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Educación: más allá del discurso de matrícula gratis

Los centros educativos son funcionales por los aportes económicos de los padres y madres de familia

Aunque oficialmente no se cobre algún costo monetario por la matrícula, las madres y padres de familia hacen aportes para el pago de guardias de seguridad y aseadoras

Texto: Breidy Hernández

Fotos: Horacio Lorca

Portada: Guillermo Burgos

Tegucigalpa. – El pasado uno de febrero de 2023, se inauguró el año escolar y con ello las esperanzas y el sueño que todos los niños y niñas tengan acceso a una educación pública, gratuita, de calidad e inclusiva. En esta ocasión, Criterio.hn toma como referencia el discurso de las autoridades gubernamentales de implementar el programa de “Matrícula Gratis”, para hacer una verificación del cumplimiento de esta promesa en los centros educativos nacionales.

La matrícula gratis, es una de las banderas de la campaña proselitista de la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, quien hoy en el mando mantiene vigente este discurso que fue plasmado en su Plan de Gobierno 2022-2026 y que enfatiza en que “la educación deberá abandonar su condición de mercancía, y pasar a ser un bien común, al que todos tengamos el mismo acceso”.

Al comprobarse que los padres y madres de familia siguen haciendo pagos para sostener la operatividad de las escuelas, se puede concluir que el programa de «Matrícula Gratis» se queda en un espejismo.

LA FRASE

“En la dictadura, los hipócritas eliminaron la matrícula gratis, hoy dicen ser defensores de la educación. Si el @PNH_oficial y el @PLHonduras no votan a favor del presupuesto, los niños de Honduras se quedarán sin matrícula gratis”, escribió en su cuenta de Twitter, el 21 de diciembre de 2022, el ministro de Educación, Daniel Esponda.

Esponda hizo la publicación, en la red social, justo cuando los diputados del Congreso Nacional se reunían para aprobar el Presupuesto General de la república para el 2023. De hecho, el funcionario enfatizó, en aquel momento, cuando las pláticas sobre el tema estaban empantanadas que, sin la aprobación de dicho presupuesto sería imposible la matricula gratis.

De igual manera, la Secretaría de Educación (SEDUC), en una publicación del 2 de junio de 2022, estableció que una de las acciones prioritarias era la implementación del programa Matrícula Gratis.

La promesa continuó el 1 de febrero durante la inauguración del año escolar y la primera escuela agrícola en el municipio de Ahuas, Gracias a Dios, por parte de la Secretaría de Prensa, que mediante una publicación de Twitter aseguró la entrega de pupitres, matrícula gratis, merienda escolar y reconstrucción de las escuelas.

Una vez iniciado el año lectivo 2023, y luego del regreso a clases presenciales, después de la pandemia de la Covid-19, Criterio.hn visitó varios centros educativos públicos en Tegucigalpa y Comayagüela a fin de conocer el proceso de matrícula que se desarrollaba en el sistema de educación y el estado en la que se encuentran las instalaciones.

En este recorrido, pudimos ser testigos del deterioro de las escuelas, las falencias y necesidades particulares de cada centro educativo.

Cada visita, es una historia, cada centro educativo, una realidad. Dentro de las necesidades se anotan: la falta de maestros, falta de personal de servicios generales, ampliación de espacios, mejora de infraestructura, merienda escolar y seguridad.

La remuneración del personal de aseo en las escuelas públicas está siendo asumida por los padres y madres de familia.

MATRÍCULA GRATIS ¿SERÁ UNA REALIDAD EN EL 2023?

A unos 26 kilómetros al norte de Tegucigalpa y Comayagüela, capital de Honduras, está la colonia Ciudad España, en el Valle de Amarateca, una de las colonias que tuvo su origen luego del embate del huracán Mitch, en octubre de 1998, que dejó daños en todo el país, y destruyó al menos 33 mil casas, daños en otras 50 mil, y provocó perjuicios en la infraestructura, y dejó vulnerabilidad de deslizamientos en laderas de las montañas en todo el país centroamericano.

