que la ley dispone y no referirse en detalles a información de este tipo de casos”. Una obligación que, de acuerdo con la portavoz del Ministerio Público, también le compete a la prensa.

La vocera de la Fiscalía de la Niñez consideró que para que el gremio periodístico tenga más respeto por el marco jurídico, se necesita que la persona –que sintiéndose vulnerada en sus derechos— ejerza las acciones legales para que respondan ante un tribunal de justicia. “Sólo así, lo van a entender los colegas”, expresó.

Además, aclaró que estas acciones judiciales “no deben sonar a censura ni amenaza, porque aquí el punto no es que no quiero que se diga qué pasó, el punto es que hay maneras de informar que no transgreden los derechos de las personas, en este caso de los niños”.

En el ejercicio periodístico, la Declaración de Principios sobre la Libertad de Expresión, dice «la actividad periodística debe regirse por conductas éticas, las cuales en ningún caso pueden ser impuestas por los estados».

Bajo este contexto, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre niñez, libertad de expresión y medios de comunicación, expone que términos generales, en la región de las Américas estos deberes éticos requieren una mirada reforzada en el ámbito de la protección de los derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes.

PERO, ¿QUÉ SON LAS CAMPAÑAS DE DESINFORMACIÓN?

La Unión Internacional de Telecomunicaciones y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) utiliza la palabra “desinformación” para describir contenidos falsos o engañosos que pueden provocar un daño específico, independientemente de las motivaciones, la conciencia o los comportamientos.

De igual manera la Relatora Especial sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión define la desinformación como “información falsa que se difunde intencionadamente para causar un grave perjuicio social”.

La Subsecretaria General de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Ilze Brands-Kehris, explicó en la presentación del informe «Contrarrestar la desinformación para promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales», que “la desinformación se produce de diferentes formas, e incluye operaciones diseñadas por estados, funcionarios del estado, teorías de la conspiración sobre políticas sanitarias y vacunas, y campañas de desprestigio dirigidas a debilitar a grupos y personas específicos, entre otras muchas”.

En Honduras, se han generado diversas campañas de desinformación, entre ellas la controversia sobre la Ley de Prevención de Embarazos en Adolescentes, catalogada por los grupos fundamentalistas religiosos como “ideología de género”. Otro ejemplo se dio en tiempo de campaña política en el 2021, cuando el entonces partido oficialista [Partido Nacional]. afirmó que la candidata presidencial Xiomara Castro promovía el aborto, en un intento para que la ciudadanía hondureña se abstuviera de votar por ella.

En el referido informe, publicado el 12 de agosto de 2022 ante la Asamblea General de la ONU, se señala que la desinformación puede ser “especialmente perniciosa cuando la difunden funcionarios políticos o públicos”.

Para evitar este tipo de noticias sensacionalistas, la doctora Julissa Villanueva sugiere a los entes de investigación emitir comunicados porque los medios “no sólo generan especulación y alarma en la población hondureña, sino que nos hacen ver como país ignorante donde la oscuridad científica es la reina”.

LA COBERTURA PERIODÍSTICA Y LA NIÑEZ

Mas allá de las motivaciones por las que se genera una campaña de desinformación es imperante reconocer que se transgreden los derechos humanos de las personas y en el caso de la niñez las afectaciones pueden perpetuar.

En el manual Pautas para la cobertura periodística sobre temas de niñez y adolescencia, desarrollado por Unicef, plan Internacional y Visión Mundial, se hace hincapié que la acción de mostrar las imágenes de niños, niñas y adolescentes víctimas de situaciones traumáticas daña su dignidad y afecta su integridad, pudiendo además ocasionar secuelas insuperables en sus vidas.

En las pautas señaladas se hace un abordaje desde los principios éticos, donde deben primar los derechos de la niñez y la adolescencia, además aborda consideraciones para desarrollar las entrevistas sin herir la sensibilidad del niño o de la niña.

Con relación a los principios para informar acerca de la infancia, hace especial recomendación para evitar la estigmatización. También recomienda evitar valoraciones o descripciones que expongan a los niños y niñas a sufrir represalias, en especial daños físicos o psicológicos adicionales, o a padecer de por vida maltrato, discriminación o rechazo por parte de su comunidad.

Otra de las recomendaciones a periodistas en la cobertura de hechos que involucren a la niñez se sugiere que al tener dudas acerca de eventuales riesgos para esta población se informe sobre su situación de manera general, en lugar de referirse a un caso en concreto, por muy interesante que la historia pueda resultar.

En este contexto, la vocera de la Fiscalía de la Niñez del Ministerio Público, Lorena Cálix, es del criterio que el alcance del tratamiento de la información debe ser para sensibilizar a la población, prevenir y educar.

Luego de este análisis sobre cómo se generan las campañas de desinformación y cómo estas transgreden los derechos de las personas especialmente en la cobertura periodística que involucra a la niñez, Criterio.hn concluye que el tratamiento, tanto de la directora del centro hospitalario como de los medios de comunicación es reprochable, y sólo abona al morbo y al amarillismo.

  • Breidy Hernández
    Amante de la lectura y la naturaleza, una mujer con la convicción firme que todos podemos hacer cambios significativos en la sociedad, por eso mi objetivo es exponer las injusticias que adolece la ciudadanía. Busco incidir, a través del periodismo, en la defensa y promoción de los derechos humanos, evitando caer en la complicidad de callar ante las injusticias y la corrupción. breidyhernandez@criterio.hn

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