Con reajuste al ISR, más asalariados quedan exentos, pero los ingresos medios aumentan la carga fiscal

Cada año, la actualización de la base imponible del Impuesto Sobre la Renta muestra de manera directa como la inflación afecta a los asalariados. Este cambio se aplica de forma obligatoria según la ley, pero no altera las tasas de tributación, lo que evidencia que el sistema protege solo los ingresos más bajos, mientras que los trabajadores de nivel medio siguen enfrentando la mayor carga fiscal.

Por: Doris Sánchez

Tegucigalpa.- La actualización anual de la base imponible, del Impuesto Sobre la Renta (ISR), vuelve a ponerse en el centro de la discusión en 2026, con un entorno marcado por el aumento general de los precios. Este ajuste busca que los rangos de tributación se mantengan actualizados frente a la inflación y se aplica directamente a las personas naturales asalariadas. Su alcance es general y no distingue ocupación ni sector productivo. En la práctica, el efecto se percibe de forma distinta según el nivel de ingresos de cada trabajador.

Índice de inflación del Banco Central

Según datos del Banco Central de Honduras (BCH), la inflación interanual de 2025 se ubicó en 4.98%, porcentaje que sirve como base para calcular el ajuste de la renta exenta del ISR en 2026. Este indicador es clave porque define cuánto se amplía la base imponible cada año. El procedimiento está establecido por ley y no depende de decisiones puntuales. Por esa razón, el ajuste se aplica de manera automática a todos los contribuyentes alcanzados por el impuesto. 

Durante 2025, el monto de ingresos sujetos a impuestos del ISR para personas naturales fue de 217,493.16 lempiras anuales, luego de un ajuste de 3.88% de acuerdo con cifras del BCH. A este monto se añadieron 40,000 lempiras por concepto de gastos médicos deducibles. En términos concretos, esto permitió que una mayor porción del ingreso quedará fuera del impuesto. El efecto fue más visible en los trabajadores con salarios bajos y medios. 

En ese mismo año, el salario mensual exento se fijó en 21,457.76 lempiras, lo que al cierre del periodo representó ingresos anuales por 257,493.16 lempiras, incluyendo los gastos médicos deducibles, según el BCH. Este valor marcó el punto a partir del cual comenzó la obligación de tributar. La estructura dejó fuera del ISR a un grupo de asalariados. No obstante, el límite se definió por ingreso nominal y no por el costo real de cubrir necesidades básicas. 

Con el ajuste inflacionario de 4.98%, la base exenta para 2026 aumentará a 228,324.31 lempiras anuales, conforme a datos del BCH. Al incorporar los 40,000 lempiras de gastos médicos, el total exento alcanza los 268,324.31 lempiras al año. Este nuevo techo redefine quiénes deberán pagar ISR el próximo periodo fiscal. El cambio se trasladará directamente a las retenciones que aplican los empleadores mes a mes. 

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Los 40 mil lempiras permitidos en gastos médicos se suman a la base exenta, beneficiando especialmente a los asalariados con menores ingresos.

La economista Liliana Castillo  explicó que, “para 2026, el ajuste será del 4.98% de variación interanual a finales de 2025. La base exenta será de 221 mil lempiras, a la que se suman los 40 mil lempiras de pago de servicios médicos, llegando a un total de 268,324 lempiras al año, que dividido entre 12 da el monto mensual”. 

Asimismo, enfatizó que, este ajuste se realiza todos los años, y que la excepción comenzó hace muchos años con 150,000 lempiras, y cada año se ajusta por la variación interanual, aumentando progresivamente. Para este año, si alguien gana menos de 268,324 lempiras al año, no tiene que pagar ningún impuesto.

Puntualizó que todas las personas que ganen un salario igual o menor a 22,360 lempiras al mes están exentas. Si alguien supera ese monto, ya debe calcular algún tipo de impuesto. La mayoría de empleados del sector público y privado quedan exentos.

NUEVOS RANGOS DE ISR APLICAN DESDE 2026

Visto de forma mensual, una persona natural que percibe hasta 22,360.35 lempiras no pagará ISR en el ejercicio fiscal 2026, según cálculos basados en cifras del BCH. Este monto se convierte en el nuevo salario exento. El ajuste amplía el rango de ingresos libres del impuesto, aunque de forma moderada. El incremento sigue el ritmo de la inflación y no implica un aumento real del ingreso. 

Quienes reciban salarios mensuales superiores a 22,360.35 lempiras y hasta 32,354.50 lempiras estarán sujetos a una tasa del 10%, de acuerdo con los rangos establecidos y datos del BCH. El impuesto se aplica únicamente sobre la parte del ingreso que supera el monto exento. El sistema mantiene así un esquema progresivo en la tributación. 

El siguiente nivel corresponde a los asalariados que ganan entre 32,354.50 y 70,805.06 lempiras mensuales, quienes deberán pagar una tasa del 20% de ISR. Este rango concentra a una parte importante de los trabajadores formales. La tasa se calcula de manera gradual y no sobre el total del salario. El efecto final varía según las deducciones permitidas por ley. 

Para quienes superan los 70,805.06 lempiras mensuales, la tasa del ISR sube al 25% conforme a los parámetros vigentes y datos del BCH. Este es el rango más alto del impuesto para personas naturales que aplica a los salarios con mayores ingresos dentro del mercado formal. La diferencia entre los rangos busca mantener una carga tributaria diferenciada según el nivel salarial. 

El ajuste de la base exenta no cambia las tasas del impuesto, sino los montos, a partir de los cuales estas se aplican. En ese sentido, la estructura del ISR permanece igual. El objetivo es compensar el efecto de la inflación sobre los ingresos nominales. Según el BCH, este mecanismo busca evitar que el aumento de precios empuje a más trabajadores a tributar sin haber mejorado su poder adquisitivo. 

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Aún con el ajuste del ISR 2026, los salarios hasta 22,360 lempiras permanecen exentos, mientras los ingresos medios y altos tributan según los nuevos rangos establecidos por el BCH.

Aun con el ajuste, el impacto del ISR no se aplica de la misma manera entre los distintos niveles de ingreso. Mientras los salarios más bajos siguen exentos, los tramos intermedios concentran una parte importante de la recaudación. Datos del BCH indican que la mayoría de los contribuyentes se ubica en los rangos del 10% y 20%. Esto mantiene una presión constante sobre los asalariados formales de ingresos medios.  

El monto deducible por gastos médicos, fijado en 40,000 lempiras se mantiene sin cambios para 2026, según la normativa vigente y cifras del BCH. Este valor se suma a la base exenta general. Sin embargo, con el paso del tiempo, su capacidad de cobertura se reduce frente al aumento de los precios. El ajuste inflacionario no se aplica de forma directa a este componente. 

En 2026, la actualización de la base imponible del ISR ajusta la exención a 228,324.31 lempiras anuales, beneficiando principalmente a los asalariados con ingresos bajos y medios. Aunque la estructura progresiva del impuesto se mantiene, el ajuste inflacionario de 4.98% no cambia las tasas del ISR, pero si modifica los límites a partir de los cuales se tributa. Esto asegura que más trabajadores continúen exentos, pero la presión fiscal se concentra en los niveles intermedios de ingresos.

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