Ciudad España, con un aproximado de mil 500 viviendas, ha sido catalogada en los últimos años como una comunidad que enfrenta problemas de seguridad, y forma parte de las 89 colonias de la lista de los barrios y colonias incluidas en el primero y segundo estado de excepción. Ahora este sector y el resto del Municipio del Distrito Central están en estado de excepción luego que esta medida fue prorrogada hasta el 6 de abril en todos los barrios, colonias, aldeas y caseríos de la capital hondureña.

Pese al estado de excepción la vida en esta comunidad sigue siendo la misma. No hay policías ni militares que resguarden.

Esta comunidad, cuenta con el Centro de Educación Básica El Trébol, que alberga a más de 700 estudiantes, y es uno de los centros educativos que se mantiene en pie gracias a los aportes de las familias.

De acuerdo, al subdirector de El Trébol, José Saul Hernández Escalón, la matrícula gratis únicamente “fue una promesa de campaña del partido en el poder, ya pasó un año y aquí no llegó ni un cinco de matrícula gratis, estamos en un segundo año y tampoco ha llegado ningún lempira”.

La realidad en este centro educativo es que, por medio de la asociación de padres de familia, se han visto en la necesidad de organizarse para costear el pago de un vigilante y tres personas dedicadas a la limpieza de las instalaciones, razón por la cual se hace un cobro anual de 150 lempiras por estudiante.

“Ellos (los padres y madres de familia) son los que mantienen viva la institución con los aportes económicos para el mantenimiento y vigilancia”, expresó el docente, quien fungió durante diez años como director de la escuela.

Otro caso similar, es la Escuela Mixta Guaymuras, ubicada en la colonia Kennedy de la capital que, ante la desprotección estatal, trabaja con un sistema de colaboración de padres y madres, y son “un excelente ejemplo”, para apoyar al centro educativo en la contratación de un vigilante para el día y una aseadora más.

Olvin Mejía, director de la escuela Guaymuras, mencionó que tienen cuatro empleados de servicio civil, dos vigilantes y dos aseadoras. El docente explicó explicó que dos empelados son contratados por el Estado, sin embargo, no cubren las necesidades de la escuela, por lo que “gracias al apoyo y esfuerzo de los padres y madres de familia tenemos un vigilante para el día, que esté al cuidado de la entrada y salida de estudiantes y una aseadora más”.

Olvin Mejía, director de la escuela Guaymuras, de Tegucigalpa, dice que en este centro educativo los padres y madres de familia pagan a un guardia de seguridad y a una aseadora, porque el Estado solo dispone de dos plazas para este personal de servicio.

En este centro educativo, con una matrícula de 530 alumnos, la asociación de padres y madres de familia es la encargada de recolectar la contribución que realizan las familias.

Mejía explicó a Criterio.hn que es la asociación quien decide la cantidad a pagar por alumnos. “Las necesidades del centro educativo son muchas, y ellos (madres y padres de familia) son los que se encargan de amortiguar el gasto”.

El docente denunció que desde hace varios años la matrícula gratis, que menciona cada gobierno en el poder, no se ha dado en los centros educativos.

“No hemos tenido en nuestras manos el desembolso, ni siquiera el año pasado, entonces no podemos dar fe que se cumple con la matricula gratis”, enfatizó.

Para Dennis Cáceres, director de educación de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), la matricula gratis “es una política educativa que atrae a los más pobres”.

Cáceres dice además que es “casi imposible” que el Estado asigne personal de servicio porque no tiene la capacidad presupuestaria para dichas contrataciones. “Por eso es que los centros educativos resuelven como pueden”, añadió.

De acuerdo con Cáceres, este año, la Secretaría de Educación tiene asignado más de 700 millones de lempiras para matrícula gratis, que deben ser distribuidos en los centros educativo públicos a nivel nacional.

