Carbunco apaga, carbunco enciende

 

Por: Jorge Burgos

Carbunco apaga, carbunco enciende qué luz tan rara que no se entiende, esta adivinanza que aprendí desde niño parece estar creada para explicar el movimiento de las antorchas, el movimiento de los indignados o el movimiento de la Plataforma por la defensa de la Salud y la Educación o como usted le quiera llamar.

Lo cierto es que no hay un movimiento o líder que pueda canalizar el hartazgo y la indignación del pueblo hondureño y llevarlo a puerto seguro, o sea sacar a Juan Hernández del poder y comenzar así la reestructuración del Estado de derecho o la refundación de la patria como lo llama el Partido Libertad y Refundación (Libre).

Recordemos los tres momentos cuando el carbunco se ha encendido y se ha vuelto a apagar sin lograr su objetivo:

1.-Transcurrían los inicios del mes de mayo de 2015 cuando unos 20 jóvenes liderados por Ariel Varela, Miguel Briceño, Marcela Ortega y Paúl Emilio Zepeda comenzaron una manifestación que luego habría de llamarse “la marcha de las antorchas” y que fue apoyada por el pueblo hondureño en varias ciudades del país siendo su mayor fuerza en Tegucigalpa y San Pedro Sula.

Cada viernes, miles de capitalinos se daban cita para protestar contra el actual régimen, reclamando por las más de 3000 muertes en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) a raíz del saqueo de más de 7 mil millones de lempiras e instalando el grito de “Fuera JOH”, como consigna.

Esa consigna ha crecido y ha seguido siendo el grito de batalla de la mayoría del pueblo que está en contra del actual mandatario, y que ha cobrado mayor fuerza con la ilegal reelección de Juan Hernández en noviembre de 2017, tras un fraude electoral sin precedentes en la historia.

2.-El fraude practicado por el Partido Nacional en contubernio con el Tribunal Supremo Electoral (TSE), y auspiciado por la embajada de los Estados Unidos levantó nuevamente los ánimos del pueblo hondureño que salió a las calles, en lo que se ha denominado las protestas post fraude y que dejó como resultado cientos de heridos y al menos 23 muertos que ha reconocido la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH).

Los meses de diciembre de 2017, enero y febrero de 2018 fueron de fuertes protestas en casi todo Honduras, produciéndose con más énfasis en lugares como Choluteca, denominado el bastión del sur, a raíz de su fuerza y constancia en las protestas contra el régimen. También reconocemos la lucha de Dos Caminos Villanueva, La Ceiba, Tela y Arizona en Atlántida, El Progreso en Yoro, Tocoa en Colón, San Pedro Sula y varios lugares de Tegucigalpa como La San Miguel, Villanueva, El Hato y los jóvenes universitarios que han sido un fuerte bastión de la lucha contra el ilegal régimen nacionalista.

3.-Un tercer momento donde el carbunco volvió a encenderse y también volvió a apagarse, es la lucha del gremio médico por la no privatización de la salud que luego se sumó el gremio magisterial hasta conformar la Plataforma por la Defensa de la Salud y la Educación, movimiento que volvió a entusiasmar al pueblo que nuevamente se fue a las calles a apoyar la lucha por defender dos derechos fundamentales y a pedir la salida de Juan Hernández que es como el eje transversal de las manifestaciones.

El pueblo respondió y se fue a las calles atendiendo las movilizaciones y la convocatoria al Gran Paro Nacional y se dieron enormes protestas en casi todas las ciudades de Honduras, a tal grado que se sentía cerca la salida del dictador y ya los hondureños casi celebrábamos esa caída del régimen.

Nuevamente volvió a meterse la embajada de los Estados Unidos y la doctora Suyapa Figueroa acudió a la cita con la entonces embajadora interina de la potencia gringa y coincidiendo con la convocatoria al gran Diálogo Alternativo convocado por la Plataforma, las manifestaciones perdieron fuerza y el carbunco volvió a apagarse.

Figueroa manifestó al salir que la lucha continuaría y aunque se han hecho algunas convocatorias a movilizaciones estas se vinieron abajo y ahora al parecer la Plataforma le apuesta al Diálogo Alternativo que ya está instalado, pero que conociendo este régimen lo que de allí resulte no será tomado en cuenta porque ellos tienen su propia forma de hacer las cosas y de eso somos testigos.

Los hondureños seguimos a la espera que ese carbunco vuelva a encenderse con la articulación de los partidos políticos de oposición que, junto a los movimientos sociales puedan dirigir una lucha, que tome tal fuerza, que ponga fuera del poder de una vez por todas este ilegal régimen que ha llevado a Honduras a un Estado fallido y a una calamidad económica sin precedentes en la historia.

Hay una nueva intención de reencender las antorchas cada viernes y en ello se estan dedicando Miguel Briceño y Moises Ulloa y está como decimos en el pueblo «como quien quiere y no quiere», pero aun no cobra la fuerza debida porque el pueblo ha perdido la fe ante los anteriores intentos.

A la espera que el carbunco pueda encenderse y la articulación opositora cobre fuerza para que exista un cuarto momento donde el pueblo hondureño vea logrado su objetivo, cierro aquí este comentario a la espera que un día no tan lejano, podamos dar respuesta a la adivinanza y saber que la luz ya no es rara y si se entiende.

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