La secretaría de Educación recibió un aumento del 7% en el Presupuesto General de la República para el 2023, es decir, 38,109,509,221.00 lempiras, mientras que en el 2022 la asignación fue de 35,512,731,039 millones de lempiras.

PADRES Y MADRES DE FAMILIA RESIENTEN LOS PAGOS DE VIGILANCIA Y MANTENIMIENTO

Honduras es un país con una situación económica sensible, el 73 % de la población vive en la línea de la pobreza y, de estos, el 53 % en extrema pobreza como resultado de la galopante corrupción e impunidad que ha alimentado un país violento donde el crimen y la falta de empleo amplían la brecha de las desigualdades sociales.

“No hay de otra, hay que ver de dónde se sacan los 300 lempiras que hay que pagar en la escuela, porque mi niña no va a venir a una escuela sucia”, comentó Elena Martínez, madre de una alumna de la escuela Guaymuras, quien añadió que este pago lo realizan una vez al año.

“El gobierno no nos brinda seguridad ni personal de aseo en la escuela, entonces como madre me veo obligada a pagar por el bienestar de mis hijos”, comentó a Criterio.hn, Sonia Maribel Bonilla, madre de dos hijos, residente en Ciudad España.

Bonilla, es una mujer de 36 años, que se suma a la lista de los desempleados en Honduras, también le preocupa que, en el transcurso del año escolar, debe tener dinero para subrogar los costos de copias, impresiones, y demás material para los trabajos escolares de sus hijos; debido a las pocas oportunidades laborales, su esposo se vio obligado a migrar al norte del país para trabajar y llevar el sustento a su esposa e hijos.

Cifras de la Encuesta Permanente de Hogares para Propósitos Múltiples, del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), establecen que la tasa de desocupación o desempleo abierto incrementó 2.2% en los últimos cinco años, lo que ha provocado que la tasa de desempleo hoy se ubique en 8.9%.

En una de las colonias de Comayagüela, sentada en la entrada de su casa, estaba Doris Espinoza, una mujer de 36 años, dedicada a la venta de frutas y verduras, la “única opción para medio pasar”, señala y que le permite estar al cuidado de sus tres hijos.

Al consultarle si en la escuela donde asisten sus hijos, había sido beneficiada con la matrícula gratis, respondió con un tono de molestia, “eso de la matrícula gratis es pura paja [mentira], uno de madre es la que debe buscar cómo conseguir el pago de 80 lempiras cada vez que entregan notas”, dijo Espinoza, quien solicitó a Criterio.hn no mencionar el centro escolar por temor a represalias por parte de autoridades del centro educativo.

Espinoza forma parte del 50% de trabajo informal que se registra en América Latina y el Caribe, de acuerdo al informe Panorama Laboral 2022 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y que enfatiza que, en algunos países, el trabajo informal es mucho mayor.

El temor de Espinoza no es el único, muchos padres y madres abordados por Criterio.hn expresaron sentir miedo de hablar de los cobros que realizan algunos centros educativos a razón del pago de mantenimiento y vigilancia.

Resulta una paradoja que en pleno estado de excepción los docentes, estudiantes y sus padres y madres se sientan inseguros y sigan costeando de sus bolsillos el pago de la seguridad.

Pero esto, no es exclusivo de los padres de familia, sino también de docentes que no se atreven a hablar sobre las necesidades que obliga a realizar dichos cobros en las instituciones educativas, por miedo a recibir llamados de atención por parte de la Secretaría de Educación.

Para Delmy Liseth Cabrera, el Estado debe garantizar que, en cada escuela, haya personas contratadas bajo el régimen de Servicio Civil. Delmy tiene dos hijos en la escuela 4 de Julio, ubicada en la colonia La Esperanza de Tegucigalpa, zona que también está dentro del estado de excepción.

Cabrera precisó que en el 2022 realizó un pago de 90 lempiras cada vez que recogía las calificaciones de cierre de parcial, “al no pagar los 90 lempiras no me daban las notas”, añadió.

“No se debería pagar nada porque la escuela es pública, el guardia es el gobierno el que debe pagarlo”, expresó Cabrera, con un poco de temor.

CENTROS EDUCATIVOS Y SEGURIDAD

Honduras cerró el 2022 con una la tasa de homicidios de 37.4 homicidios por cada 100 mil habitantes, según el Observatorio Nacional de la Violencia (ONV) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Con el argumento de combatir la criminalidad, específicamente la derivada de la extorsión, el gobierno de Xiomara Castro, puso en vigor, el seis de diciembre de 2022, un estado de excepción en 162 barrios y colonias de Tegucigalpa, Comayagüela y San Pedro Sula a través del PCM 29-2022.

Posteriormente, este estado de excepción se prorrogó hasta el 20 de febrero de 2023 por medio del PCM 01-2023, en 73 municipios del país, y los 162 barrios y colonias de Tegucigalpa, Comayagüela y San Pedro Sula. El estado de excepción se ha prorrogado hasta el 6 de abril y su cobertura se ha ampliado a 48 municipios más, pese al cuestionamiento de organizaciones defensoras de los derechos humanos que consideran que la medida vulnera los derechos humanos.

También lea: Amplían estado de excepción a Tegucigalpa y San Pedro Sula e incluyen 48 municipios más

“Tristemente la situación del país en relación a la seguridad es el que más problemas da, tanto a docentes como alumnos”, lamentó la docente Dafne Unilia Rodríguez, fiscal de la junta directiva central del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (Copemh), porque “el maestro se arriesga al trasladarse a impartir las clases a colonias o lugares donde existen estructuras criminales”, señaló.

Dafne Unilia Rodríguez, fiscal de la junta directiva central del Copemh, lamenta que el Estado se desatienda del personal de servicio.

Ante esta situación de vulnerabilidad, el subdirector del Centro Básico El Trébol expresó a Criterio.hn, “para uno como profesor es difícil, hay que estar agarrados de la mano de Dios todos los días, porque nunca se sabe cuándo se puede tener un problema con algún alumno”.

De igual manera, el profesor Hernández, quien en sus más de diez años como director de este centro educativo, dijo no haber tenido ningún tipo de problema, tomando en cuenta que “estamos a la intemperie, en un Estado indefenso, es más el tiempo que pasamos sin seguridad”, añadió.

Debido a estas situaciones, al no contar con una persona encargada de la seguridad en el centro educativo, por parte del Estado, las autoridades de las instituciones escolares, junto con padres y madres de familia, buscan alternativas y una de ellas es la contratación de vigilantes.

Rodríguez, mencionó que la falta de personal de seguridad y de aseo es debido a que el Estado de Honduras se “desentendió de la contratación de este personal”.

Dicha contratación pasa por la Dirección General de Servicio Civil, a solicitud de la Secretaría de Educación, sin embargo, la dirigente magisterial del Copemh asegura que las estructuras y contrataciones de personal fueron trasladadas en el pasado a otras instituciones.

A modo de ejemplo, Rodríguez recordó, que en la escuela German Herrera, ubicada en la colonia Los Pinos, ubicada al oriente de la capital, existía la plaza para un vigilante. “Don Melchor se jubiló y esa estructura desapareció, se trató de rastrear, pero algunos decían que la estructura presupuestaria se la habían llevado para la Departamental, apuntó Rodríguez, quien fue docente de ese centro educativo.

EMPLEADOS DE CENTROS EDUCATIVOS SIN DERECHOS LABORALES

Al no formar parte de la estructura presupuestaria de la Secretaría de Educación, los empleados de los centros educativos, que son pagados por los padres y madres de familia, se enfrentan a la pérdida de derechos laborales, por lo tanto, no cuentan con seguro médico, pago de incapacidades en caso de enfermarse, ni pago de vacaciones, ni mucho menos pueden disfrutar de una jubilación digna.

José Antonio Velázquez García, es el encargado de velar por quién entra y quién sale de la escuela Mixta Guaymuras. Con un ameno ¡buenos días!, recibió al equipo de Criterio.hn, este hombre que ya sobrepasa los 60 años y que lleva seis años de laborar en esta escuela.

“Llevo seis años trabajando y los padres hacen un esfuerzo para pagarme a mí y a una aseadora”, comentó José.

“Me gustaría que me pagaran más, pero son los padres los que dan la contribución, yo pago luz, agua y usted sabe la comida está cara, y ya el sueldito no ajusta”, dijo el custodio escolar con su mirada puesta en el suelo. Estaba un tanto apenado, al pedir un aumento salarial.

José recibe una remuneración mensual de 5,000 lempiras [unos USD 205], de los padres y madres de familia, él debe pagar alrededor de 550 lempiras [USD 22] al mes de transporte para trasladarse a su centro de trabajo.

Y en esta misma situación están los demás empleados de los centros educativos contratadas por las sociedades de padres y madres de familia, que, en su mayoría, son personas de la tercera edad.

José Antonio Velásquez García, es remunerado, por los padres y madres de familia, como guardia de seguridad en la escuela Mixta Guaymuras.

PESE A SISTEMAS DE CÁMARAS, ESCUELAS SON VULNERABLES A LA CRIMINALIDAD

Al llegar al Centro de Educación Básica Oswaldo López Arellano, ubicada en la colonia Kennedy de Tegucigalpa, y que atiende a 450 alumnos, se observa un espacio con muchas plantas y animales, al fondo se divisan trabajos de construcción que son parte de la reparación del sistema de sanitarios, que aclaran las autoridades del centro, es “gracias a una donación”.

“Hemos iniciado el año lectivo 2023 en medio de algunas carencias y necesidades”, dice Fátima Fiallos, directora del Centro de Educación Básica Oswaldo López Arellano, mientras sostiene un pequeño polluelo, que pareciera está dando su último aliento de vida, sin embargo, la docente busca la manera que sobreviva para sumarse a la colección de aves de corral con la que cuenta este centro educativo.

“No somos del tipo de institución, ni soy del tipo de autoridades que estamos esperando la ayuda”, manifestó Fiallos al tiempo que comentó entusiasmada que están teniendo apoyo de los padres y madres de familia para reparar los pupitres de la escuela. “Desde que estoy en el cargo no hemos recibido ningún tipo de mobiliario”, denunció.

Fátima Fiallos, directora del Centro de Educación Básica Oswaldo López Arellano, comentó a Criterio.hn que desde que asumió el cargo en ese centro educativo no ha recibido ningún tipo de mobiliario por parte del gobierno.

Un aspecto importante que llamó nuestra atención, fueron las cámaras de seguridad que están instaladas en este centro educativo por decisión de los padres de familia ante su negativa de pagar vigilantes.

Sin embargo, esto no impidió que personas inescrupulosas, irrumpieran en las instalaciones del centro educativo.

“La institución fue asaltada, rompieron los portones, se robaron el equipo de grabación, computadoras y hasta se robaron a la guara que era nuestra mascota insigne”, denunció Fiallos.

El sistema de cámara instalado en la institución, según comentó la directora, fue por esfuerzos propios, “sinceramente, saque un préstamo personal para adquirir las cámaras, porque yo soy la directora y debo responderles a las personas que nos vuelven parte de su familia y nos confían, lo que nunca le confían a un extraño, sus hijos”, declaró Fiallos.

DOCENTES, PADRES Y MADRES DE FAMILIA HACEN LLAMADO URGENTE A LA PRESIDENTA Y MINISTRO DE EDUCACIÓN

Al verse en aprietos por los gastos para sufragar al personal de aseo y vigilancia, tanto docentes como madres y padres de familia extienden un llamado a la presidenta Castro y al ministro Esponda para mejorar las condiciones de vida y el fortalecimiento en los centros educativos.

“Aprovechando el espacio que nos brinda Criterio.hn y esperando que llegue a oídos de las autoridades, les pedimos que no se olviden del Centro Básico El Trébol, que necesita personal de servicio, pongan sus ojos en esta escuela, para el bienestar de los alumnos y de la comunidad”, fue el mensaje enviado por el subdirector José Saul Hernández Escalón de la comunidad de Ciudad España.

Seguidamente recriminó que “el gobierno ha prometido pagar personal de servicio, pero hasta ahí llega, no han tomado en serio la contratación de estas personas”.

Adicional al costo que implica la contratación del personal de servicio [aseadoras y vigilantes], hay que tomar en cuenta que los padres de familia deben dotar a sus hijos de uniformes, calzado, merienda, útiles escolares, libros y textos para usarlos en el centro educativo.

Para evitar que la promesa de la “matrícula gratis” quede en el aire, el director de educación de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Dennis Cáceres, dice que el Estado de Honduras, a través de la Secretaría de Educación, tiene que implementar una estrategia para evitar los cobros, “los fondos se le deben dar a los centros educativos y estos a su vez los deben liquidar de manera transparente”.

Estaba previsto que las clases en los centros educativos públicos del país iniciarían el 1 de febrero, pero, en su mayoría, no fue así por diversas razones, por lo que el cumplimiento de los 200 días de clase es un riesgo.

LA EDUCACIÓN UN DERECHO HUMANO FUNDAMENTAL

Honduras tiene grandes desafíos para lograr el goce del derecho humano a la educación establecido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Adoptada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 217 A (III), del 10 de diciembre de 1948.

De igual manera, la Constitución de la República en el artículo 171, establece “la educación impartida será gratuita y obligatoria”. También el artículo 151 de la Constitución estipula que “la educación es función esencial del Estado para la conservación, el fomento y difusión de la cultura, la cual deberá proyectar beneficios a la sociedad sin discriminación de ninguna naturaleza”.

Debido a las situaciones de país y a la falta de políticas públicas que garanticen la gratuidad de la educación, Honduras no cuenta con una educación pública, “es una educación semi privada, porque es una obligación para el padre y la madre el aportar”, enfatizó Dafne Unilia Rodríguez, fiscal de la junta directiva central del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (Copemh).

En pleno 2023, el 12% de la población de Honduras mayor de 15 años no sabe leer ni escribir, según la Encuesta Permanente de Hogares para Propósitos Múltiples realizada, en octubre de 2021, por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Es oportuno mencionar, que Criterio.hn se comunicó con el ministro de educación, Daniel Esponda en reiteradas ocasiones para tener su opinión y conocer a profundidad el funcionamiento del programa de Matrícula Gratis y cómo se beneficiaría a los centros educativos, pero no obtuvimos respuesta.

Citerio.hn como resultado de este trabajo concluye que el programa de Matrícula Gratis es engañoso, ya que el sistema de educación no está fortalecido y los padres y madres de familia deben, a través de aportes económicos, no tan voluntarios, cubrir con el pago de vigilantes y personal de aseo, con el fin de que sus hijos e hijas reciban una educación pública, gratuita, de calidad e inclusiva, con la que sueñan saldrán de la pobreza en un lugar limpio y seguro.

  • Breidy Hernández
    Amante de la lectura y la naturaleza, una mujer con la convicción firme que todos podemos hacer cambios significativos en la sociedad, por eso mi objetivo es exponer las injusticias que adolece la ciudadanía. Busco incidir, a través del periodismo, en la defensa y promoción de los derechos humanos, evitando caer en la complicidad de callar ante las injusticias y la corrupción. breidyhernandez@criterio.hn

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